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domingo, 12 de abril de 2015

Análisis de partidos: Manchester United 4-2 Manchester City

1. Contexto y datos del partido


Jornada 32 de la Premier League: Manchester United 4 (Young, Fellaini, Mata, Smalling) - Manchester City 2 (Agüero x2)

Datos del partido (Fuente: Squawka)

El Manchester United llegaba al derby en su mejor momento de la temporada. A las tres victorias de forma consecutiva que habían logrado los diablos rojos, había que añadir algo aún más importante: habían llegado con una idea estable y plan de juego definido, algo que era noticia teniendo en cuenta lo visto a lo largo de la temporada. El Manchester City, por su parte, vivía una sensación radicalmente opuesta. 5 derrotas en los últimos 7 partidos para los de Pellegrini, un bagaje demasiado pobre para un equipo que, por plantilla, es candidato a ganar cualquier título que dispute. Además, las sensaciones, a nivel de juego, también venían siendo bastante pobres. 

2. Planteamientos

Louis van Gaal ha mantenido la idea que tan bien le ha funcionado en el último mes: ese 4-3-3 lleno de matices con el que ha logrado compensar el juego del equipo. El Manchester United salió con David de Gea en portería, el resto de la defensa la formaron Valencia como lateral derecho, Blind como lateral izquierdo, y pareja de centrales compuesta por Smalling y Phil Jones. En medio campo, Carrick ocupó la posición de mediocentro, con Ander Herrera como interior derecho y Fellaini como interior izquierdo. Por delante, Juan Mata partía de la posición de extremo derecho, aunque yendo hacia dentro. En el otro perfil sí estaba más fijo Ashley Young, con Rooney como delantero centro. 

Manuel Pellegrini, por su parte, hizo alguna modificación relevante con respecto a su idea habitual. El Manchester City salió en un 4-2-3-1, prescindiendo de uno de los puntas para jugar con un hombre más en el centro del campo. La defensa la formaron Hart bajo palos, Zabaleta lateral derecho, Clichy lateral izquierdo, y pareja de centrales para Kompany y Demichelis. En medio campo, Yaya Toure y Fernandinho formaron el doble pivote, con Jesús Navas en banda derecha, y Silva partiendo desde el extremo izquierdo. Fue Milner quien hizo de '10', pendiente de Carrick en la salida de pelota rival, con Sergio Agüero como delantero centro.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

La puesta en escena del Manchester City fue bastante buena, y tuvo mucho que ver la decisión de Manuel Pellegrini de evitar que Carrick pudiera tener peso en la salida de balón utilizando a Milner en la posición de mediapunta. En los partidos en los que el rival decide replegar y permitir una salida cómoda del Manchester United, los diablos rojos logran organizarse bien a partir de esos primeros pases de Carrick. La presión adelantada de los sky blues, y el hecho de que el conjunto local no tuviese comodidad para iniciar el juego, permitió bastantes robos adelantados de los de Pellegrini, que tejieron varias jugadas de ataque a partir de esas recuperaciones, hasta el punto de llegar a ponerse por delante en el minuto 8 gracias a una gran jugada que culminaron Silva y Agüero. 

Sin embargo, el Manchester United logró sobreponerse a la dificultad. Uno de los grandes valores de la versión que le hemos visto al conjunto de van Gaal en el último mes es precisamente esto, saber adaptarse a las circunstancias, y con un resultado complicado y ante un rival grande volvieron a hacerlo con bastante solvencia. El mecanismo fue el mismo que en partidos anteriores: Fellaini. Las veces que el Manchester United logró plantarse en campo rival fue gracias a un envío directo de de Gea sobre el belga, que este bajaba o tocaba para que un compañero pudiera seguir jugando. Que Fellaini sea el interior izquierdo permite al portero español poder buscarle con el empeine interior de su pie derecho, lo que añadido a su gran precisión en el desplazamiento, provoca que le encuentre con bastante facilidad. A partir de ahí el Manchester United comenzó a poder tocar en campo rival, y Carrick empezó a recibir de cara, lo que también activó a Ander Herrera y Mata en el otro perfil. 

