lunes, 23 de diciembre de 2013

Lunes de resaca

El Bayern, campeón del Mundial de Clubes

1. Inglaterra


A la espera del partido más potente de la jornada; el Arsenal - Chelsea que se disputará esta noche en el Emirates Stadium, el Liverpool es el líder de la competición. Y lo es después de una primera parte esplenderosa frente al Cardiff City, en la que, un día más, Luis Suárez fue el protagonista sin discusión. 10 goles en los últimos 4 partidos de liga para el uruguayo, que le sitúan en el primer puesto de la bota de oro gracias a sus 19 tantos en los 12 choques de Premier League que ha disputado. Una victoria por 3-1 que significa el cuarto triunfo consecutivo de los de Rodgers, algo que es, aún, más noticia, si tenemos en cuenta que el técnico norirlandés no está pudiendo contar con dos piezas que parecían insustituibles como Steven Gerrard y Daniel Sturridge. 

Su rival el próximo jueves en el Boxing Day, el Manchester City, llega lanzado. Ha ganado 8 de sus últimos 9 partidos oficiales (la no victoria fue un empate en campo del Southampton), y el sábado batió a un pegajoso Fulham en Craven Cottage por 2 goles a 4. Sin Agüero, vimos dos versiones. Una durante la primera hora con Dzeko-Negredo en punta, y otra con Navas, Silva y Nasri/Milner detrás de Negredo en el tramo final. Los detalles; un golazo de Yaya Touré de falta directa (con 4 es el más eficaz de las grandes ligas en esta faceta) que sirvió para abrir el marcador, una pifia de Kompany que significó el 2-2 y que no es la primera del equipo en la zona defensiva esta temporada, y la brillante reacción de los de Pellegrini a pesar de esta circunstancia, con un enorme protagonismo de Silva, Negredo y Jesús Navas (autor del 2-3), en ese tramo final.

El Manchester United mantiene su dinámica positiva (cuarta victoria consecutiva en partido oficial), tras ganar por 3-1 al West Ham. Welbeck volvió a marcar, aunque hubo dos nombres propios por encima de todos. El primero, Wayne Rooney, en su versión más potente de jugador total. Dio dos asistencias, participó por todo el campo, y fue el líder indiscutible. El segundo, Adnan Januzaj. El desparpajo que demuestra semana tras semana ilusiona al máximo. Hace unos años, un joven chico llegado a Manchester procedente de Lisboa, con su misma edad, no jugaba tan bien. El techo de Januzaj se lo pondrá él mismo con su día a día, donde el nivel de exigencia de ese chico de Madeira es difícilmente asumible. El talento de Januzaj, no obstante, está ahí, y es incuestionable.

El Everton mantiene su línea competitiva, y ganó 1-2 en el regreso de Roberto Martínez al Liberty Stadium. Decidió Ross Barkley, con un golazo de bandera, y si tenemos esperanzas en Januzaj de jugador élite, con el canterano toffee ha de ocurrirnos lo mismo. Puede que le quede pulir sus últimas acciones, pero verle jugar hipnotiza. El Tottenham, por su parte, afrontaba el primer partido Premier post André Villas-Boas, y lo hizo con un Sherwood jugándosela a todo o nada. Lamela, Erikssen, Dembélé y Sigurdsson en medio campo, con Adebayor y Soldado en punta. El arranque de partido en Southampton dejaba entrever una sangría, una alfombra roja para un Lallana que disfrutaba. Sin embargo, los que acabaron disfrutando fueron los atacantes spurs, y en un partido completísimo de sus dos puntas (Adebayor hizo dos goles y Soldado participó en los despliegues con una movilidad tremenda) acabaron venciendo a una de las revelaciones del curso por 2 goles a 3. 


