sábado, 1 de octubre de 2011

Análisis: La Roma de Luis Enrique

La Roma es una princesa, a la que nosotros haremos reina”. Thomas DiBenedetto, tras convertirse en accionista mayoritario del equipo capitalino, desbordaba optimismo. La familia Sensi decidió por fin (y ya durante muchos años se extendieron los rumores), a vender la propiedad de 'la loba', y aunque entre la opinión pública existía cierta reticencia con la llegada al Calcio de inversores extranjeros, lo cierto es que los nombres que sonaron en el mercado veraniego para reforzar al equipo gialorroso desprendían cierto aroma de ilusión entre los tifosi. Llegaron fichajes de nivel (quizás por debajo de las expectativas, todo hay que decirlo), pero sí lo suficiente como para considerar que el equipo podría incluso pelear 'Il Campionato'. El hombre elegido para dirigir la nave fue Luis Enrique. El ex técnico del Barcelona B había sorprendido en la segunda española con un impresionante tercer puesto, y con un fútbol dinámico y por momentos muy similar al realizado por el primer equipo de la entidad catalana. En Italia, la admiración por el Barcelona y la propuesta de Guardiola es brutal, y el fichaje de Luis Enrique pretendía, en cierta forma, imitar un estilo de fútbol que es sin duda referencia dentro del planeta fútbol. El primer mes y medio ha sido muy difícil, (eliminación de la Europa League incluida, a manos del Slovan Bratislava), y con varapalos continuos, de hecho, la primera victoria oficial llegó el pasado fin de semana en el Ennio Tardini frente al Parma, por 0-1, tras siete partidos. ¿Funcionarán las intenciones de Luis Enrique? ¿Cuál es la propuesta técnico asturiano? Con esta entrada, pretendemos analizar los factores participantes, individual, y colectivamente.

En la imagen de la izquierda (F.I), vemos las alternativas de la plantilla, con el sistema que a priori, será la base: Un 4-3-3. Vamos a tratar de analizar las opciones que tiene Luis Enrique en cada una de las posiciones, y lo que parece va a tratar de obtener en cada uno de esos puestos:

Portero: Ha llegado uno de los guardametas más cotizados en el último mercado de fichajes, probablemente por no jugar en liga de primer nivel: Martin Stekelenburg. Bueno bajo palos, en juego aéreo, y de excelentes reflejos, se trata de un portero de categoría, sin duda. Sufrió un brutal golpe con Lucio que le ha tenido en el dique seco durante las últimas semanas, aunque cuando regrese, seguirá siendo titular. Las alternativas son Lobont y Curci.
Colectivo: La intención de Luis Enrique es masticar la jugada. La función del portero en ese sentido es clave, y Stekelenburg es un hombre con un gran juego de pies, por lo que podrá agilizar la salida de balón desde su posición.

Lateral derecho: Es complicado a estas alturas hablar de un titular. Varias posibilidades: (I) Aleandro Rosi, futbolista que en sus inicios era centrocampista de banda, y que ha retrasado su posición para convertirse en un lateral de largo recorrido. (II) Cassetti ha desaparecido de las alineaciones tras la debacle europea. Jugador ya veterano que dio gran rendimiento en el pasado. (III) De Cicinho Luis enrique dijo que contaría con él. Empezó jugando en Europa League, pero también ha desaparecido del equipo. Por sus condiciones y lo que busca el asturiano en esa posición, no es descartable que pueda acabar entrando, aunque lleva tiempo lejos de su mejor nivel. (IV) Nego: Fichado como promesa de futuro, internacional sub 20 con Francia, llega sin ser indiscutible en Nantes, por lo que viendo la competencia, parece destinado al primavera o a una cesión. (IV) Imposible no mencionar la inclusión de Perrotta en esta posición frente a Inter y Siena. Sorprendente en todos los sentidos, escaso en la llegada y sufriendo en el repliegue, el experimento, no funcionó.
Lateral izquierdo: La llegada de Jose Ángel cubre la posición tras la salida de Riise. En teoría, el ex del Sporting debería ser titular indiscutible, acoplándose además perfectamente por características a lo que necesita el equipo en ese puesto. Con menos fondo de armario en esta posición, ha llegado a jugar Taddei para suplirle. Muestra de que se pretende profundidad, ya que si no es posible que hubiésemos visto a Heinze, más familiarizado con el puesto.
Colectivo: Más adelante veremos las funciones de los laterales dentro del sistema. No obstante, podemos resumir que su aportación ofensiva resulta absolutamente vital, ante la carencia de jugadores puros de banda en la vanguardia. Son los encargados de abrir el campo con posesión, y es por ello que Luis Enrique busque ante todo gente de mucho recorrido.

