jueves, 16 de octubre de 2014

La nueva Brasil de Dunga y el "Neymarsistema"

Fueron los seis minutos más duros de toda la historia del fútbol brasileño. El tiempo que tardó el marcador en señalar que Alemania pasaba de ganar 0-1 a 0-5, mientras que cada cotejo germano iba precedido de un sonido generalizado parecido al que emite un grupo de gente que presencia algo mucho más grave que lo que está pasando en un partido de fútbol. Nunca se me olvidará aquella secuencia sonora. Griterío de pavor, silencio y murmullo. Así hasta cuatro veces. El mayor mito del fútbol brasileño contestó afirmativamente: aquello había sido peor que el Maracanazo. Minas Gerais vio como más de 50.000 personas desfilaban rumbo a sus casas con el mayor gesto de incredulidad que sus caras jamás habían dibujado. Un 1-7 que se aupaba al primer puesto de la historia negra del fútbol en Brasil.

Dunga y Jose Maria Marin, presidente de la CBF, en la presentación del seleccionador (Foto: http://esporte.uol.com.br/)

Scolari dejó paso tras la debacle, y llegó Dunga, en su segunda etapa como seleccionador brasileño. En su primer paso, entre 2006 y 2010, ganó la Copa América en 2007 y la Copa Confederaciones en 2009, y cayó en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica frente a los Países Bajos. La sensación que quedó finalmente de aquel equipo -que a pesar de no ganar, dejó precisamente en ese Mundial 2010 su mejor funcionamiento global- fue de bloque bien equilibrado. Para eso llega Dunga, y la primera prueba, como ya ocurriera hace ocho años, será la Copa América. De su presentación se pueden rescatar algunas frases:

- "No podemos dar la tierra por arrasada después de la Copa del Mundo. Tenemos muchas cosas buenas". 
- "Los aficionados están destrozados después de lo que pasó en el Mundial, pero no vamos a vender sueños, vamos a asegurar trabajo". 
- "La primera vez que la selección me llamó, el objetivo era recuperar el prestigio y los resultados. En esta ocasión me han llamado para preparar al equipo para la Copa del Mundo de 2018". 
- "Es muy bonito hablar de fútbol-arte, ¿pero qué es el fútbol arte? Una gran parada de un portero o una buena acción defensiva también es fútbol arte. Brasil tiene jugadores de gran talento, pero tenemos que juntar el talento y el trabajo, la humildad y el equilibrio emocional".

Desde aquellas primeras palabras, en el mes de julio, hasta hoy, el técnico gaúcho ha jugado cuatro partidos al frente de la canarinha, y los resultados no han podido ser mejores. Cuatro victorias sin conceder un solo tanto (Colombia por 1-0, Ecuador por 1-0, Argentina por 2-0 y Japón por 4-0), y algunas sensaciones bastante positivas, sobre todo teniendo en cuenta que el margen de tiempo para trabajar ha sido muy escaso.

El "Neymarsistema"

Dunga tiene claro quién es su estrella, y le ha dado absoluto protagonismo. Ofensivamente, los movimientos de los tres acompañantes de Neymar dependen de lo que haga el crack del Barça, y la estructura defensiva se ha diseñado en base a ello. La figura del ex futbolista del Santos lo condiciona todo, y no es sorpresa que esté siendo el jugador que más ha destacado, con mucha diferencia, en estos cuatro partidos.



Para explicar el funcionamiento de esta selección brasileña, por tanto, hay que empezar por el final. Y hay que hacerlo porque del planteamiento ofensivo depende el comportamiento defensivo de algunos jugadores -caso de los laterales o de uno de los dos pivotes, por ejemplo-. La posición de partida es con Willian en derecha, Oscar en izquierda y Tardelli como delantero centro, pero es Neymar quien empuja o acerca a sus compañeros de ataque. Es significativo que de los cuatro, Willian es el que más clave sus recepciones en banda derecha, y el motivo es que allí es donde menos veces va Neymar a pedir el balón. La relación con Oscar y Tardelli es diferente. A Neymar le gusta hacer dos movimientos para recibir al pie: uno es interior, que generalmente va ligado a la posibilidad de transitar con velocidad, y otro es exterior, que generalmente tiene que ver con los ataques posicionales, y que es prácticamente siempre hacia la banda izquierda. Cuando se abre hacia aquel perfil, Oscar queda en posiciones interiores, de modo que él también puede ofrecer soluciones de ataque en su zona favorita. La presencia del mediapunta del Chelsea potencia a Neymar en ese sentido, permitiéndole recibir en izquierda y aprovechar su regate, y teniéndole a él dentro para combinar y progresar a través de alguna pared. La otra pieza clave está siendo Diego Tardelli. El futbolista del Atlético Mineiro habilita la opción de que Neymar reciba por dentro al pie, ya que arrastra marcas con sus movimientos largos, aunqe su mayor valor tiene que ver con permitir a Neymar correr al espacio, lo que aumentará su producción goleadora. Si Willian u Oscar la tienen controlada Tardelli suele moverse hacia banda, abriendo espacio para que Neymar rompa y quede mano a mano contra el portero.

