lunes, 10 de noviembre de 2014

Análisis de partidos: Paris Saint-Germain 2-0 Olympique de Marseille

1. Contexto y datos del partido


Jornada 13 de la Ligue 1: Paris Saint-Germain 2 (Lucas Moura, Cavani) - Olympique de Marseilla 0

Datos del partido (Fuente: Squawka)


Después de un arranque dubitativo, el PSG había conseguido estabilizar su rendimiento, justo antes de afrontar el partido más importante en lo que llevábamos de competición. Cinco victorias consecutivas para los parisinos -tres de ellas en Ligue 1-, siendo el último triunfo liguero la remontada (1-2) a domicilio contra el Lorient. El OM, por su parte, había ganado su último partido ligero (2-1) contra el Lens, aunque justo antes de ese choque había perdido dos partidos, incluida la eliminación el la Coupe de la Ligue frente al Stade Rennes.

2. Planteamientos

Laurent Blanc tenía algunas bajas significativas para este partido, siendo las más relevantes las de van der Wiel y Thiago Motta, aunque hay que mencionar que Zlatan Ibrahimovic aún no estaba al 100% después de sus problemas en el último mes. El PSG salió con un 4-3-3 bastante marcado, compuesto por Sirigu bajo palos, Aurier como lateral derecho, Maxwell como lateral izquierdo, y David Luiz - Thiago Silva como pareja de centrales. En medio campo, Verratti jugó como pivote, con Pastore como interior derecho y Matuidi como interior izquierdo. En la última línea, Lucas Moura fue el extremo derecho, Ezequiel Lavezzi el extremo izquierdo, y Edinson Cavani el delantero centro.

Por su parte, Marcelo Bielsa no pudo contar con tres titulares indiscutibles: Jeremy Morel, Andre Ayew y Alaixys Romao fueron bajas para el partido. El Marsella formó con un 4-2-3-1, ajustándose al rival a través de las habituales marcas individuales que utiliza el técnico argentino. La portería fue Mandanda, con Dja Djedjé como lateral derecho, Mendy como lateral izquierdo, y Fanni-N'Koulou como pareja de centrales. En medio campo, Lemina e Imbula fueron el doble pivote. La línea de mediapuntas la compusieron Alessandrini en derecha, Thauvin en izquierda y Dimitri Payet en el centro. El 9 del equipo fue, como es habitual, André Pierre Gignac.

3. Desarrollo, posibles claves, y dirección de campo

El Olympique de Marsella tenía claro que iba a salir a apretar muy arriba a su rival. Marcelo Bielsa ordenó, como suele ser habitual, una marca individual por zonas. Alessandrini y Thauvin se encargaron de evitar recepciones de los laterales parisinos, Aurier y Maxwell, mientras que Payet estaba encima de Verratti. El gran trabajo de Gignac -que estaba en inferioridad numérica frente a los dos centrales locales, David Luiz y Thiago Silva- provocó que el PSG no estuviera cómodo iniciando jugada. Además, Lemina e Imbula se encargaban de los interiores, Pastore y Matuidi, por lo que un pase a mayor altura tampoco tenía efectividad. Blanc no pudo contar con Ibrahimovic de inicio -jugó unos minutos al final-, quien probablemente hubiese podido resolver esta circunstancia recibiendo balones más directos, dada su tremenda superioridad en esta faceta del juego, por lo que el problema se acrecentó. Sin embargo, hubo otra baja que ayudó a que los capitalinos pudieran resolver esta circunstancia: sin Thiago Motta, Verratti jugó como pivote, y su sangre fría y enorme calidad para proteger la pelota y girarse hizo que el París pudiera ir avanzando. A Verratti le gusta poner el capote y los futbolistas marselleses eran toros bravos. 