Centrales: Alternativas, a priori, de garantías. Juan no ha podido aun entrar en las alineaciones por problemas físicos, pero en teoría tendrá protagonismo. Quizás un último tramo del año pasado por debajo de su mejor nivel, pero en el fondo, un central de calidad. También llegó Kjaer tras su decepcionante paso por la Bundesliga. Hasta el momento no ha encontrado su fútbol, pero hay que confiar en que recupere un buen nivel. En Palermo sorprendió, y además por características (tiene una gran salida de balón), se adapta al perfil que pide Luis Enrique. Burdisso y Henize completan, (están siendo titulares en este arranque de temporada), el centro de la defensa. Ambos con experiencia, duros en la marca, y adaptables a los laterales, en caso de buscar mayor contención en la linea de retaguardia.
Colectivo: Desde el punto de vista defensivo, la necesidad de centrales rápidos no se cumple en lineas generales (quizás al margen de Juan). El equipo busca posesiones largas, con lo cual la linea defensiva termina achicando en posiciones muy adelantadas, con el problema que supone los espacios en la espalda (se vio el día del Cagliari). En salida de balón, se trata de jugar la pelota con criterio, con los centrales abiertos para recibir e incrustando al mediocentro entre ellos. A priori, Kjaer está más que capacitado para la función, al igual que Juan, flojeando en ese sentido la posible pareja Burdisso-Heinze, más toscos y con aptitudes limitadas en este sentido.

Mediocentro: De Rossi es quien está actuando en esta posición. Son sensaciones personales, pero creo que no termina de estar cómodo ahí. Siempre se ha tratado de un futbolista de mucho despliegue, agresivo en la presión, de buen disparo, y ahora se ve 'enclaustrado' entre los centrales, obligado a sobar el cuero, y preocupado en guardar posiciones ante el carácter ofensivo de los laterales. Cierto que Gago ha estado lesionado, pero le veo más familiarizado con un rol así. En la base de la jugada, puede hacer circular el balón con sentido (fue por momentos, la brújula de una Argentina sin rumbo en Copa América), y con continuidad puede convertirse en un jugador importante. Además, De Rossi podría ubicarse en posición de interior, donde puede desarrollar con más naturalidad sus capacidades.
Colectivo: Organizar la transición defensa-ataque. Se ubica entre los centrales para recibir y dar salida a los interiores y los laterales, principalmente. Luis Enrique busca de este puesto mucho toque en corto y apoyo. Sin posesión, se convierte clave en la transición defensiva (y es aquí donde Gago puede flojear), al ocupar el espacio vital entre interiores y centrales, además de tener que dar cobertura a laterales, o centrales si son estos los que cubren subidas en banda.

Interiores: Varias posibilidades: (I) Pizarro: A mi juicio, quien más se ajusta a la propuesta, (aunque la primera victoria llegase sin él). Le da velocidad a la circulación por su excelente criterio, y capacidad de último pase. La contra: su escasa implicación en presión, muy necesaria también para recuperar lo más arriba posible. (II) Pjanic: Llegado del Lyon, la teoría dice que será clave. Más versátil que Pizarro, también con recursos combinativos, un excelente disparo y gran despliegue para pisar el área. Futbolista de nivel quizás ligeramente maltratado en Francia. (III): Perrotta: Ida y vuelta, pisa el área rival con naturalidad y ofrece ayudas continuas con y sin balón. Su experiencia, clave. (IV): Simplicio: No está contando con minutos (víctima quizás del fracaso europeo), Alternativa interesante porque tiene muchos recursos: Buen disparo, llegada al área, implicado en la presión y con cierto nivel técnico. Su pero quizás, la intermitencia en el partido y escasa incidencia en la creación. (V): Las alternativas de Barusso y Greco parecen lejanas, mucha competencia.
Colectivo: Dependene de la naturaleza de quién juegue. En ocasiones me da la sensación de que el mediocentro necesita más ayuda por parte de los interiores en la 'fabricación', y además la posición adelantada de los mismos genera en ocasiones amontonamiento cerca del área. Es probable que cuando las ideas se asienten exista un escalonamiento que resultará muy útil, aunque aun se echa en falta ese automatismo. Por supuesto, vital la llegada desde segunda linea, donde hay futbolistas con argumentos de peso en este tipo de acometidas. Sin posesión, la idea es ayudar mucho al mediocentro pero siempre priorizando la presión cerca del área contraria, ayudando a los 'delanteros exteriores' en esa faceta.