Las consecuencias defensivas

La libertad que tienen los hombres de ataque, motivada por el hecho de intentar que Neymar siempre marque la diferencia, tiene una consecuencia defensiva, y es que hay más jugadores atados, a los que no se les permite tener presencia en campo rival. El caso más significativo es el de los laterales, que de momento están siendo para Danilo y Filipe Luis. Las apariciones de ambos son bastante puntuales, y esto es simbólico teniendo en cuenta que históricamente han sido dos posiciones absolutamente decisivas ofensivamente en la canarinha. Esto no quiere decir que no se les permita llegar al área rival, pero están bastante controlados y en estos cuatro partidos, prácticamente nunca se les ha visto aparecer a la vez. La explicación es que hay cuatro hombres arriba que en un momento determinado pueden acabar juntos en una misma zona del campo contrario, y en caso de que a esta circunstancia, se sumase que también están arriba los dos laterales, el equipo quedaría demasiado expuesto y desorganizado tras una pérdida. Una máxima en este Brasil de Dunga es que ambos, primero, deben defender. De ahí que Filipe encaje mucho mejor que Marcelo, que todavía no ha ido convocado. En el caso del lateral derecho parece que la primera opción era Maicon, que fue expulsado de la primera convocatoria, y de momento el lateral del Porto está siendo el elegido, aunque no habría que descartar, por condiciones, que Mario Fernandes (CSKA de Moscú) acabe teniendo opciones. 

El otro punto en el que hay que detenerse en este apartado tiene que ver con el doble pivote. Una característica importante con Scolari, es que uno fijaba -Luiz Gustavo- y otro volaba -Paulinho o Ramires-, pero Dunga clava a los dos por detrás de la línea de pelota. El motivo es exactamente el mismo; equilibrar, aunque además, el hecho de que uno de los dos laterales pueda quedar en posición adelantada, hace imprescindible que los dos pivotes estén juntos y en disposición de ir a tapar ese hueco. Luiz Gustavo parece vital en ese aspecto, y aunque Ramires fue titular en los dos primeros partidos, un jugador del perfil Elias ha funcionado en los dos segundos, auque evidentemente el ex del Atlético de Madrid puede suponer un déficit de calidad en otras necesidades. Fernandinho o Paulinho, de mayor nivel, son también centrocampistas más mixtos, y la cuestión será esperar a Fernando (Manchester City), ya que por características quizá parece el más adecuado para formar un doble pivote con Luiz Gustavo del perfil que pretende Dunga.

En cuanto a la pareja de centrales, parece que la inamovible será Thiago Silva - David Luiz. Es cierto que el hecho de que Thiago no entrase en la primera lista causó cierto revuelo, pero es justo decir que aún no ha podido, en esta temporada, jugar con regularidad con su club por problemas físicos. A la espera ha aparecido un nombre que muchos reclamaron en la lista para Brasil, el defensa del Atlético de Madrid Miranda. Ellos más Marquinhos y Gil están siendo hasta el momento los hombres elegidos para la zaga.

No asumir riesgos

Ha quedado ya expuesto que la libertad es para los cuatro hombres de arriba -que de momento han sido esos aunque también se han ido sumando Everton Ribeiro, o incluso Kaka y Robinho, que viven un buen momento en el Brasileirão-, y que los siete futbolistas restantes tienen una función clara, que está estrechamente relacionada con equilibrar el sistema. Ese es el primer punto con el que Dunga pretende controlar los riesgos. El segundo tiene que ver con su salida de balón. Brasil solo busca progresar desde la defensa cuando el triángulo que forman Filipe Luis - Luiz Gustavo y Oscar o Neymar están en disposición de hacerlo. El lateral y el pivote zurdo son los más capaces para sacar la pelota jugada, y la salida se orienta por su perfil. Ellos hacen progresar al bloque si se dan las condiciones, y si no, se busca un balón al espacio para Tardelli o un pase raso para que Willian u Oscar-Neymar lo controlen abiertos y cerca de la línea divisoria. Este es otro foco importante, y que tiene mucha relación con la debacle que sufrió Brasil frente a Alemania en las semifinales del Mundial. 


En definitiva, esta nueva selección brasileña ha encontrado el mejor bálsamo a aquel duro golpe gracias a los resultados, y a las sensaciones de que Dunga está llevando las cosas por el buen camino. La primera prueba está a la vuelta de la esquina, en una Copa América que dado el nivel de los rivales, promete dejar un muy buen torneo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Rumbo a la Eurocopa. Día 2.