Zonas de ataque del Manchester United en el primer tiempo (Captura Sky Sports)

La anterior captura muestra esa tendencia. Fellaini ganaba esas acciones más directas, y Young -que vive un excelente momento de forma- verticalizaba las recepciones, con toques ágiles y algún buen desborde. En el segundo tiempo el Manchester United ya se había hecho con el control total del juego, y la inclusión de Nasri por Milner permitió a Carrick, además, empezar a tocar la pelota en la fase de salida. El Manchester City arriesgó aún más, se abrió y el Manchester United gestionó bien sus robos, verticalizando sus ataques y encontrando el 3-1 que cerró definitivamente el partido. En resumen, la única adaptación del Manchester City fue tratar de cerrar a Carrick con Milner, pero el Manchester United supo resolverlo bien, sobreponiéndose al buen inicio de su rival, y acabó dominando el choque ampliamente. 

4. Reacciones de los protagonistas

Louis van Gaal (Fuente: BBC): "El arranque de partido fue muy malo. No presionamos bien, dio la sensación de que estábamos nerviosos. No sé porqué. Pero cuando logramos el empate mejoramos mucho, empezamos a jugar con más confianza. El segundo tiempo fue mucho mejor". 
"Estamos dando pasos adelante en nuestro proceso, y todavía es pronto para esperar el rendimiento perfecto. El objetivo que nos propusimos fue entrar entre los cuatro primeros y estaré muy contento si lo cumplimos. Dije que no iba a ser fácil y todavía tenemos seis partidos por jugar, no está hecho todavía, pero estamos en camino ".

Manuel Pellegrini (Fuente: BBC): "Creo que fueron mejores. Empezamos muy bien y en los primeros 20 minutos controlamos el juego, pero después del segundo gol lo perdimos.
"Tenemos que luchar hasta el final de la temporada. Para el club, para mí, para los jugadores es muy importante clasificar para la Liga de Campeones. Tenemos seis partidos más para tratar de hacerlo. Habíamos estado en segundo lugar en toda la temporada. tenemos seis partidos para el final."
"No entiendo por qué un equipo sólo juega bien en los primeros 20 minutos. Hemos dominado, tuvimos la pelota, creamos ocasiones. A partir del 1-1 crecieron y jugaron con más confianza":

domingo, 15 de marzo de 2015

Un Manchester United compensado

Jugó el Manchester United uno de sus mejores partidos de la temporada, y le ganó 3-0 a un Tottenham que no tuvo respuesta en ningún momento. Van Gaal viene cambiando de forma regular los onces y la disposición de sus futbolistas, y frente a los Spurs encontró un sistema compensado, que le permitió atacar mucho, de formas distintas, y controlar realmente bien la transición ofensiva de su rival. Lo que vimos frente al Tottenham fue un 4-3-3, por situarlo sobre una pizarra, y el equipo logró una serie de comportamientos realmente relevantes, que le llevaron a dominar con muchísima solvencia el partido, cuajando un primer tiempo de gran nivel.




Una de las grandes preocupaciones para Van Gaal esta temporada ha estado en la salida de balón. El técnico holandés ha intentado salir en corto, avanzar a través de combinaciones y juntar al equipo en campo rival gracias a una salida limpia. Pero en ningún momento lo ha conseguido, principalmente porque los jugadores encargados de dar esos primeros pases (Smalling, Phil Jones, Evans o Marcos Rojo) son muy poco precisos en ese sentido. De hecho, en este partido contra el Tottenham ya vimos en los primeros dos minutos dos malas entregas de Phil Jones, una de ellas acabó en un córner en contra en el que Harry Kane, sin querer, le quitó un remate franco a Vertonghen que hubiese significado el 0-1. 