Delantero (I): Muy de moda el 'falso 9'. Función que está haciendo Francesco Totti. Acostumbrado en los últimos años a ser el delantero del equipo, se desenvuelve bien dentro del área. Obviamente, el físico empieza a no acompañarle y no tiene ese 'feeling' mágico con el balón de antaño. Me da la sensación de que esta hubiese sido su posición ideal cuando estaba en plenitud. Recordemos el nivel (cercano a los mejores del mundo en ese momento), que dio como 'trequartista', por detrás de los Cassano, Delvecchio, Montella o Batistuta. La alternativa podría ser Lamela una vez recuperado. Personalmente tendría ganas de verle ahí, descolgándose de una posición de delantero pero con total libertad y movilidad para participar continuamente en el juego. Lamela tiene buena conducción y velocidad, y algo fundamental: envergadura para aguantar el cuerpo a cuerpo, no es un prototipo de futbolista que pueda sufrir en la adaptación física, creo yo, o al menos debería sufrir menos que otros.
Colectivo: Fundamental en el juego ofensivo. Se descuelga del área para permitir a los otros delanteros (que parten de posiciones exteriores), que se centren. Con libertad total esta posición debería ser un problema de marcas para el rival por su inexactitud. La 'electricidad' que le falta a Totti podría aportarla Lamela en ciertos momentos.

Delanteros (II): Diferentes alternativas e imprescindible hilarlas en su función colectiva para entender las expectativas. Parece que Osvaldo, a día de hoy, es el 'alumno aventajado'. Evidentemente, más cómodo en el área, hay que entender el bloque para desviar las críticas. Gol ante Siena y el de la victoria en Parma, parece que puede ser el año de su consagración en el calcio tras su paso por Barcelona. Borriello, como nueve nato, tiene menos cabida en el equipo. Osvaldo sí ofrece más cosas al margen del remate, y por eso el ex-milanista limita ciertas fases. Borini llega tras un buen tramo final de temporada en el Swansea, y está contando con minutos. Versátil y de gran disparo, precisamente lo que busca el técnico. Bojan ha arrancado de manera decepcionante, aunque el año es largo y ojo, porque de igual manera, tiene características que si terminan de explotar, encajan de maravilla. Okaka, que regresa de su cesión en Bari, lo tendrá, a priori, bastante más complicado.
Colectivo: La teoría dice que el sistema es un 4-3-3. Lo cierto es que los movimientos desencajan y encajan las piezas según el momento. Los puntas (que a priori parten de posiciones exteriores), son realmente hombres de área a efectos de posesión. Su sacrificio exterior es más bien defensivo, cuando el equipo inicia presión, o se ve superado en esa primera linea, teniendo que cerrar espacios. Cuando la Roma consigue posesión, el 'falso 9' se retrasa, permitiendo a los dos puntas entrar en el área, y obligando a que los laterales ocupen espacios exteriores.



Vamos, no obstante, a tratar de explicar todo el colectivo. En la imagen superior (F.II), observamos la fase de inicio. Laterales y centrales abiertos, y ocupación de zona interior del mediocentro, que se convierte en el centro de equilibrio en ese momento. La transición es lenta, avanzando lineas para tener la posibilidad de superioridad en zonas más ofensivas. A la derecha vemos dos posibles problemas. (F.III) En muchas ocasiones, la distancia existente entre interiores y mediocentro, provoca que la exactitud en el pase sea vital, ya que en caso de una posible pérdida, el espacio desocupado es de una peligrosidad extrema, además de, esta misma situación, debilitar la transición, ya que las alternativas de pase son más escasas. En ese sentido, si la transición pretende ser lenta, todo el bloque que forma el ataque, debería estar más cerca de la base. En la (F.IV) observamos otro problema. Cuando el equipo supera primera linea de presión, y el contrario se encuentra ya replegado, en muchas ocasiones nos encontramos ansiedad por llegar, lo que provoca paradójicamente, que el fútbol se vuelva más lento. Me explico: Si existen 7 futbolistas por delante del poseedor, las marcas para el rival se hacen más cómodas, porque el toque-apoyo se hace más intuitivo a la hora de defenderlo. Esto provoca un ritmo lento porque escasean las alternativas, y elimina la sorpresa, el desmarque, ya que no hay espacios que ocupar, porque ya están ocupados.

