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domingo, 15 de febrero de 2015

El Inter de Shaqiri

Le costó arrancar al Inter de Mancini, que solo acumuló dos victorias tras 10 partidos de Serie A desde su llegada al banquillo nerazzurro. Las mismas que ha logrado en los dos últimos encuentros, después de vencer por 3-0 al Palermo la pasada semana, y por 1-4 en esta en su visita a Atalanta. Las sensaciones no son, ni de lejos, las de un equipo equilibrado y sólido, pero sí las de uno que, al menos, y a diferencia de esos diez choques anteriores, tiene claro qué debe de hacer en algunos momentos del juego.



No ha tardado demasiado Roberto Mancini en darle el protagonismo al fichaje más significativo de la Serie A en el mercado invernal. No entró desde el principio Xerdan Shaqiri, pero su inclusión ha coincidido con un cambio de sistema, en el que el futbolista suizo tiene todo el protagonismo, y absoluta libertad en el juego de ataque. El Inter ha pasado a jugar en un 4-3-1-2 ante Palermo y Atalanta, y repitiendo roles y comportamientos en muchos de sus futbolistas, mientras que otros -caso de Icardi- han salido de la alineación por problemas físicos. 

Shaqiri de 10

Se trata de la gran variación en el sistema, y supone que el Inter tenga claro qué debe de hacer una vez ha robado la pelota. El ex futbolista del Bayern queda descolgado en la espalda de los mediocentros rivales cuando su equipo no tiene el balón, y allí espera a que sea robada para recibir y hacer una transición rápida. Shaqiri tiene buena intuición para quedar bien colocado cuando se produce esa recuperación, y a partir de ahí conducir el ataque interista. Una ventaja es el tipo de movimientos que hacen Icardi y Palacio, generalmente bastante largos, lo que le da opciones de pase, y espacio para poder transportar el cuero en zonas interiores. Quizá se eche de menos algo más de precisión y constancia en Brozovic y Guarín a la hora de activarle, pero la idea está clara y le ha dado al Inter bastantes situaciones de peligro en los últimos dos partidos. 

Trabajo por delante

A la propuesta aún le falta bastante recorrido. Para empezar, no queda claro hacia dónde ni cómo inicia jugada el equipo. Ranocchia, Juan Jesus y Gary Medel no muestran seguridad en esos primeros pases, ni tampoco se ve claro que haya una preparación específica para salir bien por los costados, o bien con juego directo, donde no hay ningún punta con características específicas para recibirlo. Frente a Atalanta, principalmente, se vieron errores en la salida de balón que fueron bien aprovechados por un ataque bergamasco bien preparado y con las ideas claras. 

Si esa salida de balón no es positiva, tampoco lo es el ataque organizado interista. Frente al Palermo vimos buenos toques de Brozovic, y ante Atalanta Guarín sacó a relucir su disparo, pero aún le queda al técnico interista mejorar al equipo en esa faceta, algo que será decisivo cuando los rivales comiencen a tomar precacuciones con Shaqiri, o mandando menos gente al ataque para impedir que Icardi o Palacio tengan facilidad para recibir al espacio. Más producción de sus interiores, más protagonismo del propio Shaqiri o de los puntas, o una pareja de laterales asentada que de la amplitud exterior necesaria en un dibujo carente de extremos. 

