Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de junio de 2014

Análisis de partidos: Costa Rica 1-1 Grecia

1. Contexto y datos del partido

Partido de octavos de final: Costa Rica 1 (Bryan Ruiz) - Grecia 1 (Sokratis). Victoria de Costa Rica (5-3) en la tanda de penaltis.

Datos del partido (Fuente: squawka)

Costa Rica llegaba al choque de octavos habiendo hecho, en la primera fase, una gesta para la historia de la competición, después de haber sido líder en un grupo con Italia, Uruguay e Inglaterra. Grecia, por su parte, consiguió acceder en la fase de octavos en el último instante de la última jornada, tras batir en el descuento a Costa de Marfil.

2. Planteamientos

Jorge Luis Pinto, como no podía ser de otra manera, mantuvo el dibujo habitual que le había llevado a sorprender a todo el mundo después de su inesperado pase a la segunda ronda. De esta forma, Costa rica mantuvo ese 5-2-3 -hoy se definió más al estar más tiempo en campo rival con respecto a otros días, donde Ruiz y Bolaños juegan en la misma línea que Tejeda y Borges-. Keylor Navas en portería, con la línea de tres centrales habitual formada por Duarte en derecha, González en medio y Umaña en izquierda, bandas para Gamboa -derecha- y Díaz -izquierda-, doble pivote para Tejeda y Borges, con Bryan Ruiz partiendo de derecha y Bolaños en izquierda en la línea posterior, y Joel Campbell actuando como delantero centro.

Fernando Santos, por su parte, utilizó la misma variante que vimos ante Costa de Marfil, aunque con algunos matices interesantes. Grecia formó en un 4-2-3-1, con Karnezis en portería, Torosidis lateral derecho y Holebas lateral izquierdo, y con la pareja de centrales habitual, formada por Manolas y Sokratis. En medio campo, Samaris, al que vimos más suelto frente a Costa de Marfil tras la lesión de Kone, entró para formar en doble pivote con Maniatis, situándose Karagounis por delante. En bandas jugaron Salpingidis -derecha- y Lazaros -izquierda-, mientras que Samaras repitió como delantero centro, en detrimento de Mitroglou, que volvió a quedar en el banquillo.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Costa Rica tuvo que afrontar un tipo de partido con el que hasta ahora no se había encontrado. En la fase de grupos, Italia, Inglaterra y Uruguay le habían permitido tener espacios tras el robo, pero Grecia no dudó en adaptarse a las circunstancias y limitar los mejores recursos del combinado centroamericano. Fernando Santos hizo que Grecia cerrase los espacios interiores, donde mejor se estaban desenvolviendo Bryan Ruiz y Joel Campbell, y durante el primer tiempo a los ticos les costó encontrar soluciones ofensivas. Incluso la profundidad que solían aportar Gamboa y Díaz estaba siendo limitada por el buen trabajo de Salpingidis y Lazaros, y el dominio griego terminó de mostrarse cuando, además, consiguieron desplegarse con cierta continuidad. Costa Rica no profundizaba, y Grecia tras robar puso en funcionamiento un buen mecanismo de contraataque. Samaras, que jugaba de 9, comenzó a ofrecer apoyos de gran calidad y Grecia, sobre todo en el sector izquierdo, con Lazaros y Holebas, comenzó a hacer daño a Costa Rica. Un enorme Keylor Navas dejó el 0-0 en el marcador. 

El primer nombre propio de Costa Rica fue su guardameta, pero hay un segundo que empezó a ser absolutamente decisivo: Joel Campbell. Sus controles y su facilidad para hacer del siguiente gesto un movimiento productivo y vertical hicieron que Costa Rica comenzase a generar peligro, y así llegó el 1-0, tras una buena llegada de Bryan Ruiz a zona de remate. El marcador a favor de los ticos y la expulsión de Duarte llevaron a Fernando Santos a modificar su planteamiento. Grecia pasó entonces a jugar en 4-4-2, con la entrada de Mitroglou por Samaris, pero el combinado heleno perdió algo de claridad para llegar de forma organizada, y el recurso comenzó a ser llevar la pelota a banda, principalmente con Holebas y Lazaros, y meter centro al área. Fue entonces cuando Pinto reorganizó al combinado costarricense en 4-4-1, de forma que había dos hombres en banda que limitaban las progresiones exteriores de los griegos. Así Costa Rica comenzó a detener un centro lateral adelantado que cogía en superioridad posicional a los puntas griegos dentro de su área, y además conseguía, de vez en cuando, ir cogiendo aire gracias a la brillantez y autosuficiencia de Joel Campbell. En ese momento de indeterminación comenzó a aparecer el futbolista que se puso a llevar el peso del juego griego: Giorgios Samaras. 