La solución a este problema está siendo Fellaini. De Gea, que es muy preciso enviando el balón en largo, salía sobre el gigante belga, que en ese perfil izquierdo, bien la bajaba, para que el equipo pudiera seguir jugando en campo rival, o bien la prolongaba, para que Ashley Young recibiese en ventaja, y este, con una conducción rápida y vertical pudiese encontrar profundidad en esa banda zurda. Esa era la primera idea del Manchester United a la hora de ganar metros: buscar a Fellaini y avanzar en la banda izquierda. En caso de no ser posible, el equipo tenía en Carrick el eje que hacía cambiar la dirección de los ataques. El internacional inglés era siempre un apoyo de calidad para jugar de cara, y en la banda derecha, el Manchester United lograba también avanzar hacia la portería de Hugo Lloris.

En ese sector derecho, el equipo de van Gaal juntaba a Juan Mata -que partía de posición de extremo derecho, pero siempre con tendencia interior- y a Ander Herrera. Los dos españoles guardaban la pelota, combinaban y le daban tiempo a Valencia para que ganase metros desde la posición de lateral derecho. Cuando el ecuatoriano recibía cerca de la línea de fondo, tenía la opción de sacar un centro al área, donde estaba Rooney -el delantero centro- pero también -y ahí estaba el gran peligro- Fellaini, que desde esa posición de interior izquierdo atacaba ese posible centro viendo toda la portería. 

La tercera opción era directamente Wayne Rooney. La gran estrella del equipo participó menos que en otras ocasiones en la circulación de la pelota -lógicamente, al jugar muchos metros más adelantado- pero sí lo hizo en el juego, dando opciones a sus compañeros con trazos más verticales, caídas a banda y movimientos a los espacios. El capitán, además, marcó un gran gol (el 3-0) gracias a una conducción llena de potencia.

Toda esta buena estructura ofensiva que vimos en el Manchester United quedó equilibrada de forma muy precisa. En primer lugar, la figura de Carrick. Con él en el campo, el equipo no solo tiene nominalmente un futbolista más por detrás de la pelota, si no que lo tiene siempre bien posicionado. Su gran lectura le permite estar bien orientado para evitar que el rival contragolpee. Otro factor a mencionar en este aspecto fue el comportamiento de Daley Blind. Valencia se desplegaba, pero el holandés era un apoyo en corto -dio varias buenas salidas, como el pase a Carrick previo al 1-0-, y además, otro activo en la transición defensiva. Y por último, la pareja Smalling-Jones. Si bien es cierto que tienen problemas en la salida de balón, si el equipo defiende con la línea arriba, tienen zancada, elasticidad y potencia como para hacer buenas anticipaciones a muchos metros de la portería de de Gea. 

En definitiva, el partido frente al Tottenham dejó al Manchester United más equilibrado de lo visto hasta hora en la etapa de Louis van Gaal, y la gran pregunta ahora es si seguiremos viendo una idea similar, teniendo en cuenta que en las próximas fechas el técnico holandés recuperará pesos pesados como Ángel Di María o Robin van Persie. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

Análisis de partidos: Manchester United 3-0 Liverpool

1. Contexto y datos del partido


Jornada 16 de la Premier League: Manchester United 3 (Rooney, Mata, van Persie) - Liverpool 0

Datos del partido (Fuente: Squawka)

El Manchester United afrontaba el partido en su mejor racha de resultados de la temporada. Los de Louis van Gaal acumulaban cinco victorias consecutivas en la Premier League -la última de ellas en campo del competitivo Southampton por 1-2-, que les habían aupado hasta la tercera plaza de la clasificación. El Liverpool vivía una situación opuesta, a pesar de sumar 7 de los últimos 9 puntos ligueros. Y es que el último partido de los reds fue un doloroso empate en Anfield frente al Basilea -después de un primer tiempo nefasto- que les apeaba de la UEFA Champions League.