Marco Verratti fue quien más pases dio (40) y el segundo que más regates hizo (3) en el PSG (Fuente: WhoScored)

No fue algo sencillo, por otra parte, para el PSG solucionar esa dificultad en la salida de balón, que fue la principal que planteó el conjunto visitante. Cuando los parisinos no conseguían encontrar a Verratti, el OM lograba recuperar a bastante altura, y tenía, además, a muchos futbolistas cerca de la portería de Sirigu. En el tramo inicial los visitantes lograron disparar varias veces en posiciones bastante francas, incluyendo un balón que Gignac estrelló en el palo tras un córner, y un muy buen disparo de Alessandrini que también rozó la madera. Esa fue la primera etapa de la primera parte, puesto que a medida que fue avanzando el encuentro el conjunto local fue pudiendo salir y también encontrar buenas opciones de gol. Lo cierto es que esa primera mitad fue de un ritmo altísimo, con un constante ida y vuelta, y en el que tanto un conjunto como otro apretaban la salida del rival, y mandaban mucha gente a la fase ofensiva. En ese ida y vuelta fue el PSG quien encontró el gol, después de una excelente combinación entre Cavani, Lavezzi y Lucas que acabó con el tanto del brasileño. 

En el segundo tiempo, el Marsella mantuvo esa actitud muy agresiva en su planteamiento, pero el PSG comenzó a transitar con menos futbolistas y a cuidar más algunos detalles, como terminar más veces las jugadas y buscar en salida recepciones de sus extremos, produciéndose la pérdida en posiciones más adelantadas, y obligando al Marsella a recorrer más metros para encontrarse con Sirigu. En ese contexto comenzó a lucir Lucas Moura, que logró coger la pelota en propio campo y hacer varias conducciones de mucho nivel para llevar la pelota cerca del área rival. No obstante, el Marsella siguió teniendo sus opciones porque seguía juntando -incluso con 10 tras la expulsión de Imbula- a mucha gente cerca de la portería contraria. Finalmente ese hambre de los visitantes le dio al PSG la oportunidad de salir con claridad en una contra, para terminar decidiendo el partido con el gol de Cavani, pero la sensación que quedó es que los marselleses mantuvieron sus opciones vivas hasta el tramo final. En resumen, el Olympique de Marsella compitió bien durante todo el partido, pero el PSG mostró su enorme nivel en todas las líneas. Thiago Silva, David Luiz, Verratti o Lucas Moura ofrecieron soluciones de gran calidad a los problemas que puso el Marsella, para acabar sumando tres puntos que acercan a los capitalinos a un punto del líder, su rival hoy.

4. Reacciones de los protagonistas

Laurent Blanc (Fuente: L'Équipe): "Es una gran satisfacción. Fue un gran partido porque había dos muy buenos equipos, con muy buenos jugadores que querían producir buen juego. El Marsella fue mejor en los primeros 25 minutos, físicamente muy poderosos, nos superaron en las carreras y en los duelos, se les vio más fresco que nosotros".
"La actitud del Marsella nos obligó a asumir más riesgos. Ahí apareció Thiago Silva, para conducir y ser importante en el primer gol". 
"En el segundo tiempo hemos sido superiores. El primer gol fue decisivo, porque cambió su moral en el partido".

Marcelo Bielsa (Fuente: L'Equipe): "El resultado es justo. En el primer tiempo, las diferencias estuvieron a nuestro favor, a pesar de su gol. El segundo tiempo tuvo equilibro, pero nos faltó claridad atacando. Después de la expulsión, el partido terminó de caer de su lado".
"Hemos perdido en Lyon y en París, pero en Lyon jugamos mejor que hoy".
"Hoy hemos hecho un gran esfuerzo para igualar el partido. En el primer tiempo debimos de marcar algún gol, pero en el segundo hemos perdido la capacidad de hacer daño al adversario".

domingo, 9 de noviembre de 2014

Análisis de partidos: Fiorentina 0-1 Napoli

1. Contexto y datos del partido


Jornada 11 de la Serie A. Fiorentina 0 - Napoli 1 (Higuaín)

Datos del partido (Fuente: Squawka)


La Fiorentina llegaba al partido en esa línea de irregularidad que ha reinado en el día a día del club toscano en la presente temporada. El último choque liguero del conjunto dirigido por Vincenzo Montella acabó en una derrota sin paliativos (3-1) contra una Sampdoria que fue bastante superior, mientras que entre semana en Europa League no pudo pasar del empate (1-1) aunque con bastante producción ofensiva frente al PAOK. El Napoli, por su parte, vivía, por contra, su momento más dulce del curso. El último choque liguero fue una contundente victoria contra la Roma (2-0), mientras que entre semana, resolvió sin problemas (3-0) su partido de la Europa League ante el Young Boys.