La República Checa domina el Grupo A con tres victorias en tres partidos. La gran noticia para el conjunto dirigido por Pavel Vrba llegó en su visita a Estambul, donde sacó los tres puntos (1-2) frente a Turquía. Los checos aprovecharon al máximo las cualidades de los dos extremos del Sparta Praga, Krejci y Dockal, y con ataques directos y verticales encontraron buenas posiciones de remate. En Kazajistán remataron la faena (2-4), donde al buen rendimiento de los dos hombres de banda se sumó el de un David Lafata que se ha hecho con el 9 en estos primeros partidos con total merecimiento.

Islandia ya se puso en boca de todos en la pasada fase de clasificación al mundial, y los 9 puntos sobre 9 que lleva en esta afirman que aquello no fue casualidad. El conjunto dirigido por Lagerbäck abrió esta fecha ganando con mucha solvencia a Letonia (0-3), aunque la gran machada llegó con su victoria frente a Holanda (2-0). Los islandeses basaron su propuesta en el orden y la solidaridad, y el acierto de Gylfi Sigurdsson -hizo los dos tantos- terminó de definir el sorprendente marcador. 

Esa derrota deja sin duda a la Holanda de Guus Hiddink envuelta en un mar de dudas. Es cierto que durante momentos puntuales de ese partido contra Islandia, Robben o Sneijder dejaron algún buen pase para romper las consistentes líneas rivales, pero la derrota, dada la diferencia de nivel individual, es dolorosa. Y la hace aún más, si cabe, después de que días antes los tulipanes resolvieran su choque ante una Kazajistán en inferioridad numérica en los últimos minutos de encuentro. En ese partido solo la entrada de Huntelaar y el paso a recursos más básicos -centros laterales, disparos desde fuera del área- fueron el camino para abrir la lata.

Y si en este grupo hay sorpresas positivas, quizá la más negativa es que Kazajistán y Letonia acaban la fecha por encima de Turquía, que suma un solo punto de nueve posibles. Contra la República Checa se pudieron rescatar algunos detalles positivos, como la fantástica actuación de Arda Turan jugando con libertad por detrás de Umut Bulut, aunque el empate contra los letones (1-1) ha disparado las alarmas. Los problemas internos han envuelto al equipo en un clima que puede ser causa del mal rendimiento deportivo.




Sin demasiado brillo, pero la Gales de Gareth Bale comanda su grupo, y los 7 puntos de 9 posibles son sin duda una buena noticia para una selección que no juega una fase final desde 1958, cuando disputó el Mundial de Suecia. El 0-0 frente a Bosnia se hizo bueno teniendo en cuenta que los balcánicos perdieron en casa frente a Chipre, y a que el conjunto de Chris Coleman logró, días después, ganar a los chipriotas (2-1), a pesar de jugar en inferioridad numérica durante toda la segunda parte. 

Israel es segunda, con seis puntos en seis partidos. Los de Eli Guttmann debutaban en el grupo después de que se aplazase su partido frente a Bélgica. Se podía esperar la victoria frente a Andorra -los israelíes la lograron con comodidad, por 1-4-, aunque el triunfo en Chipre (1-2) sí es, en el contexto del grupo, mucho más valioso. El protagonista, con cuatro goles entre los dos partidos, fue Omer Damari, que este verano abandonó Israel -donde tuvo fantásticas cifras con el Hapoel Tel Aviv- para firmar con el FK Austria.

Otra que debutaba, lógicamente, era la Bélgica de Marc Wilmots. El primer día ganó con mucha solvencia (6-0), como era de esperar, a Andorra, aunque en su siguiente partido no pudo pasar del empate a uno, a domicilio, frente a Bosnia. Los belgas jugaron ese día un 4-2-3-1 asimétrico, con Defour y Nainggolan en el doble pivote, y cuatro hombres por delante, De Bruyne y Hazard entre líneas, y Lukaku y Origi -que partía de derecha- haciendo movimientos más verticales. No terminaron de encontrar un plan de ataque estable, y fue un fallo de Begovic tras disparo de Nainggolan lo que significó el empate final. 

Un fallo que sabe especialmente mal, dado el flojo arranque de Bosnia en el grupo. Los de Susic aún no han podido ganar. Frente a Bélgica el equipo alcanzó algo más de producción ofensiva, con un Pjanic que, aunque partiese de la banda derecha en un 4-4-2, tuvo bastante participación interior y diseñó varias ocasiones de gol. Dzeko también encontró posiciones de remate, pero el acierto de Courtois volvió a jugar un papel clave. 