2. Italia

La cita del fin de semana en Italia se produjo el domingo a las 20:45, pero más por nombre que por nivel o impacto en la tabla. Inter y Milan disputaron uno de los derbys históricamente más importantes de Europa, pero con la cruda realidad de que en la jornada 17 no tenía incidencia alguna en el desenlace del Scudetto. Se lo acabó llevando el Inter (1-0) con una genialidad de su mejor futbolista de la temporada; Rodrigo Palacio. El Milan dominó la pelota pero no llegó a encender la luz en campo rival en ningún momento, y la triste realidad es que está mucho más cerca del descenso (a 5 puntos) que de los puestos de Liga de Campeones (a 17).

El partido que, si las cosas no cambian de manera radical de aquí a final de temporada, sí tendrá relación con la consecución del Scudetto, se jugó en Bérgamo. La Juventus ganó al Atalanta 1-4 y mantiene su dictadura en la Serie A (15 victorias en 17 partidos). Un fenomenal Llorente -al que ya podemos considerar titular a todos los efectos- volvió a ser protagonista con gol y asistencia. Con la baja de Pirlo, esta vez le tocó a Marchisio ejercer de regista, y, pobre Claudio, las comparaciones son odiosas. 9 victorias consecutivas en Serie A de la Vecchia Signora justo antes de recibir a su principal perseguidor, la Roma.

Una Roma que ganó con solvencia a un Catania que no hace mucho era uno de los grandes agitadores del campeonato, pero que este curso (tras perder algún futbolista importante, Papu Gómez a la cabeza), no gana para disgustos. Rudi Garcia cambió el esquema -hay que mencionar que las bajas de Strootman y De Rossi tuvieron incidencia directa- y utilizó un inédito 4-2-3-1. Totti por detrás de Destro (que desde su regreso ha marcado 3 goles en 3 partidos) y Gervinho-Ljajic en las alas. Una versión más ofensiva, pero en la que los tantos (dos) los puso Benatia. El marroquí es a día de hoy uno de los mejores centrales de todo el fútbol italiano.

El Napoli volvió a dejarse puntos, esta vez en el duro Saint'Elia sardo, donde empató a 1 con el Cagliari. Diego López utilizó la variante de los extremos (aún sin Ibarbo), y Cossu - Nené (Pinilla después) hicieron mucho daño a la espalda de los avanzados laterales napolitanos. La poca productividad ofensiva de los de Benítez fue la condena -Insigne aún no ha marcado en esta Serie A- y tan sólo el petróleo que suele encontrar Pandev semana tras semana salvaron a los partenopeos, tras un penalti que transformó Higuaín (su 13º gol de la temporada).

Pinchazo que aprovechó in extremis la Fiorentina, que salvó los muebles en los instantes finales ante un durísimo Sassuolo. Di Francesco montó un 5-4-1, repliegue intensivo y pelotazos a Zaza, que aún con ese panorama le buscó las cosquillas a una zaga viola que acusó la baja de Gonzalo Rodríguez. Aunque a quien más echó en falta Montella, ante tal panorama, fue al regateador Cuadrado. Al final, Giuseppe Rossi desató la locura de los 4.000 aficionados desplazados a Reggio, y con su 14º gol en la jornada 17 mantiene viva la esperanza de la Champions en Firenze. 


3. Alemania

Mientras el Bayern ganaba el Mundial de Clubes en Marruecos, mantenía en casa la distancia con sus principales perseguidores. El Bayer Leverkusen se dejó por segunda semana consecutiva tres puntos, esta vez, en su visita al Weserstadion de Bremen, y acumula 180 minutos sin ver puerta. Cierto que el Werder Bremen de Robin Dutt recuperaba a Sebastian Prödl después de casi dos meses de baja, resultando, además, el central austriaco, una pieza clave en la defensa de la meta de Wolf, pero la falta de chispa ofensiva de los Son o Kiessling fueron una carga decisiva para que los de Hyppia volvieran a dejar de sumar. 

