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lunes, 30 de junio de 2014

Análisis de partidos: Francia 2-0 Nigeria

1. Contexto y datos del partido


Partido de octavos de final. Francia 2 (Pogba, Yobo -pp) - Nigeria 0

Datos del partido (Fuente: squawka)

Francia llegaba al choque tras haber liderado su grupo, ante Suiza, Ecuador y Honduras. El combinado de Deschamps jugó una muy buena primera fase, dejando grandes sensaciones en sus dos primeros partidos, e incluso en el tercero, frente a Ecuador, en el que empató a cero, mostró algunos tramos de gran competitividad. Nigeria, por su parte, dejó muchas dudas en el partido inaugural ante Irán, pero algunos buenos contraataques ante Bosnia en la segunda jornada le permitió llevarse los tres puntos y acceder a los octavos de final.

2. Planteamientos

Didier Deschamps hizo alguna variación en la alineación de Francia, no ya con respecto al partido frente a Ecuador, donde entraron algunos suplentes, pero sí con respecto a las dos primeras jornadas. La defensa fue la habitual salvo un cambio obligado, con Lloris en portería, Debuchy lateral derecho, Evra lateral izquierdo, y pareja de centrales compuesta por Varane, y Koscielny, que entró en el once debido a los problemas físicos de Sakho. En medio campo, Cabaye jugó como mediocentro, con Pogba, al que el seleccionador francés eligió por delante de Sissoko, como interior derecho, y Matuidi en el interior izquierdo. En ataque, Deschamps volvió a elegir a Giroud como 9, quedando a sus lados Valbuena -derecha- y Karim Benzema -izquierda-. 

Keshi, por su parte, volvió a ubicar a Nigeria en el 4-2-3-1 que está utilizando de manera habitual durante el torneo, con el único cambio de Moses, que entró por el lesionado Babatunde. Así, las águilas verdes formaron con Enyeama en portería, Ambrose -derecha- y Oshaniwa -izquierda- como laterales, y pareja de centrales compuesta por Yobo y Omeruo. En medio campo, el doble pivote titular, con Onazi y Obi Mikel. Por delante, Moses no se fue a un costado, y entró en la posiciónd e Babatunde como mediapunta, manteniéndose Odemwingie como extremo derecho y Musa en el perfil izquierdo, y siendo el 9 del equipo el delantero centro titular, Emmanuel Emenike. 

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Nigeria sufrió mucho ante Irán en su debut, en un partido en el que los asiáticos les exigieron pasar mucho tiempo atacando en posicional, problema ante el cual a los de Keshi les costó encontrar respuestas. Sin embargo, frente a Bosnia y Argentina, cuando pudieron correr, mostraron su cara más peligrosa, gracias a la tremenda velocidad de Musa y Emenike. Era, por tanto, lógico creer que la actitud nigeriana fuese la de intentar juntarse en campo propio, para transitar con velocidad, buscando la espalda de la defensa francesa. Quizá este fue el pensamiento de Didier Deschamps a la hora de hacer la alineación, al decantarse por Giroud, un hombre más productivo en ataques posicionales largos, por delante de Griezmann, un futbolista más capacitado para atacar el espacio. Además, con Benzema y Valbuena sueltos teniendo una referencia fija en el área, la circulación podría ser de más calidad, lo que limitaría esas opciones de contragolpe de los nigerianos. Sin embargo, durante los primeros 60 minutos de juego el partido se movió en otro escenario. 

Nigeria salió con una actitud muy agresiva, adelantando sus líneas y mostrando, además, un gran acierto con pelota en campo rival. Eso la hizo vivir bastante tiempo en terreno francés, y obligó a los europeos a atacar en transición constantemente. Fue entonces cuando la alineación de Giroud no terminó de ser efectiva, ya que mandaba a Benzema al perfil izquierdo, lugar que cerraba bien Nigeria con el triángulo Odemwingie-Onazi-Ambrose, y sobre todo porque los movimientos del punta del Arsenal eran casi siempre de apoyo, por lo que a Benzema no le quedaba espacio para tocar la pelota en zonas interiores. Fue Valbuena, en ese primer tiempo, el que de verdad ofreció toques decisivos, muy acertado en sus movimientos, tanto interiores como pegados a la cal, y relacionándose bastante bien con el interior de su perfil, Pogba.

Pases de Benzema y Valbuena en el primer tiempo (Fuente: squawka)

Este dinámica permaneció en el segundo tiempo, hasta que se produjeron dos cambios importantes: Griezmann entró en el lugar de Giroud, y Onazi tuvo que retirarse por lesión. Fue entonces cuando el combinado francés comenzó a mostrarse productivo con pelota. Benzema se deslizaba hacia ambos perfiles, mostrando toques precisos, y liberaba la zona central para que pudieran jugar de cara y con espacio Matuidi, y sobre todo Pogba, que creció con el paso de los minutos. A esa modificación colectiva se unió el nervio de Griezmann, que comenzó a agitar a la zaga nigeriana con sus toques y sus movimientos más verticales y eléctricos. El tramo final de Francia fue muy superior, y al final un error de Enyeama -que tuvo una actuación bastante radical, francamente bien en los disparos frontales y unos contra uno, y muy floja en las pelotas colgadas- significó el 1-0 de Pogba. A Nigeria le costó después, ya sin Onazi, ser productiva en ataque, y Francia cerró el partido con el 2-0. En resumen, Nigeria sorprendió porque salió a jugar sin ningún miedo, en campo contrario y con bastante acierto con balón, lo que puso en problemas a una Francia que no estaba preparada, a través de su alineación, para resolver este problema. La entrada de Griezmann modificó la estructura de ataque en Francia y les hizo mejorar, hasta que finalmente cayeron los goles que clasifican a los de Deschamps para los cuartos de final.