Otra de las sorpresas en esta fase de clasificación es que Eslovaquia comande el grupo C. Sus 9 puntos sobre 9 dejan a los de Kozák en una fantástica situación. La machada, obviamente, fue la victoria (2-1) frente a España. El buen hacer en la defensa de su área, y el excelente rendimiento de Hamsik como hombre más adelantado fueron las claves de la victoria. El capitán del Napoli volvió a resultar decisivo tres días después en la visita a Bielorrusia, donde, en un papel más habitual para él, como mediapunta, marcó dos goles decisivos.

España está en pleno proceso de reconstrucción, y en esos primeros pasos de indeterminación se dejó tres puntos en Eslovaquia. Del Bosque apostó ese día por un 4-2-3-1, con Fabregas detrás de Costa, y la sensación es que faltaron primeros pases -Busquets y Koke hicieron el doble pivote- de calidad. Frente a Luxemburgo, un rival de bajo nivel, la victoria por 0-4 y los goles de Alcácer y Costa fueron en cierto modo balsámicos. El rendimiento global no pareció estar del todo equilibrado, aunque quizá fue un riesgo asumido por Del Bosque, buscando un resultado abultado que devolviese la confianza al grupo. Silva, como mediapunta en un rombo, fue de lo más destacado. 

Y el tercer puesto de Ucrania hace que en este grupo aparezcan arriba los tres equipos que, a priori, deberían de disputarse la clasificación directa. Los de Fomenko sufrieron para sacar los tres puntos frente a una Bielorrusia muy encerrada (5-4-1), que limitaba las apariciones de sus dos estrellas, Yarmolenko y Konoplyanka. Al final, un gol en propia puerta de Martynovich abrió el marcador, que acabó en 0-2. Frente a Macedonia, a pesar de que el resultado fue más corto (1-0), dio la sensación de existir algo más de producción en campo rival.




Polonia abre el grupo D, y lo hace tras una fecha que, históricamente, ha supuesto una explosión de júbilo para ellos. Lo es gracias al 2-0 cosechado frente a Alemania, que suponía su primera victoria contra la Mannschaft. Los de Nawalka aprovecharon sus oportunidades, y cimentaron el triunfo en el desacierto rival, y en el gran trabajo de Szszesny y Glik, pilares defensivos. No pudieron rematar la faena en el siguiente partido, aunque al menos rescataron dos puntos frente a Escocia (2-2) gracias a un tanto del joven punta del Ajax Milik, que ya había abierto el marcador frente a Alemania.

Empatada a puntos, la República de Irlanda celebra una buena semana. El 7-0 a la débil Gibraltar entraba, lógicamente, dentro de lo normal, aunque la principal noticia estuvo en el 1-1 logrado frente a Alemania a domicilio. El conjunto dirigido por Martin O'Neill juntó al bloque muy abajo, hizo trabajar a todos -los extremos McGeady y McClean retrocedían con los laterales hasta formar, por momentos, línea de seis defensas-, y ni el gol de Kroos hizo cambiar el planteamiento. El premio llegó en la última jugada, con un remate de O'Shea que hizo explotar a los aficionados desplazados a Gelsenkirchen.

El solitario punto que ha sacado Alemania en sus dos partidos es, lógicamente, una de las grandes noticias de esta fecha. Frente a Polonia la campeona del mundo jugó bien, produciendo ocasiones y controlando los contragolpes rivales con cierta solvencia. Solo la falta de calidad en el remate provocó el pinchazo. Contra Irlanda, sin embargo, al equipo le costó más ser fluido. En ambos partidos Löw utilizó este particular 4-4-2 sin referencias arriba, y el segundo día, con unos irlandeses más agresivos en la marca, Müller y Götze no pudieron aparecer con ventaja para dar fluidez a la circulación. La entrada de Draxler por Schürrle tampoco ayudó, en un sistema que necesita de sus hombres de banda agresividad en sus movimientos para acabar dentro del área en zona de remate. La buena noticia para Alemania es que la recosntrucción ha comenzado con tiempo, aún con la próxima fase final en el horizonte, y este formato deja margen de maniobra. 

La cuarta clasificada, y la que debería de entrar en la pelea por la clasificación con los tres primeros, es Escocia, que no pudo aguantar la ventaja en su visita a Polonia. Los de Gordon Strachan cuentan con futbolistas dinámicos, de buenos recursos técnicos y con velocidad para hacer daño, y el funcionamiento de Maloney, Anya y Naismith resultó clave para arrancar ese valioso punto del Stadion Narodowy. Días antes lograron una valiosa victoria como locales, por 1-0, contra Georgia. 