2. Planteamientos

Como suele ser habitual, Vincenzo Montella, sin un plan estable en cuanto a dibujo, volvió a mover sus piezas, esta vez para adaptarse a un Napoli que, desde la llegada de Benítez el pasado verano, ha hecho daño con transiciones veloces al equipo toscano. Así, la Fiorentina formó en un 4-1-4-1 con Neto en portería, Tomovic como lateral derecho, Marcos Alonso como lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Gonzalo Rodríguez y Savic. En medio campo, Aquilani actuó como pivote, con Mati Fernández como interior derecho y Borja Valero como interior izquierdo, mientras que las bandas fueron para Josip Ilicic -derecha- y Cuadrado -izquierda-. El once lo completó Khouma Babacar como delantero centro. La Fiorentina bajó la altura de su bloque más de lo habitual. 

Rafa Benítez, por su parte, no hizo modificaciones relevantes, y utilizó el 4-2-3-1 habitual del conjunto partenopeo. El Napoli formó con Rafael en portería, Maggio -derecha- y Ghoulam -izquierda- en los laterales, y Albiol y Koulibaly como pareja de centrales. En medio campo, el doble pivote fue para David López y Jorginho, con Marek Hamsik en su rol habitual de mediapunta. Las bandas fueron para Callejón -derecha- y Lorenzo Insigne -izquierda-, con Gonzalo Higuaín como 9. 


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Los precedentes recientes de la Fiorentina contra el Napoli se podían resumir en un patrón parecido: los de Rafa Benítez dañando con espacios, bien tras un robo o bien superando una presión adelantada del conjunto toscano. Esta fue la principal modificación que hizo Vincenzo Montella para el duelo de esta tarde. La Fiorentina se organizó en un 4-1-4-1 con el bloque bastante bajo, no se preocupó demasiado de apretar la salida de balón de su rival, y trató de no dar ventajas a Callejón e Higuaín, maestros en tirar desmarques a la espalda de la defensa.


La modificación surtió efecto desde el punto de vista de que ninguno de los dosencontró opciones de recibir tras un pase profundo, pero la Fiorentina tiene una calidad defensiva muy baja como para sostener un planteamiento así. El trío Borja Valero, Mati Fernández y Aquilani permitió varias conducciones interiores; Insigne, Mertens -que entró por este tras tener que marcharse lesionado-, o Higuaín se colaron con mucha facilidad, y lograron buenas situaciones de remate. La verdadera parte positiva de esta organización defensiva fueron las ayudas de Ilicic y Cuadrado, que impedían al Napoli ganar metros por las bandas. 

Con balón, el conjunto local estuvo muy impreciso. Mati Fernández, Borja Valero o Aquilani son jugadores de gran calidad en el pase o en los controles, pero tienen escaso ritmo para tocar y moverse o atraer rivales con giros o conducciones. Eso provoca que rivales más agresivos en la marca les hagan perder el balón. Así sucedió en ese primer tiempo, y fue ahí cuando el Napoli logró correr con cierto espacio. Solo limitó la Fiorentina esas pérdidas en la fase de salida, donde Montella también hizo una variación, y buscó de forma directa a Babacar, que sí ofreció, de vez en cuando, alguna acción que permitió a su equipo llegar a portería rival. El partido se fue 0-0 al descanso, pero el Napoli encontró con comodidad posiciones de remate en transición, o tras conducciones por zonas interiores en su ataque organizado. 