Kovacic y Hernanes

Los grandes olvidados, de momento, con el nuevo giro de timón. Hernanes nunca ha llegado a contar para Mancini, a pesar de jugar un partido relativamente bueno contra el Napoli en cuartos de Coppa Italia, pero el futbolista croata sí parecía el elegido para liderar su nueva andadura en Milán. Son cuatro los puestos de medio campo, y los ocupados por Gary Medel -pivote-, Guarín -interior derecho- y por supuesto Shaqiri, parecen inamovibles. El colombiano no es demasiado ágil ni tiene gran claridad para mover al equipo, pero suma determinación y trabajo defensivo. Brozovic sí es más versátil, pisa área rival con peligro y es disciplinado con su labor defensiva. Sin embargo, quizá lo que de momento penalice a Kovacic es lo simple del plan. A Mancini le interesa robar y que sus interiores, rápido, busquen a Shaqiri, y Kovacic es un jugador de conducción, más toques y que va a demandar mayor protagonismo. Lo cierto es que ahora mismo su papel no parece claro, y será un reto para el técnico integrarle en un sistema que va a necesitar en lo que queda de temporada de sus características para resolver problemas más específicos. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Análisis de partidos: Roma 4-2 Inter

1. Contexto y datos del partido

Jornada 13 de la Serie A: Roma 4 (Gervinho, Holebas, Pjanic x2) - Inter 2 (Ranocchia, Osvaldo)

Datos del partido (Fuente: Squawka)

La Roma afrontaba el partido después del varapalo que supuso el empate en el último minuto que recibió frente al CSKA en el choque entre semana por la Liga de Campeones. En la Serie A los de Rudi Garcia habían logrado dos victorias consecutivas frente a Torino y Atalanta. En el Inter, por su parte, Roberto Mancini disputaba su segundo partido en el banquillo por el campeonato local. En el anterior había empatado frente al Milan en el derby de la ciudad, mientras que entre semana logró el triunfo, en partido de la Europa League, 2-1 contra el Dnipro.

2. Planteamientos

Rudi Garcia no tuvo problemas importantes a la hora de confeccionar su alineación, aunque sorprendió principalmente la ausencia de Daniele De Rossi, que fue suplente. Así, la Roma salió con su 4-3-3 habitual, formado por De Sanctis en portería, con Maicon como lateral derecho, Holebas como lateral izquierdo, y Manolas-Astori como pareja de centrales. En medio campo, Keita ocupó el rol de mediocentro, mientras que Pjanic actuó como interior derecho y Nainggolan hizo lo propio en el perfil izquierdo. Por delante, Totti ejerció su rol habitual de falso 9, con Gervinho y Ljajic jugando como puntas escorados. 

Roberto Mancini, por su parte, también sorprendió al mandar al banquillo a Icardi y Kovacic, además de contar con las bajas de Hernanes, Nagatomo o Jonathan, entre otros. El Inter salió en un 4-4-2, con Handanovic en portería, Campagnaro lateral derecho, Dodó lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Ranocchia y Juan Jesus. En medio campo, el doble pivote fue para Medel y M'Vila, con Guarín ocupándose de la banda derecha y Kuzmanovic de la izquierda. La alineación la completaron Palacio, que se movió más como segundo punta, y Osvaldo, que ejerció un papel más marcado de delantero centro. 


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Roberto Mancini diseñó un planteamiento en el que la intención desde un primer momento no pareció ser la de vivir muy junto cerca de su propia portería, algo que suele ser habitual en el fútbol italiano cuando enfrente tienes a la Roma de Gervinho. Sin embargo, el Inter pareció querer controlar al costamarfileño a partir de negar ventajas a sus posibles pasadores, y lo cierto es que la defensa interista de los espacios interiores fue muy positiva. Las dos líneas de cuatro de Mancini siempre estuvieron muy juntas, y eso explica que viésemos a un Totti bastante ahogado durante todo el partido. Los dos centrales daban un paso adelante, y Medel y M'Vila fueron bastante cuidadosos a la hora de guardar esa posición en medio campo. Totti, Nainggolan y Pjanic no lograron combinar ni quedar en una posición ventajosa para dar un último pase que dejase mano a mano con el portero rival a Gervinho o Ljajic, una jugada muy habitual en el equipo capitalino.

Sin embargo, los de Rudi García, lejos de atascarse en ese embarrado medio campo que planteó su rival, encontró soluciones de calidad. Lo hizo por las dos bandas, con movimientos profundos y muy agresivos de sus dos laterales (Holebas hizo un soberbio gol para poner el 2-1), pero sobre todo apoyándose en el fabuloso rendimiento de Gervinho. 