Samaras en el partido -izquierda mapa de calor, derecha pases- (Fuente: squawka)

El futbolista del Celtic se adueñó en ese momento del encuentro. Retrasó su posición y comenzó a ser el organizador del equipo, teniendo una tremenda influencia en todas las acciones ofensivas. Con pases en campo propio, conducciones, atrajo rivales, dividió la defensa, y tomó buenas decisiones a la hora de abrir sobre la banda para encontrar a Holebas, jugar hacia posiciones interiores o simplemente ayudar a agilizar la circulación. Grecia se asentó desde entonces con más calidad en campo rival, y al final, en un balón al área, acabó llegando el empate. Durante la prórroga Grecia no atacó con tanta claridad en comparación a ese tramo final de partido, y las llegadas fueron resueltas por un gigante Keylor Navas, que terminó de ser el héroe costarricense cuando en la tanda de penaltis le detuvo a Gekas el lanzamiento decisivo. En resumen, Grecia puso en serios apuros a Costa Rica en el primer tiempo, aunque la calidad individual de los ticos focalizada en las figuras de Navas, Campbell y Ruiz, permitieron a los de Pinto ponerse por delante. El empuje griego llevó al empate, pero el plan ofensivo no se pudo imponer ante los 10 organizados costarricenses, que acabaron haciendo historia con la clasificación a cuartos en la tanda de penaltis.

4. Reacciones de los protagonistas

Jorge Luis Pinto (Fuente: fifa.com): "Este es un resultado trascendental, y no hay palabras para describir lo que siento ahora mismo. Nunca es fácil jugar con 10 hombres, y menos ante un rival así en un Mundial. Tuvimos seguridad durante el partido, pero además mucha confianza en los penaltis, tanto en nuestro arquero, que es extraordinario, como en los pateadores, que estuvieron perfectos. Repito, estamos felices y le dedicamos la clasificación a todo el pueblo de Costa Rica. Nos hubiera gustado jugar el clásico con México, y respetaremos a Holanda como respetamos a todos nuestros rivales. Esto sigue y vamos por más".

Fernando Santos (Fuente: fifa.com): "No me gusta hablar de suerte o falta de suerte. Esto tenía que quedar en manos de alguien, fue de ellos y por eso los felicito. Creo que Costa Rica fue superior durante los primeros 15 minutos, pero luego balanceamos el partido. Después del gol nosotros debimos arriesgar más, el rival se defendió bien e intentó contraatacarnos, pero logramos enviar el partido a tiempo suplementario. Ahí, si bien los presionamos, nos faltó lucidez, pero es entendible cuando hay cansancio y tensión. ¿Navas? Fue brillante: sin él, el resultado hubiera sido otro".

miércoles, 25 de junio de 2014

El grito de Samaras

Samaras (Foto: AFP)

Quizá a otro les hubiese importado perder dos hombres cuando aún no se habían cumplido 25 minutos de juego, pero a ellos no. Se cumplían 10 años de una de las mayores sorpresas en la historia de la Eurocopa, y los griegos hicieron honor a aquel equipo. Con Karagounis de capitán, por si acaso. A Grecia solo le servía ganar y Fernando Santos modificó por primera vez su planteamiento en lo que llevamos de mundial. Invirtió el triángulo que su trío de centrocampistas suele formar en medio campo para acercar a uno de ellos -Panagiotis Kone- al delantero centro, que en el partido de ayer, con Mitroglou lesionado, fue Giorgios Samaras. No solo la necesidad de victoria, también el rival, Costa de Marfil, invitaba a ello. El combinado africano junta a algunas individualidades de grandísimo nivel -Yaya Toure, Drogba, e incluso Gervinho, que ha sido el mejor elefante en la Copa del Mundo tras llegar de un fantástico año en Roma-, pero vuelve a carecer de un plan colectivo estable. La primera de esas carencias está en su funcionamiento en la salida de pelota. Lento y previsible, Grecia se lanzó a por ellos a más altura de lo esperado. 

Santos perdió a Kone, pero dio entrada a Samaris, más agresivo incluso que el del Bologna a la hora de apretar a los rivales, y en una de esas Grecia pescó premio. Los costamarfileños salieron desde atrás sin ofrecer alternativas al poseedor y con demasiado sosiego, y Samaris robó una pelota clave, que le devolvió Samaras y que acabó en la red de Barry. Con marcador en contra, Lamouchi dio entrada en el segundo tiempo a Bony, retirando a Tiote, pero aquello significó una sangría, porque Grecia tenía más campo para salir. No acertaron los europeos a batir el arco rival, y en un desajuste defensivo Gervinho asistió a Bony. Costa de Marfil tenía un hombre menos en medio campo, pero uno más para cargar el área. Y fue entonces, cuando todo parecía perdido, el momento de Samaras. Lo cierto es que Samaras cuajó un partido brillante, siempre bien orientado para ayudar a su equipo a desplegarse, peleando cada balón y mostrando un notable acierto con pelota, pero su estrella terminó de encenderse en la jugada final. Forzó el penalti, se mostró al mundo con un gesto tan temoroso que, probablemente, la opinión general fue: "lo falla". Pero no, era el líder griego. El líder de un equipo que hacía diez años había obrado el milagro de ganar una Eurocopa, a Portugal, en su propia casa. El penalti fue a un lado, interior del pie, con seguridad. Copa Barry no llego, y Grecia está en octavos. Épico.