2. Planteamientos

Louis van Gaal mantuvo el sistema que vimos frente al Southampton, aunque introdujo algunas modificaciones significativas. El Manchester United jugó en un 5-3-2, dibujo que el técnico holandés ya ha empleado a lo largo de la temporada. David de Gea fue el portero, con una línea de tres centrales compuesta por Phil Jones en derecha, Evans en izquierda, y Michael Carrick en el centro. Las bandas fueron para Valencia -derecha- y Young -izquierda-. El medio campo estuvo compuesto por tres hombres. Fellaini fue el que más clavo su posición de los tres, haciendo de mediocentro, con Rooney más cerca y Mata más liberado, actuando como interiores pero con mucha movilidad. Completaron el once dos puntas: Wilson y van Persie. 

Brendan Rodgers, por su parte, sí modificó lo que venía siendo habitual, y el Liverpool jugó en un 5-2-3. La portería fue para Brad Jones, con una defensa de tres centrales formada por Johnson en derecha, Lovren en izquierda y Skrtel en el centro. Las bandas las ocuparon Henderson -derecha- y Alberto Moreno -izquierda-. En medio campo jugaron Gerrard y Allen, completando el once con Coutinho, Lallana y Sterling, que actuaron con bastante movilidad aunque fue Raheem Sterling el hombre que actuó más adelantado.


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

La intención del Liverpool desde el primer momento fue la de apretar muy arriba la salida del Manchester United. Quizá debido a esto, Rodgers eligió jugar con tres futbolistas en la última línea, que intentasen forzar el error de los tres centrales del rival. Lallana, desde la izquierda, Coutinho, desde la derecha, y Sterling, como primer punta, adelantaban su posición cuando el conjunto de van Gaal iniciaba jugada. El arranque del Liverpool en este sentido fue valiente, y en los primeros minutos dio la sensación de que podía lograr algún robo cerca de la portería rival. Apareció en esa fase del choque la figura de Carrick. En el comienzo de la temporada el Manchester United tuvo muchos problemas al tratar de sacar el balón jugado desde atrás, pero la reaparición de Carrick, y más en ese rol, soluciona ese déficit. Casi todos sus primeros pases fueron buenos, y a partir de aquí el Manchester United tenía una ventaja en medio campo.

El Liverpool jugó con solo dos centrocampistas puros: Allen y Gerrard. Eso provocó que cuando el Manchester United superaba esa primera línea rival, Mata y Rooney tuvieran bastante espacio para tocar y darle continuidad al juego. El conjunto local no hizo nada demasiado potente salvo no perderla atrás, pero simplemente eso le permitió ser superior en la primera parte. Para dominar el marcador, sin embargo, hay que mencionar a David de Gea. El Liverpool no hizo prácticamente nada en ataque salvo alguna aparición de Sterling, pero ese par de contactos del internacional inglés fueron suficientes para tener opción de gol, que salvó el meta español. Un día más volvió a ser decisivo en el resultado final. En la segunda parte el panorama cambió algo después de las modificaciones de Rodgers, aunque no fue suficiente contra el buen rendimiento del ex del Atlético de Madrid.



Metió Rodgers un centrocampista más, retrasando a Coutinho, y juntó a Balotelli con Sterling. La segunda parte del Liverpool fue mejor -no era difícil- en cuanto a producción ofensiva, con el italiano bastante activo y encontrando con asiduidad posición de disparo. En la segunda parte el Manchester United pasó menos tiempo en campo rival, aunque fue capaz de hacer daño con transiciones bastante rápidas. Aparecieron los chispazos de Mata, van Persie y Rooney -aunque el inglés además ofreció un rendimiento defensivo altísimo-, y con ello fue suficiente para cerrar el partido. En resumen, el Manchester United estuvo un punto por encima en lo colectivo, porque supo resolver bien los problemas que le presentó su rival, pero sobre todo cimentó su victoria en varios rendimientos individuales muy positivos: De Gea, Carrick, Rooney o chispazos de van Persie y Mata.