Montella cambió el dibujo en el entretiempo, y pasó al 3-5-2, adelantando el bloque. Quizá el entrenador local buscó, con Ilicic por dentro, sumar un efectivo a la circulación para asentar la posesión en campo rival, pero lo cierto es que la modificación no resultó efectiva. Siguió acumulando pérdidas la Fiorentina, y los problemas se acrecentaron porque había un futbolista menos para realizar el retorno defensivo (Ilicic ahora estaba liberado). El Napoli comenzó a contragolpear con más claridad, y ganó metros por los costados con mayor facilidad. De esta forma llegó el 0-1, obra de Higuaín. Dio la sensación de mejorar algo en el tramo final el equipo viola, aunque fue el propio Napoli el que dio un paso atrás y permitió la única medida con la que los toscanos intimidaron en el área de Rafael: balón a las bandas (Cuadrado - Pasqual) y centro lateral, esperando en el área Mario Gomez y Babacar. Finalmente el Napoli pudo achicar agua en esos últimos 10 minutos, y se llevó los tres puntos gracias a un mayor nivel competitivo. En resumen, la Fiorentina pudo limitar las principales armas de su rival en el primer tiempo, pero cuando deshizo esa idea para tratar de pasar menos tiempo defendiendo, el Napoli cazó una opción de gol que aprovechó. Al final, la medida de mandar balones al área no fue suficiente para empatar el duelo.

4. Reacciones de los protagonistas

Vincenzo Montella (Fuente: ViolaNews): "El Napoli ha sido superior en el primer tiempo. Hemos estado bloqueados mentalmente porque hemos demostrado poco coraje, el equipo está sufriendo mucha presión por tener que conseguir resultados. En el segundo tiempo hemos mejorado, y en el cómputo global creoq que la Fiorentina no merecía la derrota".
"El equipo ha dado todo, me gustó mucho la voluntad con la que jugamos. Es un momento en el que todo va mal, pero es importante no perder nuestra seguridad y continuar con nuestra idea de juego".
"Gomez creó el jueves en Europa League un número muy alto de ocasiones, es un jugador diferente y empieza a estar en condiciones. Cuadrado es otro jugador importante que lo dio todo en cuanto a actitud, quiere demostrar su valor aunque en este momento no le están saliendo las cosas. Necesita jugar con menos presión".

Rafa Benítez (Fuente: Web oficial del club): “Una victoria de calidad, pero también de carácter. Ha sido un partido que podíamos haber ganado con más seguridad, hemos tenido 4-5 ocasiones claras de gol, pero también hemos visto un equipo que sabe sufrir y luchar hasta el final, mostrando carácter. Seguramente todavía podemos mejorar más, pero estamos demostrando que tenemos la calidad y mentalidad adecuadas”.
“Estamos en un gran momento, venimos de una serie de resultados positivos consecutivos y esto nos da confianza y motivación, pero también sabemos que desde ahora todos nos mirarán y hablarán de un Napoli que también puede luchar por estar en lo más alto. Pero estamos preparados, somos conscientes de nuestro potencial. Lo decía hace semanas, había que trabajar como hemos hecho siempre y sobre el camino construido el año pasado. Los resultados, con esta forma de jugar, seguirán llegando, sabiendo que todavía lo podemos hacer mejor”.
“No era fácil ganar hoy contra esta Fiorentina, que ha intentado varias maneras de ponernos en dificultades. Hemos corrido mucho y trabajado muy bien tácticamente. Habríamos tenido que asegurar el partido antes, anotando en otras ocasiones que hemos tenido, pero repito que la mentalidad que he visto al final es otro rasgo importante que debe tener este equipo”.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El cambio de sistema de la Juventus

11 de la Juventus contra Olympiakos

Salvó la Juventus un match ball contra Olympiakos (3-2), en un partido que se puso cuesta arriba, y que en caso de haberse perdido hubiese dejado al equipo italiano virtualmente fuera de la competición. Finalmente los de Allegri acabaron remontando el 1-2 parcial de los griegos, y dependen de sí mismos para pasar a los octavos de final. La noticia estuvo en el cambio de sistema que preparó el técnico toscano para el duelo. Ya habíamos visto algún tramo a la Juve con línea de cuatro defensas esta temporada, pero nunca como plan inicial.