En la derecha (F.V), vamos a analizar con más detalle lo visto anteriormente cuando el equipo tiene posesión ofensiva. Como vemos, el mediocentro tiene función de apoyo (y prácticamente es la única alternativa de cara), y además función de cobertura (debido a la posición de los laterales). Hilamos con los laterales. Se convierten en extremos por la escasez de juego exterior en el resto de posiciones. Por este motivo hablábamos antes de la importancia de que sean perfiles de largo recorrido. Los interiores son muy versátiles. Tienen que apoyar por dentro y por fuera, porque si no se hace imposible crear superioridad. En mi opinión, resultaría interesante que retrasasen su ubicación inicial, para 'masticar' más la jugada, y además abrir terreno a esa figura del 'falso 9'. Ese falso delantero se descuelga del área, y es entonces cuando se tratan de encajar todas las piezas. Los dos delanteros, que parecen extremos por su posición en la presión (luego lo vemos), se meten en el área, que además, por su naturaleza y como hemos comentado antes, es donde se sienten más cómodos. Los laterales ocupan bandas, y los interiores quedan en posición de apoyo, rechaces, o llegada de segunda linea. Yo veo un único problema, y es en ciertos momentos ser más pacientes para poder aprovechar los desmarques y la ocupación de espacios, como comentaba antes.

En la izquierda (F.VI), y para concluir, vemos lo que Luis Enrique exige sin balón. Nos centramos en la posibilidad de haber finalizado jugada o de que la pérdida se produzca en posiciones adelantadas. Ese 'falso 9' trata de impedir la salida hacia dentro, y esos dos delanteros, caen completamente a banda para tratar de ayudar al lateral e interior en caso de que el rival busque superioridad en esa zona. Es fundamental el trabajo de ambos en esa faceta, y por eso hemos visto a los Osvaldo, Borini, Borriello, etc. muy alejados del área en ocasiones. El problema que puede presentar esto es la gran distancia a recorrer luego para ocupar posiciones de remate. Incluso en este caso, se observa que las opciones de contraatacar son escasas, y todo el funcionamiento se basa en un juego de posesión. Interiores y mediocentro ocupan sin balón una posición natural de 4-3-3, formándose en la retaguardia una linea clásica de 4. Evidentemente hay muchas cosas que mejorar, conseguir darle ritmo al juego, quizás ajustando ciertas posiciones, y automatizar todo. No obstante, la idea parece buena, y en el momento en que los futbolistas estén convencidos mentalmente de la propuesta, la idea tiene a mi juicio solidez suficiente para convertirse en un proyecto más que interesante.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El ojeador: Alen Stevanovic



Una de las máximas que flota en el ambiente futbolero, es que hay más cancheros que eruditos en la cúspide del balompié. Que de entre los que llegaron, son más los que se curten en la calle, los que salvan entradas en el asfalto, los futbolistas de vaqueros y pies descalzos. Probablemente Stevanovic se ajuste a este prototipo. Nacido en Suiza, nunca ha conocido a su padre biológico. Con tan solo tres meses, su madre le llevó a Becmen (uno de los numerosos suburbios de la ciudad de Belgrado), para que allí creciera con su tío y con su abuela. Hasta el 2009, se formó en el Radnicki Novi Beograd y en el FK Radnicki Obrenovac, año en el que el Inter de Milan se fija en el y lo añade a sus categorías inferiores. Su debut con el primer equipo se produjo el 9 de enero de 2010, en un partido de gran recuerdo para los tifosi nerazzurri. Stevanovic saltó al campo en el minuto 67, con 2-3 en el marcador favorable a los toscanos, y el equipo entrenado por Jose Mourinho, le dió vuelta en los últimos instantes para vencer por un épico 4-3. Las maneras del serbio empezaron a vislumbrarse, aunque en un plantel tan potente como el del Inter, sería muy difícil tener continuidad. 