El gran opositor a la supremacía del Bayern en Alemania en los últimos años, el Borussia Dortmund, se desangra al ritmo de sus bajas. Una nueva derrota en el otrora inexpugnable Signal Iduna Park, esta vez a manos del Hertha de Berlín (1-2),  les deja a 12 puntos de los de Guardiola, con un partido más. Primero un mal control de Durm, después un fallo de Sarr -que en una jugada parecida, dentro de unos años, caerá al suelo para que le piten falta-, condenaron a los de Klopp. La inexperiencia del del Dortmund pesó más que la del lado del Hertha (el meta Gersbeck, debutante en la Bundesliga, es el portero de la sub 18 alemana y falló en el 1-0 de Reus), y el Borussia da gracias por el parón invernal. Un gran Adrián Ramos -11º gol en esta Bundesliga- y un fantástico Alagui, terminaron de dar la puntilla.

Entre tanto pinchazo, el domingo nos quedaba un intersantísimo Borussia Monchengladbach - Wolfsburgo. Los de Favre quieren volver a asomarse a la Champions, como ya hicieran con aquel fantástico equipo comandado por Reus, mientras que el millonario proyecto del Wolfsburgo parece que empieza a alcanzar cierta solidez colectiva, sin olvidarnos de un Diego Ribas que empieza a dejar muestras, otra vez, de su enorme calidad. Al final, 2-2, y dos equipos que viendo la dinámica del resto de pretendientes, sueñan con jugar la próxima edición de la Liga de Campeones.


4. Francia

Arrancó el fin de semana en Francia con una sorpresa importante. El Monaco, que llevaba cinco victorias consecutivas, cayó en casa, por 1-2, frente a un Valenciennes en puestos de descenso. Los de Ranieri volvieron a jugar bien, con ese 4-4-2 en rombo donde James tiene total libertad, otra vez mucha posesión y bastantes ocasiones, y hay que hablar, indiscutiblemente, de un accidente. La forma en la que llega el 0-1 o el penalti errado por Falcao -a pesar de que el 1-2 llegó inmediatemente después- fueron prueba de que no terminaron de salir las cosas. Accidente, pero con matices. El nuevo modelo que está llevando a cabo Ranieri acumula cifras cercanas al 70% de posesión, y eso implica muchas acciones donde los centrales (Carvalho-Abidal) han de proteger distancias enormes corriendo hacia detrás. Veremos el mercado invernal, pero partidos como el del viernes transmiten que no existe un equilibrio entre el modelo y su pareja de centrales ahora mismo, algo que será clave de cara a mantener el pulso con PSG.

Un pinchazo que no aprovecharon ni PSG ni Lille, que empataron a 2 en el Parque de los Príncipes en un emocionante partido, que además tuvo mucho nivel. Dos equipos que desarrollaron bien su plan de juego, un PSG más combinativo, de posesiones más largas y que quizá echó de menos la capacidad de Cavani (tuvo que viajar a Uruguay por asuntos personales) para ocupar la zona de 9 que constantemente libera Ibrahimovic, y un Lille que en base a su medio campo Mavuba-Gueye-Balmont se ha armado con solidez en campo propio y sabe desplegarse de maravilla con un pasador como Martin y dos balas al espacio, en la punta del ataque, como Roux y Kalou. La cabeza de la tabla queda preciosa, con los tres equipos en cuatro puntos y abriendo la puerta a una segunda vuelta donde la pelea no tendrá tregua.


5. Otras ligas

En el panorama mundial, sin duda, la noticia fue que el Bayern Munich se proclamó campeón del Mundial de Clubes. El partido duró aproximadamente veinte minutos, justó lo que tardaron los bávaros en ponerse 2-0 contra el entusiasta pero inocente oponente en la final: el Raja de Casablanca, que, contra todo pronóstico, eliminó al Atlético Mineiro de Ronaldinho en la semifinal. Control absoluto de la situación y otro título para Pep Guardiola, que tiene en su hoja de servicios el imponente dato de haber ganado 16 de los 22 trofeos que ha disputado en su carrera de entrenador.