4. Reacciones de los protagonistas

Louis van Gaal (Fuente: Web oficial del club): "El día de hoy, pienso que jugamos mejor que nuestro rival y que merecíamos ganar. Por lo tanto, fue diferente a lo que sucedió ante el Southampton, esta vez presionamos más, atacamos más, esa fue la clave del triunfo".
"Es un proceso. Es importante ganar los encuentros porque así los jugadores creen en la filosofía. Sin embargo, tenemos que mejorar, se los digo cada semana. Cuando ya no tenga que estárselos repitiendo, estaré satisfecho".
"De Gea estuvo bien, pero perdimos el balón con demasiada facilidad, sobre todo en la segunda mitad, cuando íbamos arriba en el marcador. Creamos muchos espacios, pero también les regalamos muchos balones, así que voy a hablar con los jugadores acerca de este tema cuando evaluemos el partido el día de mañana".

Brendan Rodgers (Fuente: Web oficial del club"No es habitual venir aquí y crear tantas ocasiones. De hecho, el año pasado ganamos 0-3 y no creamos tantas oportunidades. Que de Gea haya sido el hombre del partido lo dice todo"
"Por una parte estoy contento porque buscábamos mejorar a través de crear un mayor número de ocasiones, y lo conseguimos en comparación a los últimos cinco o seis partidos. Obviamente estamos decepcionados por la forma en que las finalizamos, pero no creo que con los jugadores que teníamos en el campo pudimos hacer mucho más. Si hubiésemos fallado menos, las cosas hubieran sido distintas".

"Hemos cambiado de sistema para tener más jugadores en el último tercio de campo, y además para tener un elemento más en la salida de balón. Nos fuimos por detrás en la primera parte, pero creo que fuimos el mejor equipo. Quizá nos faltó algo de calidad en el último pase, pero aún así tuve la sensación de que tuvimos opción de marcar".

sábado, 22 de noviembre de 2014

Análisis de partidos: Arsenal 1-2 Manchester United

1. Contexto y datos del partido


Jornada 12 de la Premier League: Arsenal 1 (Giroud) Manchester United 2 (Gibbs -pp- y Rooney)

Datos del partido (Fuente: squawka.com)

Regresaba la Premier League después del parón de selecciones. En los partidos previos a este, el Arsenal había empatado frente al Anderlecht en la Liga de Campeones (3-3) en un choque en el que llegó a tener tres goles de ventaja. Su último partido de Premier League fue una derrota (2-1) frente al Swansea, donde también empezó ganando. El Manchester United, por su parte, visitaba el Emirates después de ganar en la última jornada de liga al Crystal Palace en casa (1-0), aunque antes de ese partido, acumulaba tres jornadas (dos empates y una derrota) sin conocer la victoria. 

2. Planteamientos

Arsène Wenger tenía algunas bajas importantes. Koscielny y Debuchy en defensa, u Özil en la parte ofensiva, principalmente. El Arsenal salió con un 4-3-3 aunque los interiores y extremos tenían roles claramente diferenciados. Szczesny fue el portero, con Chambers como lateral derecho y Gibbs como lateral izquierdo, y Mertesacker-Monreal como pareja de centrales. En medio campo, Arteta fue el mediocentro, mientras que Ramsey jugó más cerca de él, con Wilshere suelto recibiendo en 3/4. En bandas, Oxlade-Chamberlain clavaba su posición como extremo derecho, con Alexis de falso extremo izquierdo, y Welbeck como delantero centro.

Louis van Gaal, por su parte, tenía un largo listado de lesionados. Rojo, Blind, Jones, Rafael o Falcao no pudieron jugar el partido. El Manchester United regresó a ese 5-2-3 que vimos a principio de temporada, con de Gea en portería, McNair central diestro, Blackett central zurdo, y Smallin central medio. Fellaini y Carrick actuaron en el doble pivote, con Valencia como carrilero en banda derecha y Shaw en el perfil opuesto, con Rooney de mediapunta, aunque bastante adelantado, y Di María-van Persie completando el once como delanteros.