Regates y oportunidades creadas por Gervinho (Fuente: Squawka)

Gervinho no podía correr a los espacios, pero se abrió sobre la banda derecha, donde le hizo un traje a Dodó. El extremo africano tiene la ventaja de saber manejarse en poco espacio gracias a su fantástico regate, y a partir de esa posición abierta logró desbordar y mandar varias pelotas al área que fueron sinónimo de peligro. Fue el jugador al que el Inter no pudo controlar en ningún momento, y que explica que la Roma lograse crear oportunidades con bastante continuidad, a pesar de no poder hilvanar jugadas de ataque de forma lúcida en términos colectivos. El recurso era sencillo, cambio de orientación, o robo y jugada vertical hacia posiciones exteriores.

Es complicado de explicar que el Inter estuviese dentro del partido hasta el tiempo de descuento, momento en que Pjanic lo cerró gracias a un magistral gol de libre directo, puesto que su plan ofensivo fue bastante pobre. A esa buena organización para protegerse del buen juego interior romanista le faltaron argumentos para desplegarse. No hubo en ningún momento algún apoyo intermedio que lanzase a Osvaldo y Palacio, y la única sensación positiva en el plano ofensivo, por rescatar algo, fue cuando en el tramo final pudieron darse algún pase Kovacic y Kuzmanovic o Guarín, ya jugando por dentro y con la Roma algo más replegada. En resumen, la Roma supo solventar con calidad el escollo principal que puso el Inter, aprovechándose de tener un equipo equilibrado que logra aportar recursos diferentes dependiendo de las exigencias. El Inter, por su parte, no logró tener un plan ofensivo estable que apoyase una organización defensiva estable en algunos tramos del partido.

4. Reacciones de los protagonistas

Rudi Garcia (Fuente: romanews) "El equipo es inteligente. En lugar de encerrarse con el 3-2, seguimos atacando. Jugamos muy bien, con entusiasmo. Hemos puesto en el campo toda la frustración del empate en Moscú".
"Gervinho jugó muy bien, aunque por poner un pero, cuando centraba se encontraba muy solo. Debemos meter más gente en el área, sobre todo cuando atacamos por las bandas".

Roberto Mancini (Fuente: Tuttomercatoweb): "No es fácil cambiar todo en 10 días, hay trabajo por delante. Los jugadores no solo tienen que poner empeño, también adaptarse a sus nuevas posiciones.  Hay quien está jugando fuera de sitio, y también hay que pasar momentos de decepción, como hoy, para crecer".
"Kovacic no estaba a tope, tiene molestias en un dedo del pie desde el derby".
"Sabíamos que la Roma era un gran equipo, aunque esperaba que fuésemos menos ingenuos, ellos han encontrado situaciones peligrosas gracias a nuestros errores".
"La tercera posición es asequible. El campeonato es largo, pero necesitamos hacer puntos para no distanciarnos".

jueves, 2 de febrero de 2012

Ranieri y Sneijder, condenados a (no) entenderse.