Esto provocó la venta (en co-propiedad) al Torino, en el inicio de la campaña 2010/2011. Stevanovic siguió sin contar con los minutos necesarios para un futbolista en formación, por lo que se fue cedido a la MLS, para jugar en las filas del Toronto. 12 partidos disputados entre marzo y junio, fueron sufiecientes para que el nuevo técnico del Toro (el ex del Bari Giampiero Ventura), contase con él para un nuevo asalto de los granas a la Serie A. El 4-4-2 del genovés, y su debilidad por el juego exterior, le han favorecido sin duda. Stevanovic no solo ha comenzado la temporada como titular, si no que además, se ha convertido en el futbolista, por el momento, más desequilibrante del equipo en este arranque de curso. Lógicamente, con la inmadurez propia de su edad (tiene 20 años), que le hace en ocasiones precipitarse en sus decisiones. Sin embargo, ofrece una infinidad de recursos y variantes en el plano ofensivo. Rinde perfectamente en cualquiera de los dos perfiles (aunque es diestro), quizás con mayor protagonismo cuando parte desde izquierda para tirar la diagonal. Muy rápido, es además, agresivo de cara a gol, buscando el disparo cuando tiene oportunidad, o mostrando un buen olfato de gol para aparecer en el área y aprovechar segundas jugadas, como vimos esta temporada en el 1-0 frente al Varese. Se le podría emplear, incluso, como segundo punta o de enganche, aunque la gran cantidad de efectivos que tiene el Toro en esa zona (Bianchi, Ebagua, Sgrigna o Antenucci), hacen complicado su concurso en esa posición. La lesión de larga duración de Guberti le convierte en el 'desatascador' oficial gracias a su desborde y descaro. En mi opinión, puede ser el año en el que su nombre se empiece a tener en cuenta en esferas más altas del calcio, porque además de condiciones físico-técnicas, tiene hambre de protagonismo.


viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Como juega? El Manchester City



Cuando el jeque Mansour aterrizó en Manchester en septiembre de 2008, y adquirió, a cambio de 260 millones de euros, el control de los 'sky blues', una de sus primeras decisiones fue ratificar en el cargo a Mark Hughes. El técnico galés había llegado al club tres meses antes, procedente del Blackburn Rovers. Se cuenta que Mansour, a pesar de ser heredero de una de las fortunas más importantes del planeta (es hijo de Zayed Al Nahyan, primer presidente de los Emiratos Ärabes Unidos, y descubridor, nada más y nada menos, que del petróleo del país), es un hombre calmado, y poco amigo de airear su poder de manera indiscriminada ante las masas. De hecho, el primer presidente que ubicó al frente de los citizens, Al Fahim, duró en el puesto cuatro días. ¿Su delito? fanfarronear, declarando que el Manchester City contaría, en poco tiempo, con las más rutilantes estrellas del planeta fútbol. Quizás esta actitud, tan poco común en tan opulentes personajes, sea la causa de que Mark Hughes se mantuviese en el cargo durante 15 meses, a pesar de obtener en su primer año, un decepcionante décimo puesto. El sustituto, ya iniciada la temporada 2009/2010, fue Mancini, que llegaba tras obtener 3 Scudettos con el Inter de Milan, y sin un caché demasiado notorio, al menos en la valoración, en cuanto a buen fútbol se refiere. El pasado año las críticas llovieron desde diferentes sectores, y es que la poderosa plantilla con la que contaba 'Mancio', en ningún momento alcanzó un nivel de juego notorio. A pesar de ello, Mansour decidió seguir contando con el preparador italiano (lógicamente, también apoyado por los resultados, tras la clasificación del equipo para la fase de grupos de la UEFA Champions League, y la obtención de la FA Cup frente al Stoke City), pasando por alto la opinión generalizada de que la plantilla tenía potencial, para, además de ganar, hacer un fútbol más atractivo. Los planteamientos de Mancini, la mayoría de las veces conservadores, no parecían acordes al gran proyecto de Mansour. Sin embargo, este año todo ha cambiado. Quizás por mensajes desde arriba, quizás por la casi obligación de no dejar en el banco a futbolistas de talla mundial, pero el caso es que es estilo del City ha dado un giro de 180º, encontrándonos por momentos con situaciones en el juego casi suicidas. Sin duda, despierta interés este diseño del nuevo Manchester City.