3. Desarrollo, posibles claves, y dirección de campo

El comienzo de partido del Arsenal fue de buen nivel. En los primeros 20-25 minutos el conjunto local logró asentarse con continuidad en campo rival, terminar jugadas y evitar que su rival le hiciera daño al contragolpe, algo que dado el comportamiento de sus tres hombres ofensivos -quedaban muy descolgados- era intención clara. La superioridad numérica en el medio campo resultó clave en ese comienzo de partido. El Arsenal juntaba en esa zona a Arteta, Ramsey, Wilshere y Alexis, puesto que el chileno retrocedía mucho su posición para participar en la circulación, y el Manchester United solo podía combatirlo con Fellaini y Carrick, los únicos centrocampistas del equipo. Un buen Wilshere, que se asomó con muy buen tacto entre líneas, ayudó a que los gunners produjeran ocasiones, también aprovechándose de los movimientos verticales y diagonales de Welbeck, que lograba recibir en la espalda de los carrileros rivales. En ese tramo de partido tuvo importancia David de Gea, que volvió a dejar varias acciones de mucho mérito.

La primera parte se dividió en dos partes, esa de claro dominio del Arsenal, y una segunda donde los de Wenger fueron menos precisos con la pelota, ante lo que el Manchester United se aprovechó para encontrar a Di María dos o tres veces con bastante espacio para conducir. El argentino hizo lo mejor de su equipo en los últimos minutos de la primera mitad, incluyendo un buen disparo que a punto estuvo de entrar después de una jugada de ese tipo: espacio y conducción.


Bajó su rendimiento el Arsenal pero no se encontró con un rival que se aprovechase de forma constante de esta circunstancia. El principal problema del equipo de van Gaal es que los tres puntas vivieron en todo momento muy alejados del juego. Las construcciones en ataque organizado fueron nulas, aunque el partido cambió después del 0-1, que fue una acción de mala suerte para los locales, con un choque entre Szczesny y Gibbs y posterior desvío de este a su portería. A partir de entonces sí se presentó un escenario en el que el Manchester United pudo potenciar a Di María y Rooney. El Arsenal adelantó mucho a sus laterales, Arteta se acercó a ayudar a la circulación cerca del área rival, y cada perdida expuso mucho a los dos centrales. Así logró el conjunto visitante poner el 0-2 y casi el 0-3, mientras que el Arsenal, que no encontró demasiadas posiciones de remate a pesar de ir debajo en el marcador, recortó distancias sin apenas tiempo para lograr el empate. En resumen, partido bajo nivel en líneas generales, aunque el Arsenal sí aportó algo de continuidad en los primeros minutos. En el tramo final, el Arsenal se expuso mucho más, de lo que se aprovechó el Manchester United para generar sus opciones al contragolpe.

4. Reacciones de los protagonistas

Arsène Wenger (Fuente: Web oficial del club): "Dominamos el partido el 80% del tiempo y hacía mucho tiempo que no dominábamos un partido así contra el Manchester United. No fuimos lo suficientemente eficientes en las áreas. Esa es la historia del juego. Tuvimos muchas ocasiones de gol, y De Gea ha sido el hombre del partido. Esto resume la historia del partido".
"No hay bloqueo mental a la hora de afrontar estos partidos, porque jugamos con libertad, presionamos arriba. Hemos ganado muchos balones dividos y tuvimos muchas oportunidades de gol. Tuvimos un error grave en el primer gol, y con un 1-0 abajo nos volvimos demasiado impacientes".

Louis van Gaal (Fuente: Web oficial del club): “Fue un resultado fabuloso. Varios jugadores estaban lesionados, pero a pesar de todo, ganamos. Hacer eso en un partido fuera de casa es muy difícil. El Arsenal es un muy buen equipo, un plantel ofensivo, pero eso ya lo sabíamos de antemano".