Cuando Ranieri llegó al Inter a finales del mes de septiembre se encontró con un equipo deshecho. Gasperini, después de cinco partidos oficiales, acumulaba cuatro derrotas y un empate. Las urgencias mandaban y el técnico romano armó un bloque a su imagen y semejanza. Repliegue intensivo, milimétrico, sin concesiones, y a vivir de la pegada que pueden brindar los futbolistas que conforman una de las plantillas más poderosas de Europa. En su debut consiguió vencer al Bologna a domicilio, y tras algunos partidos titubeantes donde se llegó a ubicar cerca de los puestos de descenso, encontró los resultados. Las circunstancias mandan, y el contexto en el que Ranieri encontró un bloque sólido en ese 4-4-2 coincidió con la lesión que el futbolista de más talento del equipo, Wesley Sneijder, sufrió en un amistoso con su selección frente a Alemania. Es cierto que nada más producirse el cambio de técnico, Sneijder estuvo fuera casi un mes, pero en ese periodo el equipo no acabó de obtener resultados. Sin embargo, durante su segunda ausencia, todo cambió. La última titularidad del astro holandés antes de esa segunda lesión, se produjo el 29 de octubre ante la Juve en el Meazza, con derrota, por 1-2. 9 partidos después, Sneijder reapareció en el derby della Madonnina (jugó apenas 15 minutos), y las cifras son las siguientes: Durante esos 8 partidos de Serie A en los que Sneijder no estuvo, el Inter ganó 7 encuentros y perdió tan sólo 1. En su regreso a la titularidad, hablando de Serie A únicamente, el Inter perdió en el Via del Mare frente al colista (siendo además la primera victoria del Lecce como local), y ha empatado en casa frente al Palermo. Pero, ¿qué sentido tiene? ¿Puede ejercer una influencia negativa el hecho de recuperar, no solo a tu jugador de más talento, si no a uno de los mejores futbolistas de Europa?


1) En primer lugar (F.I) hay que analizar la clave del buen rendimiento del equipo nerazzurri. La base del éxito se asentó en la fijación por replegar, por armarse en fase defensiva y no permitirle ni un centímetro al rival. Para ello el equipo necesitaba ser estrecho, pero a la vez alcanzar la amplitud necesaria para que tampoco hubiese concesiones en las zonas exteriores. Es un tópico, pero una realidad, que lo más equilibrado para conseguirlo es un 4-4-2, puro y duro. La altura a la que el equipo iniciaba presión, y ese estilo en fase defensiva, hicieron que viésemos un estilo muy conservador. Un estilo que hacía muy complicado desplegarse. La solución (F.II) fueron dos puntas bastante complementarios. Un Pazzini que puede fijar, retener y descargar, y un Diego Milito que carga el área con una maestría brutal. Puede descolgarse y atacar las zonas que libera el ex de la Samp. Con este tipo de tránsito la figura del '10' tiene menos importancia, porque todo se basa en apoyos muy largos. 


2) Thiago Motta. Ranieri ha lamentado la pérdida del italo-brasileño, que ha decidido marcharse al PSG en este mercado invernal, y lo cierto es que creo que tiene motivos para ello. Desde luego, no sería justo decir que el Inter está perdiendo porque ha vuelto Sneijder, porque no trabaje. Aunque las cifras así lo quieran hacer demostrar, creo que es un absurdo. Si con el 4-4-2 Motta era absolutamente imprescindible, con la entrada de Sneijder y mutando el equipo a 4-3-1-2, un jugador como él es vital. Él sabe medir las distancias como nadie en la plantilla. Es capaz de dar cobertura y en ningún momento deja expuesto a los centrales. En el Via del Mare ante el Lecce (F.III) el Inter se encontró ante un problema brutal con su ausencia. No solo entró Sneijder, si no que al faltar Motta, Cambiasso jugó de pivote. El hecho de tener a Sneijder en el campo, hace que tu equipo pueda establecerse en campo contrario. Es su virtud, pesa en el juego. Es capaz de recibir, asociarse, combinar, y permitir que todo el equipo transite y pueda jugar organizado en fase ofensiva. Así fue, y durante la primera parte el Inter tuvo muchas ocasiones gracias a su figura. El problema es que en caso de pérdida el Lecce podía correr y los centrales interistas estaban completamente expuestos. Para mi gusto, la causa fue la mala gestión de la posición de Cambiasso. Cualquier ataque posicional que acabase en banda, terminaba con el argentino en zona de remate, y en las jugadas no finalizadas, el Lecce podía contragolpear recibiendo  en ventaja absoluta delante de centrales. ¿Es justo poner la cruz a Sneijder? ¿Hace mal su trabajo? Lo dudo, creo que el problema real fue la incapacidad de equilibrar un estilo que en fase ofensiva se vuelve diferente con el holandés en el campo.