Comanda Inglaterra el Grupo E, y los números son mejores que las sensaciones. Al menos, y esto es noticia positiva, Hodgson está tratando de brindar un escenario en el que la gran cantidad de buenos futbolistas ofensivos que está produciendo el país, se encuentren cómodos. Repitió el seleccionador en sus dos partidos (5-0 frente a San Marino y 0-1 contra Estonia) con ese 4-4-2 en rombo estrecho. Lo de San Marino fue un paseo, pero frente a Estonia el equipo no llegó a poder producir ocasiones con continuidad. Fue tras la entrada de Oxlade y Sterling cuando encontraron algo más de agilidad, aunque fue un disparo de Rooney, de falta directa, lo que abrió el marcador. 

Lituania es segunda después de su victoria frente a Estonia y su triunfo en la primera jornada contra San Marino, aunque la selección que mejores sensaciones ha dejado estos días en este grupo ha sido Eslovenia. Los de Katanec acumulan dos victorias en esta fecha (1-0 ante Suiza y 0-2 ante Lituania), y en ambos choques destacó el nombre de un futbolista que está llamado a recalar en una liga de mayor nivel; Kevin Kampl (Red Bull Salzburg) lució tanto en el doble pivote, como jugando como enganche, en una posición más natural para él.

Y si hay sorpresas positivas es porque también las hay negativas. Es el caso de la Suiza de Vladimir Petkovic, que tras tres jornadas solo ha podido ganarle a San Marino (0-4). El ex técnico de la Lazio está probando un sistema 4-3-1-2, y lo cierto es que entra dentro de la lógica, dado que explota las condiciones de sus jugadores más determinantes (Shaqiri, Lichtsteiner, Ricardo Rodríguez). Lo que dejó más dudas fue el desempeño de su triángulo defensivo, dado el bajo nivel de la pareja de centrales Senderos-Djourou, y el hecho de que Inler no sea exactamente un pivote posicional. 




En el Grupo F hay una de las luchas más bonitas de todos los que están en liza, y es que la totalidad de sus integrantes, excepto Islas Feroe, parece contar con opciones reales. Comanda el grupo la sorprendente Irlanda del Norte de Michael O'Neill, que ganó sus dos partidos, siendo lo más destacable el 0-2 que sacó de Grecia. Los norirlandeses se organizaron en un 4-5-1, y cuando salieron, con Lafferty como punta de lanza, lo hicieron con peligro.

Rumania es segunda, y parece estar ante la gran oportunidad de regresar, ocho años después, a una fase final. El conjunto dirigido por Victor Piturca se dejó en los últimos instantes dos puntos contra Hungría (1-1), aunque logró una valiosa victoria (0-2) en Finlandia. El técnico rumano cuenta con unos cuantos futbolistas de tres cuartos de buen pie y capacidad de desborde, como Torje, Tanase, Chipciu o Maxim.  

Finlandia y Hungría serán dos de los grandes animadores, aunque la noticia, sin duda, está en el bajísimo rendimiento de la Grecia de Ranieri. El combinado heleno solo ha sacado 1 punto de 9 posibles, y el nivel mostrado frente a Irlanda del Norte fue bajísimo: un equipo inconexo, en el que solo Samaras pareció entender las necesidades de una Grecia que se ha encontrado, de buenas a primeras, en una situación bastante delicada.




Austria lidera el grupo G, y parece una de las selecciones que más claro tiene querer pescar gracias a este nuevo formato. Victorias frente a Moldavia (1-2) y Montenegro (1-0), y una idea que ya se está asentando, gracias al buen funcionamiento de Baummgartlinger y Alaba en medio campo, a los que se están sumando Arnautovic o el recién estrenado goleador Okotie en el plano ofensivo.

Dejó una de cal y otra de arena la Rusia de Capello en esta jornada internacional, a pesar de que los resultados frente a Suecia y Moldavia fuesen idénticos (1-1). En su visita a Solna los de Capello dejaron sensaciones ofensivas realmente positivas, gracias a la pareja que formaron Dzyuba y Kokorin -el del Dinamo de Moscú jugó a un altísimo nivel-, y quizá su ausencia en el partido ante Moldavia acabó resultando decisiva. 

Suecia, por su parte, acusó, como es lógico, la ausencia de Zlatan Ibrahimovic, aunque el balance de 4 puntos sobre 6 no es del todo negativo. Sin el del PSG y tras la lesión de Toivonen, la buena noticia que puede sacar Hamrén es el rendimiento de Zengin y Durmaz, este último habiendo abandonado en estos dos partidos su posición habitual como extremo, para dejar buenas actuaciones en el rol de interior izquierdo.

Montenegro queda tocada después de sus dos choques, ya que si la derrota frente a Austria podía entrar dentro de lo esperado, no poder pasar del empate frente a Liechtenstein sí es un pinchazo importante. Los focos de nuevo sobre Jovetic, que por culpa de sus sempiternos problemas físicos, no pudo estar al 100%.