"Por eso elegí el cambio de sistema, y al final del partido somos nosotros quienes reímos. Aún así, ellos podían haber marcado algún gol en las cuatro o cinco ocasiones que tuvieron en el primer tiempo, y eso podría haber cambiado el rumbo del juego".

domingo, 26 de octubre de 2014

Análisis de partidos: Manchester United 1-1 Chelsea

1. Contexto y datos del partido


Jornada 9 de la Premier League. Manchester United 1 (Van Persie) - Chelsea 1 (Drogba)

Datos del partidos (Fuente: Squawka)

El proyecto de Louis van Gaal en Manchester no terminaba de arrancar, justo antes de recibir al líder de la competición. Los 7 puntos de los últimos 9 eran la mejor noticia posible, sobre todo el sacado en la última jornada frente al West Bromwich Albion en los últimos instantes (2-2), en un partido en el que los red devils fueron bastante superados por su rival. El Chelsea, por su parte, sumaba 22 puntos de 24 posibles, y visitaba Old Trafford con el reconocimiento unánime de ser el gran candidato al título. Su último partido liguero fue una cómoda victoria, a pesar de lo corto del resultado (1-2) en campo del Crystal Palace, mientras que su último partido oficial fue un 6-0 frente al Maribor, entre semana, en choque por la Liga de Campeones.

2. Planteamientos

Louis van Gaal repitió el sistema que utilizó la pasada semana en The Hawthorns, aunque hay que matizar que había algunas bajas muy importantes, sobre todo en punta, con Falcao lesionado y Rooney sancionado. Así, el Manchester United jugó un 4-3-3, con De Gea en portería, Rafael lateral derecho y Shaw lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Smalling y Rojo. En medio campo, Blind jugó como pivote, con Mata como interior derecho, con más libertad para ocupar la mediapunta, y Fellaini como interior izquierdo, algo más cerca de Daley Blind. Completaron la alineación Di María como extremo derecho, Januzaj como extremo izquierdo, y Robin van Persie como delantero centro. 

Por su parte, Jose Mourinho tenía las bajas, principalmente, de Azpilicueta y Diego Costa (Remy tampoco pudo viajar), y al margen de ello pudo formar su once titular. El Chelsea jugó en su 4-2-3-1, con Ivanovic -derecha- y Filipe Luis -izquierda- como laterales, y Cahill-Terry como pareja de centrales. En medio campo, el doble pivote habitual compuesto por Matic y Fabregas, con la línea de tres también habitual por delante, donde Willian -derecha- y Hazard -izquierda- se ocupaban de cerrar los costados, y con Oscar actuando como mediapunta por detrás de Didier Drogba.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Habíamos visto que durante la temporada pasada, las visitas del Chelsea a los campos de equipos grandes solían significar un bloque bajo, aprovechando su gran calidad para defender cerca de su propia área, y transiciones veloces a la hora de atacar. Sin embargo, no fue esto lo que vimos en Old Trafford. El Chelsea comenzó el partido con el bloque bastante arriba, tratando de ensuciar la salida rival, y buscó comenzar sus ataques con el equipo ya instalado cerca del área rival. Esto pudo deberse a dos factores, uno propio y otro ajeno. En primer lugar, las ausencias de Diego Costa y Remy limitaban la opción de activar espacios grandes a la espalda de la defensa del Manchester United. La titularidad de Drogba hacía más productivo jugar más tiempo en campo contrario, y utilizarle lejos de la portería de De Gea únicamente para ganar juego directo y dar tiempo a la línea de mediapuntas. Por otro lado, el Manchester United había evidenciado hasta el momento un problema claro a la hora de iniciar el juego desde atrás, y ser agresivo para potenciar ese defecto tenía todo el sentido del mundo. En el tramo inicial de partido el Chelsea logró robar algunas veces en base a esta idea, y provocó algunas acciones de peligro. Sin embargo, el Manchester United fue capaz de encontrar soluciones al problema. Blind-Smalling-Rojo hacían 3 contra 2 (Drogba-Oscar), y aprovecharon en algunos momentos esa superioridad, y si no estaba la opción de buscar a Fellaini en largo. Como toda la primera parte, ahí hubo igualdad. Respuestas y soluciones en uno y otro bando.