3) ¿Hay solución? El deseo de todo aficionado interista, y neutral, es que acaben entendiéndose. Pero hay que analizar las opciones detallando lo que ocurre en el campo. En el caso de que Ranieri decida que se ha de jugar en 4-4-2, me parece que la figura Sneijder es insostenible. Como mediocentro no tiene cabida en el rol que se exige y en banda está desconectado del flujo de juego. Hay otras dos alternativas, la primera, el 4-4-1-1 (F.IV). El problema es que su delantero más en forma, Milito, tiene un perfil que choca ligeramente con lo exigible en ese contexto. Él, con otro punta, que arrastre marcas y permita al argentino cargar el área en carrera, disfruta más. Es su mejor fútbol, claro que puede funcionar como único punta, pero probablemente no veríamos su mejor versión. Además, el repliegue seguiría dando poca altura, y él sería el que tendría que ocuparse del apoyo largo y la descarga. Creo que hacer a Diego Milito jugar así, le alejaría del gol. La segunda y la mejor para mi gusto, es el 4-3-1-2 (F.V). Existiendo además, la llegada de un jugador como Palombo, se puede equilibrar el momento de la pérdida, porque el ex Samp sí resulta un jugador más considerado con el frente de los centrales que Cambiasso. Además, la opción de dar amplitud lateral en la fase defensiva con dos interiores como Zanetti y Cambiasso es un hecho factible. Cierto que nunca va a ser igual que con el 4-4-2 puro, donde tienes dos mediocentros que empujan en el balance para robar en banda, pero también es cierto que lo que estás ganando, nada más y nada menos, es a Wesley Sneijder.

Como en todas las cabezas de todos los entrenadores del mundo, existen cábalas, enigmas y conjeturas para tratar de equilibrar las fases defensiva y ofensiva. En el caso de Ranieri ahora mismo se debe estar produciendo una de las más duras: Ubicar un futbolista que hace apenas un año, era el favorito para muchos de cara a ganar el Balón de Oro. Para mi gusto, y aunque el propio técnico capitalino, dijese que Sneijder debe 'hablar el mismo idioma que el resto del equipo', es decir, correr once y defender once, no me parece un problema de implicación del holandés, ni mucho menos. Creo que para que Sneijder funcione, Ranieri debe asimilar que su ofensiva va a cambiar, y preparar al equipo en defensiva de manera que el hecho de que él este en el campo, sea siempre un beneficio, no a veces un beneficio y otras un problema.

martes, 15 de marzo de 2011

Eto'o y Coutinho

                   Clasificó el Inter ante el Bayern (2-3) para los cuartos de final de la UEFA Champions League con un gol de Pandev en los minutos finales. Desde que el Ajax de Louis Van Gaal eliminase al Panathinaikos en las semifinales de la temporada 95/96, ningún equipo había logrado remontar en el nuevo formato, una eliminatoria tras perder el primer partido en casa. 

                    Un imperial Samuel Eto'o (un gol y dos asistencias), lideró a los neroazzurri, que no fueron ni mucho menos un bloque sólido. La linea de tres cuartos del Bayern (Robben-Müller-Ribery), recibía fácil, y encaraba con mucho peligro. Por eso consiguieron con cierta facilidad darle la vuelta al gol tempranero del camerunés, y tuvieron incluso opciones de darle la sentencia con un balón que se paseó por la linea y que salvó Ranocchia ante la agresividad en los rechazos de Müller. El Inter arrancó con pocas opciones en ataque, Sneijder demasiado obligado por las continuas subidas de Lahm, tirado a la izquierda en fase defensiva, y sin encontrar espacio entre lineas cuando su equipo tuvo la pelota. El Inter no supo atacar, al margen de la chispa de Eto'o.