En términos generales, la nueva propuesta de Mancini es un 4-2-2-2. Podemos resumir la interacción en las diferentes zonas del campo, en 4 parejas, como observamos en la primera imagen (F.1) . Mancini busca ocupar las zonas interiores, dándole de manera muy inteligente roles adecuados a cada uno de sus futbolistas, potenciando sus virtudes con la compañía de una pareja de baile complementaria. La superioridad en las zonas exteriores, viene determinada con la posición puntual de los laterales, dependiendo de la fase en que se desarrolle el juego.





I: Centrales. De momento, los titulares, están siendo Kompany (uno de los mejores del equipo la pasada temporada) y Lescott. Se presupone que Kolo Toure es uno de los pilares, pero aun no ha debutado tras llevar 6 meses sancionado por dar positivo en un control antidopaje, pudiendo además, haberlo hecho en la jornada del pasado fin de semana frente al Wigan, o en el partido de Champions frente al Napoli. La última de las alternativas es Stefan Savic, llegado este verano, procedente del Partizan. Para mi, la principal duda del esquema, se encuentra en esta zona. Kompany rindió de maravilla el año pasado, con una propuesta conservadora, y sintiéndose en todo momento arropado por la tendencia general del equipo. Uno de los problemas de lo que propone Mancini, es el excesivo carácter ofensivo de los laterales, produciéndose, en caso de pérdida en base de la jugada, un claro riesgo de inferioridad, ya que se merma claramente la capacidad de repliegue, como observamos en el gol de Cavani el pasado miércoles.

II: Medio campo: Parece que los elegidos son Barry y Toure Yaya. Ninguno de los dos se ajusta a la definición de 'hombre ancla', donde sí podría entrar, a pesar de las fundamentadas quejas por su juego violento, Nigel De Jong. Evidentemente el hecho de apostar por los dos primeros, vacía el espacio vital entre los centrales y el/los mediocentro/s, provocando de igual manera, desajustes en el balance defensivo. Evidentemente todos estos problemas mencionados, se equilibran con un abanico de recursos sensacionales una vez superadas ciertas lineas de presión. Barry, gracias a su capacidad organizativa, es capaz de armar la jugada en corto y en largo, y ofrece siempre soluciones interesantes en el juego combinativo. Toure, por su parte, es un auténtico todoterreno. Es cierto que no permanecer en posición, desajusta el mecanismo defensivo, pero sin embargo ofrece otro tipo de ayudas defensivas en un amplio radio de campo, así como superioridad y sorpresa en el área rival cuando llega desde la linea de medios. El cuarto nombre para esa posición es un ex del rival histórico: Owen Hargreaves, que si bien deja muchísimas dudas por culpa de sus prolongados problemas físicos, en el caso de poder tener continuidad, sí ofrece soluciones versátiles, tanto a la hora de sostener el sistema, como de despliegue en otras funciones.

III: Tres cuartos: Silva y Nasri. Complicado decir algo que no se sepa. El español atraviesa un momento de forma dulce. Espectacular en la asociación, el desborde, y el último pase. Nasri se encuentra cómodo y ya casi alcanza, en apenas unos partidos, su registro total de asistencias con el Arsenal. En el plano táctico, esta zona es la más versátil. Capaces, cualquiera de los dos, de aparecer por todos los sectores del ataque, y además de hacerlo con una naturalidad y eficacia fuera de lo común. Es en este sector donde se entiende que a Mancini no le importe dejar desguarnecida la defensa, porque las posibilidades que tiene el equipo, con ambos en el campo, son enormes. Las variantes son Milner y Adam Johnson. En el caso del primero, ofrece, además de la posibilidad de adaptarse a la mediapunta o a cualquiera de las bandas, una mayor presencia física. Con Johnson, se pueden desatascar partidos que requieran del uno contra uno, ya que su facilidad en este arte es pasmosa, apareciendo por cualquiera de los dos perfiles.

IV: Delantera: La pareja que forman Agüero y Dzeko roza la perfección. Del kun conocemos de sobra sus atributos técnicos, apoyados por una potencia de tren inferior que le hace ser devastador cada vez que entra en contacto con el balón. Su arranque de temporada es brutal. Movilidad, asociación y gol. El complemento es Dzeko, que aporta el juego aéreo, la fijación de marcas y el juego de espaldas necesario en algunos momentos del ataque. En definitiva, una pareja letal. Las alternativas no se quedan atrás, sobre todo la de Tévez. Habrá que ver si ese rol de suplente no le acaba afectando, pero evidentemente sus cualidades futbolísticas están fuera de toda duda. En base al sistema, ofrece movimientos de segundo punta, buen juego fuera del área y agresividad de cara a gol. De Balotelli, se ha dicho tanto, que solo queda esperar su actitud. Perfectamente adaptable a la posición de segundo punta, o incluso de '9' referencia.