Hasta cuatro equipos parecen pelear la clasificación en este grupo H, siendo Croacia e Italia, con tres victorias en tres partidos, los destacados. Croacia cambió su plan asociativo visto frente a Malta para volver a una versión más directa y experimentada en su visita a Bulgaria, y la decisión de Kovac acabó resultando, merced al 0-1 final. Sin embargo, algo de aquel plan recuperó para enfrentarse a la replegada Azerbaiyán, y el planteamiento, de nuevo, con Rakitic, Modric, Kovacic y Brozovic juntos en medio campo, resultó ganador: 6-0. 

Ni mucho menos está dejando las mismas sensaciones la Italia de Antonio Conte, y de hecho abandona esta jornada internacional con ciertas dudas. Victorias por la mínima frente a Azerbaiyán (2-1) y Malta (0-1), y en ambos partidos quedó la sensación de que al equipo le faltan recursos frente a rivales que le dejan hacer en los primeros pases, pero que limitan el juego interior en campo rival. La noticia positiva fue la aparición de Graziano Pellé en el choque ante Malta, que además de marcar el gol de la victoria, resultó una solución  diferente gracias a su juego de espaldas y su facilidad para ganar pelotas directas.

Por debajo, parece que Noruega y Bulgaria se van a disputar la tercera plaza. Los noruegos se marchan con seis puntos y la sensación de que cuentan con algunos futbolistas jóvenes de mucha calidad, llamados a hacer grandes cosas con la selección absoluta. Dæhli es un buen ejemplo, aunque sin duda la gran sensación es Ødegaard, que hizo su debut frente a Bulgaria con tan solo 15 años. Las sensaciones en Bulgaria son radicalmente opuestas. Se había mostrado Lubo Penev como un entrenador con ideas frescas y buenos recursos, pero los cero puntos que hizo su equipo en estos dos partidos les dejan, viendo el rendimiento de sus rivales, con escaso margen de maniobra.




El Grupo I nos deja, tristemente, la noticia de la suspensión (a la espera de que la UEFA dicte sentencia con respecto a ello), del Serbia - Albania. La enorme tensión vivida en la previa y el durante acabó en una sucesión de imágenes lamentables. Toni Padilla lo contextualiza de forma brillante.

Entre unas cosas y otras (Francia, su "integrante fantasma", juega partidos amistosos contra el resto) ha dejado la clasificación bastante indefinida. Podemos hablar, eso sí, del triunfo de Portugal en Dinamarca. Fernando Santos debutaba en partido oficial, y lo hizo con un 4-3-3 donde Danny, Cristiano Ronaldo y Nani tenían muchísima libertad en el frente de ataque. Fue, finalmente, el futbolista del Real Madrid el que, con un soberbio salto, puso el 0-1 con el tiempo cumplido.

Enfrente una Dinamarca que no termina de definirse. Los de Morten Olsen empataron en Albania (1-1), y acabaron perdiendo ese choque con Portugal, donde el equipo jugó con un rombo en medio campo, siendo Bendtner y Vibe la poco productiva pareja de puntas. Khron-Dehli dejó claro que es su hombre más en forma, siendo protagonista de las mejores acciones del partido.

Y aunque Serbia haya entrado de lleno en las noticias como consecuencia de los altercados en el choque frente a Albania, sí se puede hacer una lectura deportiva -y no es demasiado positiva- de su choque ante Armenia (1-1). Dio una tremenda sensación de espesura el conjunto dirigido por Advocaat, y solo las puntuales incorporaciones de Ivanovic y Kolarov aclararon el panorama. Mala noticia para un combinado que cuenta con Tosic, Tadic o Markovic,


* Capturas: uefa.com

miércoles, 8 de octubre de 2014

La Gestapo, la cantera del Lyon, y un nombre

Bar Le Monde, calle Bellecordière, Lyon, finales de mayo de 1944. La Segunda Guerra Mundial está en pleno apogeo, con gran parte del territorio francés ocupado por el ejército nazi. Se está terminando de dar forma al desembarco de Normandía, operación que se pondría en marcha apenas unos días después, pero hasta entonces la Wehrmacht se pasea por suelo galo con puño de hierro. En "la zona libre", al sur del país, el gobierno de Vichy, a apenas un centenar de kilómetros de Lyon, vive sus últimos días. Son también los últimos momentos de Klaus Barbie en Lyon, antes de regresar a Alemania bajo identidad falsa. Barbie es oficial de la Gestapo, y lleva dos años como jefe de la policía secreta nazi en la ciudad. Le apodan "el carnicero de Lyon". El bar Le Monde es lugar de reunión, y un joven de 35 años recuerda sus hazañas. Campeón de Francia de tenis de mesa, triple campeón de Francia en la prueba de relevos, y participante en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. Allí, bajo la mirada de Adolf Hitler y Joseph Goebbels, atentos a un evento que debía de mostrar la magnificencia del nazismo al mundo, logró, junto a sus compañeros de la selección francesa, el cuarto puesto en la modalidad de hockey sobre hierba. Se llama Anatole Vologe, y del habitáculo lo sacan por la fuerza miembros de la Gestapo. Esa noche duerme en la prisión de Montluc. 