Hay que contextualizar el partido en la importancia que tenía dentro de la temporada, por lo que el nivel de implicación de todos los futbolistas juventinos fue muy alto: intensidad, agresividad y movilidad. El equipo se jugaba mucho y lo que transmitió la Juventus, sobre todo, fue ese compromiso. Futbolísticamente resultan por tanto más complicadas de analizar las diferencias que supuso la organización y las relaciones entre los futbolistas con este dibujo y el habitual, teniendo en cuenta que existía ese plus a nivel emocional. Pero sí dejó diversas lecturas.

1. Un hombre menos detrás de la línea de balón: El paso a este dibujo supone un riesgo mayor por una simple cuestión numérica; quitas un central para poner un centrocampista. La Juventus del 3-5-2 tiene una característica clave cuando pierde la pelota, y es que sus tres defensas protegen mejor al equipo porque, cada uno de ellos, tiene menos espacio que abarcar en comparación a si son solo dos. Los laterales fueron Asamoah y Lichtsteiner, que jugaban a mucha altura una vez el equipo se plantaba en campo rival, y si la jugada no se finalizaba, Bonucci y Chiellini quedaban muy expuestos (algo que se agrava si Pirlo es el mediocentro, futbolista de escasa calidad defensiva). Olympiakos contragolpeó con bastante espacio.

2. Los laterales no fijan su posición en campo rival: La falta de un central cambia radicalmente la salida de balón juventina. Cuando Bonucci tiene dos centrales a sus lados, siempre tiene la opción de pase lateral para salir desde atrás. Con solo uno, Lichtsteiner y Asamoah están obligados a dar ese apoyo. Esto no es necesariamente algo negativo, pero se pierden algunas cosas, como por ejemplo la sociedad envío de Pirlo - desmarque de Lichtsteiner, un argumento de profundidad clave en la Vecchia Signora. Permite, no obstante, un movimiento lateral a Morata (por eso parece que con este sistema el madrileño puede ser más útil que Llorente) y Tévez, porque no hay nadie ocupando las bandas a su altura. Eso puede dar tiempo a los llegadores, que además son los tres a la vez (Pogba, Vidal y Marchisio). 

3. Jugar con "10", pero no hay "10": Se encargó Arturo Vidal de la mediapunta, y la sensación que dio es que no es en absoluto su mejor posición. Quedó muchas veces de espaldas, y se perdió su tremendo recorrido para realizar ayudas defensivas. Evidentemente, le tienes en el campo a la vez que Marchisio y Pogba, y eso significa que juntas en el césped a tus tres centrocampistas con más gol, pero el chileno no tiene finura para moverse entre líneas, orientar sus controles de espaldas o desbordar. En el plano positivo, que la primera línea de presión tiene en ella a uno de los mejores recuperadores del fútbol mundial. 

4. Algunas lecturas de Allegri después del partido:

"Ya habíamos probado el cambio de sistema. Ogbonna estaba disponible, pero pusimos un centrocampista más para no dar puntos de referencia a nuestros rivales. Hemos creado muchas ocasiones".
"No elegimos la defensa de cuatro por enfrentarnos a un solo delantero, porque en caso de jugar contra dos podíamos hacer la superioridad numérica con Pirlo. A la pregunta de si elegimos a Vidal como trequartista para usarlo detrás de sus centrocampistas, queríamos atacar ese espacio con su movilidad". 
"Morata y Llorente tienen características distintas. El primero ataca mucho los espacios, tiene más movilidad. Llorente esta noche ha estado muy bien, haciendo de punto de referencia para Tévez". 

En líneas generales, parece que el principal problema puede ser a la hora de hacer la transición defensiva, porque con balón equilibras la ausencia en un primer momento de Lichtsteiner-Asamoah (dos jugadores clave) a través de movimientos y libertad para los puntas, además de algo evidente: sumas un hombre más en campo rival con otro centrocampista. Las características de estos medios son de llegada y remate, y la clave será activar sus cualidades para que el sistema cobre sentido. La pregunta será cómo equilibrar esas pérdidas, si jugando con un lateral largo y uno corto (Ogbonna), o buscando un sustituto para Pirlo de características más defensivas, algo que en el futuro podría equilibrar el sistema en el caso de que Allegri decida seguir con él, y contando con que es imposible encontrar disponible en el mercado un jugador de la calidad del bresciano.