V: Laterales: Probablemente, el detalle sobre el que se fundamenta el equilibrio del equipo en muchísimas situaciones de juego. Los preferidos en este inicio de temporada por Mancini, son Zabaleta en la derecha y Kolarov en la izquierda. Las otras posibilidades que ofrece la plantilla, son Micah Richards, y el reciente fichaje procedente del Arsenal, Gael Clichy. La naturaleza ofensiva de casi todos ellos hace que cuando el equipo tiene posesión, los laterales se conviertan en carrileros, ubicándose de manera natural en la linea de medios. Igualmente, y poniendo como ejemplo el gol de Cavani en Champions, cuando ambos se suman a esa linea, el repliegue se hace dificultoso en caso de perdida, y el equipo se encuentra en clara situación de inferioridad ante posibles contragolpes. De las cuatro opciones que tiene Mancini, quizás el que tenga más fundamentos defensivos, sea Micah Richards, pudiéndose ubicar en una hipotética linea de tres centrales ante la necesidad de un repliegue pos-pérdida en base de jugada, con mayor naturalidad, siempre contando con que el lateral de la otra banda, esté lejos de posiciones defensivas. En ese sentido, se entiende poco el fichaje de Clichy, ya que aporta opciones similares a Kolarov, y probablemente hubiese sido más lógico optar por un lateral de mayor capacidad defensiva, no descartando en un futuro, incluso, la posibilidad de Lescott, aunque esto afectaría de manera psicológica a dos jugadores de primer nivel como Kolarov y Clichy. Creo que una de las facetas a mejorar en el sistema, es precisamente equilibrar las subidas desde uno y otro lado, sacrificando incluso en cierta medida a Silva o Nasri, tirándolo a la banda contraria del lateral que inicia la fase de ataque.

Problemas y posibles variantes:

Cuando ambos laterales suben a la par, y se juntan con la línea del centro del campo, el espacio a ocupar por los dos centrales en el repliegue es enorme. En la (F.2), lo podemos observar, de manera muy genérica, puesto que obviamente depende mucho de la situación de partido.
Siendo simplistas en el análisis, este puede ser el principal problema con el que se va a encontrar el equipo, sobre todo si, como hemos visto hasta ahora, ambos laterales suben a la par. Las alternativas para solucionarlo pueden pasar por el cambio de cromos, (por ejemplo, dando entrada a De Jong en lugar de Barry), y que de esta manera Mancini obtenga un futbolista más acostumbrado a coberturas, y sobre todo, más rápido y con mayor despliegue físico, con la ventaja que supone ante perdidas de balón inesperadas, por otro lado, con ciertos ajustes en el propio sistema, o, algo que muy probablemente sucederá, cambiar simplemente este 4-2-2-2 con el fin de solidificar la retaguardia. La primera de las alternativas, y que a priori es absolutamente necesaria para el buen funcionamiento del bloque, es limitar el despliegue de los laterales:


En la (F.3) vemos algo que, en mi opinión, es necesario en el esquema actual. Regular el acceso a zona de medios de los laterales, haciendo que uno de ellos se ubique en una hipotética linea de tres centrales, y sacrificando a Silva o a Nasri, a ocupar espacios exteriores, con el fin de equilibrar el sistema. Después, en las (F.4) y (F.5), vemos otras variantes. Evidentemente hay otras muchas, pero estas son dos de las opciones que tiene Mancini a la hora de equilibrar al equipo defensivamente.  Lo cierto es que, yo personalmente, agradezco este nuevo City. Es cierto que desde el punto de vista táctico existen ciertas lagunas, y lógicamente el equipo tendrá problemas a la hora de defender, pero se agradece que estén juntos tal elenco de estrellas, porque favorece, y de qué manera, al espectáculo. Yo, de momento, este año, elijo al equipo de Mancini a la hora de ver un partido, antes que a otros, situación impensable, hace apenas unos meses.