Y en la Eredivisie, una historia bonita. El Ajax cierra la primera vuelta como campeón de invierno después del pinchazo del Vitesse en Almelo, y lo hace después de ganar un partido que perdía frente al Roda por 1-0 en el minuto 88. De Boer metió a Riedewald en el minuto 80 (un lateral izquierdo, de 17 años y debutante en la Eredivisie) por Poulsen, para hacer un movimiento muy habitual en este curso: mandar a Daley Blind a la posición de mediocentro. Pues bien, Riedewald apenas tocó dos pelotas, y las dos acabaron en la red, una en el minuto 89 y otra en el 92. Un debut soñado para poner a su equipo líder. Cosas de la Eredivisie.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Marouane Fellaini, un modelo y un precipicio


Michael Owen se retiró este verano, después de su sorprendente y esporádico paso por el Stoke City, y desde entonces se ha dejado ver en diversos medios de comunicación. Podemos leerle con cierta regularidad en The Telegraph, aunque donde más se está explayando es en su blog insertado en Sportlobster. Sportlobster es una red social donde además de interactuar con los usuarios, existen más servicios, uno de ellos, el de escribir artículos completos. En el último que ha dejado Owen hubo algunas críticas relevantes, aunque la aseveración que quizá más revuelo ha causado iba relacionada con uno de sus ex clubes: "Fellaini puede hacerlo bien en determinados equipos, pero no creo que sea un jugador del nivel del Manchester United". Diversos medios británicos se hicieron eco de la noticia, y la aportación -prácticamente nula- hasta el momento del belga, ha abierto el debate.

Hasta el momento, los números no engañan. Fellaini ha jugado cuatro veces de titular con el Manchester United en Premier League, y el balance es desolador: dos empates (Cardiff y Southampton) y dos derrotas (Manchester City y Everton). En la UEFA Champions League tampoco ha tenido una participación esperanzadora: tres titularidades, una victoria (contra el Bayer Leverkusen), y dos empates (Shakhtar Donetks y Real Sociedad). Los datos, tan desfavorables para el futbolista belga, la forma y el precio de su fichaje -llegó el último día de mercado, lo que podría dar pie al pensamiento de que David Moyes prefirió traerle a él a quedarse sin nada-, y unas características que parecen estar lejos de lo que el equipo necesita en la zona ancha han abierto la corriente de opinión de "fichaje bluff". Sin embargo, parece sorprendente que un jugador tan decisivo con el propio Moyes durante el pasado curso, y pieza angular del medio campo de una selección belga que llega al mundial Brasil como una de las grandes esperanzas, vaya a quedar en juguete roto.

Merece la pena analizar qué ofreció y qué ofrece Fellaini tanto en su pasada campaña en el Everton, como con la selección belga, para poder ofrecer argumentos a su falta de aclimitación tras su llegada a Manchester.


Los roles son distintos, aunque Wilmots, en la selección belga, ha variado el dibujo de un pivote y dos interiores, con el de doble pivote, donde Fellaini ha quedado más liberado (como en la imagen del Everton). El pasado año, en su etapa toffee, Fellaini ha ejercido de segundo punta en muchas fases de los partidos. Ganó juego directo, produjo segundas jugadas, y alcanzó la potentísima cifra de 11 goles en la Premier League. No tenía una responsabildad defensiva de primer orden, y sus movimientos verticales para pisar área quedaban perfectamente protegidos por Osman y Neville (Gibson en el tramo final de temporada). En un rol como este, Fellaini lució. En cuanto a la selección belga, el 4-3-3 parece diseñado a su medida. Le permite relacionarse con la elaboración de la jugada (una virtud completamente infravalorada en su juego), y además le libera para llegar a zona de remate si es necesario. La posición de interior, con respecto a la de enganche o segunda punta, le permite además jugar más veces de cara, algo que, y a pesar de que cuando el gigante belga choca de espaldas siempre puede sacar algo productivo, es el "abc" del fútbol: quedar mirando a la portería rival.

Fellaini es un futbolista de fenomenal tacto para abrir líneas de pase y dar facilidades al poseedor, tiene un primer toque y una técnica de pase fabulosa -aunque no arriesgue demasiado-, lo que le hace un activo importante en las fases de ataque posicional. Es decir, asegura la pelota y es capaz de agilizar la circulación. Estas son virtudes que en un rol como el que tenía en el Everton es más complicado explotar.