Su nombre preside, hoy día, la entrada al centro de entrenamiento del Olympique Lyonnais. El complejo deportivo está a escasa distancia del río Ródano, que baña el Parque de Gerland. El Lyon ha logrado en los últimos tres lustros ganarse el respeto de su gran rival regional, la Association Sportive de Saint-Étienne, el club francés con más títulos de liga. El punto de inflexión comienza tras la llegada de Jean-Michel Aulas. Aulas funda en 1983 CEGID, una empresa de gestión de software que a día de hoy es una gran multinacional, y que cuenta con hasta 17 filiales. La llegada de Aulas al Lyon es casi por casualidad. La TF1 pone en marcha, en 1986, un programa televisivo llamado Ambitions, presentado por una gran estrella del momento como Bernard Tapie, y que, a modo de concurso, ofrece un premio a jóvenes empresarios que presentan sus incipientes proyectos. Aulas es invitado regularmente al programa, que cuenta con distintos expertos que valoran esos proyectos, y en una de las reuniones posteriores a la emisión, con otros presidentes deportivos, un periodista le pregunta a Bernard Tapie -también presidente del Marseille en aquel momento- qué puede hacer el Olympique Lyonnais -por entonces en segunda división- para salir de aquella situación. La respuesta de Tapie es sencilla: "Hacer a Jean-Michel Aulas presidente". 

Poco después, en junio de 1987, Aulas, natural de l'Albresle (Lyon), asume el cargo "a modo de servicio". En ese momento, y con el equipo en la segunda categoría, el empresario pone en marcha un ambicioso proyecto, conocido como OL-Europe, que pretende llevar al club a competiciones europeas en un período no superior a cuatro años. El OL dominante tardaría un poco más en llegar, pero la espera acabó resultando aún más dulce de lo esperado. Una vez el Lyon, con Jacques Santini en el banquillo, logra su primer título de liga (2002), añade a sus vitrinas seis entorchados más de forma consecutiva, en lo que se convierte en un éxito sin precedentes en el fútbol galo. Aulas copa las portadas en Francia, y por supuesto se habla de él en toda Europa como un ejemplo de gestión. Compra barato y vende caro, y muchos de sus futbolistas se moldean en Gerland hasta transformarse en grandes estrellas a nivel europeo. Essien, Benzema, Diarra, Malouda, o Abidal son foco de deseo de los grandes clubes de Europa. Es la época más boyante del proyecto, que acaba tocando techo con el eco de una gestión maravillosa cuando en abril de 2010 el Bayern München dilapida el sueño del club de jugar una final de la Liga de Campeones, tras apearles en las semifinales de la competición con una superioridad aplastante. Desde entonces el Olympique Lyonnais ha reducido su estatus a nivel europeo, la época de Remi Garde no trajo consigo los éxitos esperados, y para esta nueva andadura se ha contado con Hubert Fournier tras su impecable gestión al mando del Stade Reims, con una premisa básica: Tola Vologe es el pilar fundamental. 

Benzema, Ben Arfa o Giuly son productos recientes de la cantera, pero por lo general incluidos en plantillas más universales. El elenco que maneja Fournier en el curso 2014/2015 cuenta con una base amplísima de futbolistas criados en Tola Vologe, y las sensaciones en este arranque de temporada son que, a pesar de que el club está lejos, sobre todo, de Olympique de Marseille y Paris Saint Germain, puede comenzar a construir un nuevo ciclo que si bien en ningún caso será tan dominante como el de su mejor época reciente, sí podría devolver al OL a su principal objetivo: regresar a la Liga de Campeones. En 2013 la web oficial del club presumía de haber hecho contrato profesional con el primer equipo a 47 futbolistas en los últimos diez años, o de haber sido, en 2012, elegido por la Federación Francesa de Fútbol mejor cantera del país (teniendo en cuenta clasificaciones de las categorías inferiores e internacionales aportados). Para esta temporada, hasta 20 futbolistas con dorsal de la primera plantilla pueden ser considerados canteranos, y la noticia es que muchos de ellos, y en todas las líneas, están alcanzando un nivel ilusionante. 