 


                   En la segunda mitad el Bayern seguía dando sensación de poder hacer gol, y el Inter seguía con ese problema en ataque. Pero se produjo un cambio que para mi fue clave, la entrada de Coutinho. No es que aportase excesivamente con sus acciones, aunque es un jugador con una técnica deliciosa y un futuro tremendo, si no que su entrada reorganizó el ataque del Inter, ocupando sus hombres de vanguardia (Sneijder, Eto'o y Pandev, más el propio Coutinho) posiciones más peligrosas. Además Sneijder se liberó de perseguir a Lahm y participó más en el juego. El equipo estuvo más abierto y en la basculación del Bayern las diagonales hicieron muchísimo daño. Así llego el empate. Balón a la izquierda de Coutinho, y el espacio dejado por Pandev lo aprovecha Eto'o para servir a Sneijder. Una recolocación que tácticamente hizo que el Inter tuviese cierto orden para atacar, e hizo a la vez desordenarse al Bayern.






                    El tercer gol llegó tras otra aportación de Eto'o, que aguanta perfecto a la llegada de Pandev y le sirve el gol en bandeja. Eto'o fue, sin duda, el gran motivo de que el Inter pasase de ronda. Impresiona su capacidad para hacer goles importantes, pero es que hoy fue más que un goleador. Su carácter, su ímpetu, su fe, su entrega, y por supuesto, la punta de velocidad y chispa que aún tiene. Un auténtico profesional. Es cierto que hubo muchos detalles, como la contra que Mario Gómez lleva mal en las postrimerías del partido, o lo floja que estuvo la defensa del Bayern en general, Breno en particular, pero creo que hubo dos nombres importantes en los que centrar un pequeño análisis: Eto'o y Coutinho.

           

martes, 28 de diciembre de 2010

Inter: La convulsión post Mourinho

                    Se hizo oficial la destitución de Rafa Benítez, y se confirmó la llegada del ex técnico milanista Leonardo. Es increíble la poca dificultad que entraña dirigir al campeón de Europa. Leonardo, como jugador, nunca fue un verdadero referente, un crack mundial. Nunca terminó de explotar. Tenía categoría, buena zurda, pero verle jugar al lado de Boban, por ejemplo, le dejaba en mal lugar. Quiero decir, que tampoco fue un Van Basten. Es decir, los actos de Leonardo en el campo no justifican darle el crédito, sin ningún tipo de experiencia, de entrenar al Milan. Su campaña no fue del todo mala, ganó en el Bernabeú, tuvo tramos interesantes e incluso durante alguna fase de la temporada pareció una posible alternativa para ganar al Scudetto. Finalmente se marchó para que llegase Allegri y yo creo que no hay nadie en milanello que a día de hoy piense que fue un mal cambio. Sin embargo, ha llegado Moratti, y ha pensado que era buena idea que él llevase las riendas de su Inter.



Leonardo, ¿capricho o solución?


                    Para empezar, sería interesante saber qué ha hecho mal un técnico metódico como Rafa Benítez, avalado por sus proezas en Valencia, considerado como leyenda en Liverpool, y que llegó a Milan como uno de los pocos entrenadores que podría sustituir con garantías al gran Jose Mourinho. Es cierto que el equipo ha tenido una plaga de lesiones brutal. Si, es cierto que eso le puede ocurrir a cualquier equipo, pero quizás la diosa fortuna sea un poco más considerada en la elección de sus penitentes. Para mi, la columna vertebral del equipo de Jose Mourinho eran Julio Cesar, Maicon, Sneijder, Eto'o y Milito. Es evidente que los Zanetti o Cambiasso, los Lucio y Samuel fueron claves, importantísimos. Pero personalmente creo que esos cinco jugadores conseguían darle un plus al equipo, lo hacían diferente, le daban la categoría de TOP en las posiciones que ocupaban. El Inter lleva esta temporada 23 partidos oficiales. Estos cinco jugadores han coincidido en el terreno de juego en 5 de esos 23 partidos. Inevitablemente, creo que este es un factor importante a la hora de analizar el mal rendimiento del equipo. Son cracks mundiales, no jugadores rotación o complementarios.