Click para ampliar // Fuente: squawka.com

La imagen anterior corresponde a los datos de Fellaini, en el Everton, durante la temporada 2012/2013, donde casi siempre jugó como mediapunta o segundo delantero. 79% de acierto en el pase, donde la marca azul representa "pases en general". Es decir, ni pases largos, ni al hueco, ni centros, ni cabezazos, y que explica en cierto modo la forma de jugar del belga. Él es un jugador horizontal, de posesión de balón. En la derecha, otros datos significativos: siendo el segundo hombre más adelantado del equipo, cometió más faltas de las que recibió (63% - 37%), e intentó 41 regates de los que solo 18 fueron productivos (pocos intentos, y desde luego, poca productividad teniendo en cuenta el rol del que estamos hablando). ¿Justifican sus 11 goles estos datos, o Fellaini podría adaptarse a un modelo más acorde con sus características?

Particularmente, me niego a creer que un club como el Manchester United haga una inversión cercana a los 30 millones de euros el último día de mercado simplemente porque no hay nada mejor al alcance, y sí porque hay motivos futbolísticos de peso, y más en un jugador de la dimensión de Fellaini. 


Sin embargo, resulta más complicado comprender las intenciones de Moyes con el futbolista, y es algo que solo el tiempo podrá esclarecer. Sus titularidades han sido en un doble pivote, pero esto hay que matizarlo y contextualizarlo. Carrick, Cleverley, e incluso Giggs, han sido sus acompañantes. Ninguno es un especialista defensivo, y aunque Carrick tenga un sentido más posicional, desde luego no estamos hablando de un recuperador. Por un lado, está este factor, por otro, el resto de la composición de medio campo. Por lo general -salvo en el partido contra el Everton-, los dos hombres de banda han sido futbolistas de recepciones muy abiertas. Es decir, alejados de los centrocampistas interiores, y por tanto, alejando la posibilidad de ofrecer líneas de pase cercanas para que la pelota circule más, el ritmo sea más lento, y el partido esté más controlado. El modelo vertical -quizá por idiosincrasia de club, pero en gran parte por las alineaciones- perjudica el fútbol de Fellaini cuando este tiene que jugar en línea de medios. Además, cabe resaltar que sin Van Persie -al que aún le queda cerca de un mes de lesión-, Fellaini no ha sido utilizado, de momento, en una función como la vista en el Everton.

Click para ampliar // Fuente: squawka.com

La imagen anterior ofrece los datos de Fellaini esta temporada. La mejoría en el acierto de pase es evidente (88%), practicando, en su línea, un juego horizontal y pausado. Si comparamos su acierto en el pase con el de sus compañeros, le superan Ferdinand -en posición de más ventaja para reducir pérdidas-, y Büttner y Fabio -que han jugado solamente un partido de liga cada uno en lo que va de temporada-. Solo Cleverley le mejora en esta faceta. El gran interrogante con respecto a la llegada de Fellaini a Old Trafford tiene que ver con el modelo de juego y su adaptación a este. Desde luego, las sensaciones son que, para que el belga funcione, si se pretende que sea cerca de la base de la jugada, deben multiplicarse los receptores y que esto facilite el hecho de agruparse para poder defender, ya que ni Fellaini, ni Cleverley, ni Kagawa o Rooney -jugadores perfectamente adaptables a un modelo de este tipo- son especialistas defensivos. Llegados a este punto se puede sacar una conclusión y, discrepando con Owen, creo que el problema no es del nivel del futbolista, si no de una mezcla que no cuaja. Por el momento, Maroune Fellaini camina por el precipicio, y, de no cambiar aspectos básicos en el día a día del Manchester United, parece condenado a caerse.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Lunes de resaca

Luis Suárez, protagonista en White Hart Lane. (Foto: liverpoolfc.com)

1. Inglaterra


La jornada acabó con el Arsenal líder, pero también con sus aficionados sembrando el mayor número de dudas de todo el curso. La paradoja, por culpa del tremendo repaso a cargo del Manchester City de Manuel Pellegrini. Un 6-3 en el que, y a pesar de que el Arsenal asomó de vez en cuando a la meta de Pantilimon -hasta el sábado el City solo había recibido dos goles en el Etihad en Premier-, la superioridad local fue abrumadora. Wenger buscó soluciones muy agresivas y esto concedió cada vez más espacios para que el tremendo potencial de los sky blues se desplegase. Un descomunal Álvaro Negredo fue el gran foco de luz en cada acción ofensiva del equipo, y ayudó al City a seguir en casa igual de intratable; 8 partidos, 8 victorias, 35 goles a favor y 5 en contra.