En la portería, Anthony Lopes ya se ha asentado como titular indiscutible. Desde los 6 años en las escuelas formativas, ha sido internacional en todas las categorías inferiores de Portugal. No es el perfil de portero sobrio, pero tiene una agilidad y reflejos absolutamente sobresalientes, y aprovechó la lesión de Vercoutre para quedarse con la titularidad bajo palos. En defensa, el principal producto de Tola Vologe es Samuel Umtiti. Puede jugar como lateral izquierdo, aunque su mejor posición es la de central. Como Lopes, también internacional en todas las categorías inferiores -en su caso con Francia-, es un defensa que ya lleva 100 partidos a sus espaldas en el primer equipo, a pesar de tener solo 20 años. Esta experiencia le está otorgando una mayor lectura, su principal problema en sus comienzos, midiendo más sus intervenciones y siendo más pausado en sus acciones con pelota. En medio campo, el nombre principal es Gonalons, uno de los mejores mediocentros de toda la liga francesa, y que se ha convertido desde el primer momento en el eje del 4-4-2 en rombo de Fournier. Para completar ese medio campo se espera a Grenier, aún lesionado, y otra de las grandes joyas de las inferiores: se trata de un centrocampista completísimo, capaz de ofrecer soluciones en movimientos de apoyo, pero también con capacidad para pisar área, y con un altísimo registro de recursos técnicos para guardar la pelota y pasarla con eficacia. En esa espera, están apareciendo Tolisso -un jugador polivalente, capaz de rendir como lateral, con bastante llegada y dinamismo- y Ferri -un centrocampista menos conductor, pero que da buenas ayudas a Gonalons, el mediocentro-. Y por supuesto en ese medio campo no hay que olvidarse de Malbranque, que está de regreso tras una larga experiencia, pero que completó su formación en el OL. Una base potente y competitiva, aunque, sin duda, lo más vistoso está en el último tercio de campo. 

Fekir, N'Jie y Lacazette

En la parcela ofensiva está destacando más que ningún otro Alexandre Lacazette, que lleva 7 goles en Ligue 1 en 9 partidos jugados (8 en todas las competiciones), y que es sin duda la gran referencia del equipo en el último tramo de campo. Fournier juega con dos puntas muy móviles, así que Lacazette puede descolgarse, recibir en las bandas, y trazar movimientos de ruptura hacia una zona que está liberada en el frente de ataque. Está finísimo en todas sus acciones, y a día de hoy está siendo uno de los mejores jugadores del campeonato francés. A su lado, se ha hecho con el puesto Nabil Fekir, otro punto que apuntar en el casillero de Fournier. Sin ser exactamente un delantero -su posición natural es la de extremo, preferiblemente partiendo de derecha, a pie cambiado-, su nuevo técnico le ha dado libertad para participar en todo el frente de ataque, y la sorpresa positiva es que su influencia está llegando metros más atrás, en zona de tres cuartos. Gran regateador, tiene desborde y electricidad; su participación está siendo clave. Y para completar este trío, el camerunés Clinton N'Jie. Llegado en 2011 del Brasseries du Cameroon para jugar en el filial, ha sido esta la temporada en la que está teniendo oportunidades con regularidad en el primer equipo. N'Jie es un regateador puro, callejero, muy rápido, sortea rivales con una facilidad pasmosa, y está en un momento de su formación en la que alcanzar un mayor punto de determinación para finalizar sus acciones le convertirá en pieza codiciada dentro del fútbol europeo. Los tres están destacando, pero detrás esperan joyas en formación como Benzia, un delantero aún por pulir pero de aptitudes enormes, Yattara, un punta de buenos movimientos, o Ghezzal, un hombre de banda con capacidad para desbordar y ofrecer soluciones exteriores. 

Unos días después de su arresto, Anatole Vologe fue acribillado a tiros por la Gestapo. En los juicios por aquel crimen se alegó que el prisionero trató de huir. Los crímenes de guerra en la Francia de Vichy prescribían tras 20 años, y Klaus Barbie supo escabullirse, en Alemania, donde fue protegido por el contraespionaje estadounidense para ayudarles a luchar contra el comunismo, y en Bolivia, donde se ocultó hasta 1983. En 1987 comenzó su proceso judicial en Lyon, donde fue condenado a cadena perpetua, falleciendo en prisión en septiembre de 1991, con 77 años, enfermo de leucemia. La historia de Vologe y de su -aunque no disparase- verdugo, me recuerda a una de mis frases favoritas de Miguel de Unamuno: "¡Dejar un nombre! Es todo lo vivo que hay que dejar, un nombre que viva eternamente. Lo demás, son huesos". Tola Vologe dejó un nombre, y hoy la cantera del Olympique Lyonnais lo honra.