Benítez nunca pudo llegar a tener continuidad en sus alineaciones



                    El otro factor creo que es el propio Jose Mourinho. He leído que los equipos de Mourinho, cuando el portugués se marcha, acaban desfondados, he oído que incluso Benítez ha dicho que el mal planificado trabajo físico la pasada campaña ha sido la causa de las numerosas lesiones. He leído muchas cosas, pero creo que la incidencia de "The special one" en lo que hemos visto es otra. Yo creo que Mourinho es ese jefe que tienes, que te exige, pero tú lo entiendes porque sabe, porque domina. Es ese jefe que crea un ambiente de trabajo maravilloso, porque le gusta lo que hace. Es ese jefe que te tiene contento porque es muy inteligente y entiende qué necesita cada parte del grupo. En definitiva, Jose Mourinho es ese jefe con el que trabajas como un cabrón las 8 horas de tu jornada laboral, pero que cuando te marchas a tomar unas cañas te hace estar cómodo, te ríes con él, es ese jefe que piensas "Joder, que crack". Si resulta que ese jefe se va de tu empresa, y te traen a otro, que, por muy bueno que sea en su especialidad, por mucha experiencia que tenga, no te llega en el plano personal, no es tan extrovertido, no tiene esos comentarios picantes maravillosos, no disfrutas en tu día a día tanto como con tu jefe preferido... Es como pasar del paraíso a la realidad. Yo creo que Benítez llegó para entrenar, para trabajar, pero los éxitos del Inter, aparte de eso, tenían otras cosas. Y esas otras cosas se fueron con Mourinho.




La sombra de Mourinho en el vestuario, ¿demasiado grande?



                   En cuanto a Leonardo, mejorará lo hecho por Benítez. Pero es lógico, las lesiones se acabarán, o pondrán su mira en otros jugadores, y evidentemente la plantilla del Inter es la mejor de Italia. Moratti siempre ha sido excesivamente caprichoso. Ha cambiado el bloque muy a menudo, ha fichado por fichar, ha vendido por vender (se me ocurre el caso de Roberto Carlos, por ejemplo, entre otros muchos), y por lo general ha tenido poca paciencia. Con Mancini la tuvo porque ganaba ligas, quizás en el peor momento de la historia del Calcio de manera global. La realidad es que la liga la puede ganar cualquiera, los favoritos son el Milan, el Inter, porque no creo que se le pueda descartar, pero no veo porqué Lazio, Napoli o Palermo no puedan dar la sorpresa. Es, sin duda, la mejor oportunidad de los modestos, porque el nivel de los grandes es el peor que se recuerda. Incluso una Juve horrible podría llegar a alcanzar un número de puntos importante a final de campaña.

                   La cosa es que lo de Leonardo no lo entiende nadie. Creo que es más un cabreo de Moratti por las declaraciones de Benítez al término del mundial de clubes, diciendo que no se sentía respaldado. Llega un hombre sin casi experiencia en los banquillos y encima (aunque no sea símbolo), con pasado en el archirrival nerazzurri. Yo creo que Leonardo dará un buen rendimiento, en cuanto tenga la plantilla completa, sus jugadores son demasiado buenos como para pensar lo contrario, pero creo que Benítez con continuidad hubiese acabado cuajando bien. De todos modos, yo hubiese apostado por otro hombre antes que Leonardo: Luciano Spaletti. Pero es difícil saber qué tiene en la cabeza Moratti. La realidad de todo esto es que, para lo bueno y para lo malo, Jose Mourinho es un ciclón e incluso sin estar presente, tiene una brutal incidencia en los sucesos de sus ex equipos.