Sin embargo, y a pesar del set del City, el partido del fin de semana en la Premier se produjo en White Hart Lane el domingo por la tarde. El 0-5 que el Liverpool le endosó al Tottenham tuvo muchos nombres propios, pero por encima de todos, el de Luis Suárez. 17 goles en 11 partidos del uruguayo en la competición. Los números hablan por sí solos, y nos dicen que esto es una auténtica salvajada. La goleada deja al Liverpool segundo y a André Villas-Boas en una situación delicada, y es que, al final, sustituir a Gareth Bale, aunque sea con 100 millones de cash, no es tan sencillo.

La jornada dejó, además de dos partidos históricos, muchos detalles. El Chelsea, por ejemplo, le ganó 2-1 al Crystal Palace con gol de Fernando Torres (su tercer tanto en Premier League en el año natural 2013), y rozando, como ante el Basilea, el 70% de posesión, algo a lo que ayudó la titularidad de Willian y Mata. De ganar al Arsenal la próxima jornada, los de Mourinho tienen la posibilidad de ser líderes antes de las exigentes fechas navideñas. El Everton de Roberto Martínez ganó brillando menos a un Fulham más pragmático desde que el holandés Meulentseen se hiciera cargo del equipo, y el partido dejó la lesión muscular de un Deulofeu que después de sus impactantes minutos en el Emirates, se ganó un sitio en el once. Podría perderse las jornadas de navidad. El Manchester United, por su parte, olvidó por un momento la lesión de Robin Van Persie -estará alejado de los terrenos de juego el próximo mes- y ganó -0 a 3- con solvencia en Villa Park, con doblete de Welbeck.

El resultado es que ahora mismo Arsenal y Liverpool -curiosamente los dos clubes de la cabeza que han mantenido a sus entrenadores con respecto a la temporada pasada- lideran la tabla, pero sus principales perseguidores -Chelsea, Manchester City y Everton- se agrupan en un pañuelo de cinco puntos. Navidades más apasionantes que nunca en la Premier League.


2. Italia

Sentó mal en la Vecchia Signora la remontada sufrida ante la Fiorentina el pasado 20 de octubre. Desde entonces, en Serie A, el equipo de Conte ha ganado los 8 partidos que ha disputado, ha marcado 19 goles y no ha recibido ninguno. La consecuencia es un ritmo infernal que, sumado a la eliminación de la UEFA Champions League el pasado miércoles a cargo del Galatasaray, sitúan a la Juventus en el primerísimo lugar de las apuestas para alzarse con el Scudetto 2013/21014. Tévez, con un hat trick, fue el protagonista del 4-0 ante el Sassuolo. 

Aunque el partido del fin de semana fue el del domingo por la noche. Mazzarri regresaba al San Paolo y fue recibido entre más pitos que aplausos, aunque la curva napolitana se encargó de preparar una pancarta en agradecimiento a su ex entrenador: "Sin tinta dibujaste una película emocionante. Los que comprendieron el final estarán agradecidos". El Napoli de Benítez -que también se enfrentaba a su ex equipo- venció por 4-2, y cierra un pequeño bache en Serie A -4 puntos de los últimos 12 hasta el partido de ayer-. El técnico madrileño preparó un partido de transiciones veloces -Dzemaili, Mertens, Insigne, Callejón e Higuaín eran una declaración de intenciones- y le dio a Mazzarri con su propia medicina.