4. Reacciones de los protagonistas

Didier Deschamps (Fuente: fifa.com): “Nigeria ha jugado de forma muy física, aportando mucha densidad al juego. Era un reto al que había que hacer frente, y lo hemos aceptado. Durante una hora estábamos codo a codo, pero Francia fue capaz de tomar la delantera durante la última media hora. Los nigerianos estaban cansados. Luego dejaron espacios en defensa... Hemos sabido mostrarnos dinámicos y rápidos en el momento adecuado, cuando Nigeria bajaba el ritmo. Esta victoria merecida nos hará más fuertes para lo que viene a continuación. Estoy muy orgulloso de haber alcanzado los cuartos de final”.

Stephen Keshi (Fuente: fifa.com): “Todas las derrotas son dolorosas, y en particular cuando los jugadores aplican bien las consignas y juegan bien como contra Francia. No merecíamos perder, pero el fútbol es así, y debemos aceptarlo. Ahora se trata de mirar hacia delante y pasar a otra cosa. No tiene mucho sentido buscar culpables. El equipo juega, gana o pierde en su conjunto. Quiero dar las gracias al público brasileño por su apoyo en cada uno de nuestros encuentros. No podría haber esperado nada mejor por su parte”.  

domingo, 22 de junio de 2014

Nigeria desatada y la decepción bosnia

Emenike y Besic (foto: fifa.com)

El 0-0 entre Irán y Nigeria dejó al combinado africano envuelto en un mar de dudas. El conjunto iraní jugó con el bloque muy bajo, negando espacios a las águilas verdes y haciendo evidente el enorme problema del combinado dirigido por Keshi teniendo que estar viviendo en un constante ataque posicional. Al final, algo clave, si hablamos de conceptos puramente futbolísticos, porque todo esta irremediablemente ligado al contexto. Nigeria logró la victoria frente a Bosnia (1-0), y lo hizo sin dejar las mejores sensaciones hasta que Odemwingie abrió el marcador, pero pudiendo, puntualmente, enseñar los dientes. Durante el 0-0 los de Keshi fueron bastante concesivos en propio campo, mostrando cierta desorganización una vez perdían la pelota, pero había algo que casaba plenamente con las condiciones de sus futbolistas, y que provocaba que Nigeria siempre diera la sensación de poder producir peligro: los espacios. Bosnia juntó bastantes futbolistas de buen pie, que pretendían tener la pelota y además, el conjunto de Susic mostraba una actitud agresiva, con laterales alzados y mucha movilidad delante del balón. Cada pérdida -que fueron demasiadas en el momento de la salida- hacía frotarse las manos a las flechas nigerianas. Musa, Odemwingie, Babatunde, y sobre todo Emenike, dañaban con sus punzantes movimientos verticales, y con pocos toques los africanos se acercaban con peligro a la meta de Begovic. Así llegó el 1-0, en una pelota que Emenike recibió a la espalda de Lulic y que obligó a Spahic a salir muy lejos de su posición, donde fue ferozmente superado por el delantero del Fenerbahçe.

Hay que decir, en favor de Susic, que su planteamiento tuvo sentido. Nigeria en muchos momentos obligaba a Mikel-Onazi, su doble pivote, a defender solos todo ese torrente creativo bosnio en medio campo. "El mal del 4-2-4", como podríamos definir a muchos combinados africanos que juntan a cuatro futbolistas de perfil muy ofensivo, pero que luego ofrecen un retorno de mala calidad. Así, Susic metió a Medunjanin en el doble pivote junto a Besic, adelantó a Pjanic y le juntó a Misimovic, que partía de izquierda y dejaba su carril para las subidas de Lulic. Con esta estructura -Besic y Medunjanin en la base de la jugada, y Misimovic y Pjanic recibiendo por delante-, Bosnia enlazó dos o tres jugadas de mucho nivel, e incluso, en una de ellas, llegó la acción clave del partido. Misimovic recibió un preciso toque de Pjanic y dejó a Dzeko cara a cara con Enyeama. El del Manchester City anotó, pero la jugada fue muy rápida, el línea se equivocó al marcar fuera de juego, y el gol no subió al marcador. El partido se movía en una línea muy fina y estaba a punto de romperse: asociaciones bosnias o contraataques nigerianos. Al final, el 1-0 cayó del lado africano y el panorama cambió. Nigeria replegó más, negó espacios y a bosnia se le acabó el chollo. Susic intentó cosas: doble nueve con Dzeko-Ibisevic y centros laterales con Salihovic, pero el partido había cambiado y el tiempo se agotó dejando a los balcánicos fuera, a las primeras de cambio, en su primera cita mundialista. Nos quedamos sin su talento, pero a cambio ganamos la posibilidad de ver en octavos a un equipo sin nada que perder, y que de tener campo para correr, causa auténticos estragos.