La Fiorentina ganó el derby dell'Appennino contra el Bologna por 3 goles a 0 con una facilidad pasmosa -probablemente el partido de la temporada en el que la viola menos ha sufrido en transiciones defensivas-, y jugando un fútbol de alto nivel. Borja Valero -el Franchi ya está rendido a sus pies- y Giuseppe Rossi -capocannoniere de la competición con 13 tantos- fueron los nombres propios.

Para hoy, un apasionante Milan - Roma, en el que si los de Rudi Garcia no consiguen los tres puntos, dejarán una distancia, quién sabe si insalvable, de 6 puntos con la Juventus.


3. Alemania

Aterrizó Pep en Munich y todos nos preguntábamos qué podía mejorar en un equipo que lo había ganado todo. Bien, de momento, los números. Guardiola ha sacado 44 de los 48 puntos disputados hasta el momento, mientras que el descomunal equipo de Heynckes, a estas alturas de la temporada pasada, llevaba 41. Lo hizo además con Ribery en el banquillo y con una versión descarada de fútbol control. Lahm mediocentro, Thiago-Kroos interiores y Mario Götze en el puesto de Ribery. La consecuencia fue mucha circulación interior, un resultado que no dio la sensación de peligrar en ningún momento, y unos números arrolladores en cuanto a la idea de controlar el esférico: 75% de posesión y 695 pases completados por los 177 que hizo el Hamburgo. El Bayern ya está a 7 puntos del Leverkusen -que perdió 0-1 en casa contra el Eintracht de Frankfurt- y a 12 del Borussia Dortmund -que se dejó otros dos puntos en su visita a Hoffenfeim-.


4. Francia

Solo el Lille, que le ganó 2-1 al Bastia, mantiene el pulso de los dos gigantes. El PSG ganó 1-3 en el Stade de la Route de Lorient al Stade de Rennais de Philippe Montanier. El equipo de Blanc ya ha alcanzado ese punto de claridad colectiva que se consigue en base a repetir un once y una idea. Los roles de Thiago Motta -de los mejores parisinos en este inicio de curso- o de Edinson Cavani -llegó para ser el gran 9 y, como al uruguayo le da igual lo que le pidan, está haciendo goles como delantero escorado- han sido los acertados cambios con respecto a la propuesta de Ancelotti. El Monaco, por su parte, ganó 0-2 en Guingamp y suma su quinto triunfo consecutivo en Ligue 1. De nuevo acumulando mucha pelota en campo rival, dándole prioridad a la circulación interior, en un estilo en el que James brilla, y sin echar de menos a un Falcao que sigue lesionado, y al que el jovencísimo Anthony Martial está haciendo olvidar con una facilidad pasmosa.


5. Otras ligas

10 victorias en 13 jornadas le sirven al Sporting Clube de Portugal para dejar de un lado un calvario que ya duraba demasiado tiempo. De momento, líderes por delante de Porto y Benfica. La llegada -por fin, pensarán algunos- a la presidencia de Bruno de Carvalho ha significado que las promesas que se esfumaron en su día estén viendo hoy la luz. Unas elecciones que en 2011 provocaron un revuelo tremendo -siendo incluso impugnadas por el hoy presidente sportinguista- y que dieron con Godinho Lopes al frente del club lisboeta, en lo que acabó siendo un fracaso irrebatible. Las cosas se han hecho con menos luces pero con mayor pragmatismo, y la llegada de un entrenador experimentado como Leonardo Jardim ha significado la construcción de un equipo equilibrado y hasta el momento, muy competitivo. Otra victoria este fin de semana -3 a 0 contra Os Belenenses-, y la sensación en el aficionado sportinguista de que, esta vez, quizá, sí será posible reverdecer viejos laureles.

En Argentina, San Lorenzo de Juan Antonio Pizzi se proclamó campeón del Torneo Inicial 2013. El técnico de Santa Fe e internacional con España logra así refrendar en su país las excelentes maneras que dejó a los mandos de la Universidad Católica de Chile. Fue, por otra parte, fin de semana de celebraciones en el fútbol de América, y además de San Lorenzo hubo otros campeones, como Danubio en Uruguay, León en México, O'Higgins en Chile, Atlético Nacional en Colombia o Mineros en Venezuela.