El otro detalle importante llegó cuando era el Chelsea quien iniciaba el juego. El Manchester United tomó una actitud aún más agresiva que la de su rival, y van Gaal dispuso un sistema de marcas individuales por zonas. Los tres centrocampistas locales perseguían a los posibles receptores, y el Chelsea nunca pudo progresar con solvencia, de forma que se veía obligado a buscar a Drogba en juego directo, o de tratar que Oscar u Hazard recibieran de espaldas, aunque estos también eran perseguidos por los centrales o los laterales del Manchester United.



El único que pudo responder a este problema fue Eden Hazard. El belga es un genio absoluto, y el pase directo sobre él, aunque tuviese un rival muy encima y él estuviera de espaldas, podía tener salida. El motivo es su tremenda capacidad técnica en el primer toque, y su facilidad para girar y arrancar. Fue el único futbolista del Chelsea que en el primer tiempo fue capaz de crear ventajas desde la fase de salida. Así se llegó al descanso, con una igualdad tremenda y con la sensación de que solo pequeños detalles iban a desequilibrar el marcador.

Y así sucedió en el arranque del segundo acto, fruto de la principal desventaja del partido, que ya venía viéndose en el primer tiempo: el balón parado ofensivo del Chelsea. Es posible que la alineación de Fellaini fuese enfocada a debilitar el tremendo poderío en esa faceta del equipo blue, pero el emparejamiento de Rafael con Drogba en estas acciones acabó siendo una losa para el Manchester United. Quizá motivado por esto Mourinho mandase buscar en el intermedio al costamarfileño en el primer palo, donde ganó con facilidad al lateral brasileño y puso el 0-1. A partir de entonces, el Manchester United empezó a acumular más pérdidas en la salida de balón, aunque en ese tramo de incertidumbre el Chelsea no fue capaz de matar el partido. El empuje de los locales por empatar el partido no obtuvo respuesta ofensiva de los de Mourinho, que confiaron en su soberbia defensa posicional para aguantar el resultado, pero que no buscaron un plan de despliegue -Schürrle entró en el minuto 88- para atacar esos espacios en campo del Manchester United, que cada vez eran más amplios. Al final, una acción a balón parado, con toque de Fellaini y remate de van Persie, acabó significando el 1-1 final. En resumen, partido igualadísimo, en el que ni Manchester United ni Chelsea pudieron atacar de forma constante explotando sus mejores recursos ofensivos, y en el que ambos goles llegaron en dos acciones a balón parado.

4. Reacciones de los protagonistas

Louis van Gaal (Fuente: BBC): "Hemos tenido muchas ocasiones, pero no hemos acertado y el Chelsea se ha puesto por delante. A partir de ese momento ha sido más complicado, ya que el Chelsea ha comenzado a guardar mejor la pelota, haciendo grande el campo, y hemos tenido que correr y correr". 
"Mantuvimos el trabajo juntos y creo que merecíamos el empate. Le he dicho a los jugadores que podríamos haber ganado, y no haberlo hecho ha sido culpa nuestra. No estoy satisfecho porque tengo la sensación de que podíamos haber ganado, pero cuando eres capaz de hacer eso contra el mejor equipo de la liga es una buena señal".
"Ellos marcaron en la segunda parte y tuvimos que luchar hasta el último minuto. Esto es importante, creer que podemos hacer gol a pesar de tener un resultado negativo. Fue fantástico como a pesar del 0-1 los jugadores se esforzaron al máximo para tratar de empatar o ganar". 

Jose Mourinho (Fuente: BBC): "Mejoramos mucho en la segunda parte, donde desde el principio demostramos que queríamos ganar. No les dimos las oportunidades que buscaban. El resultado no era el que buscábamos, pero aún así hemos tenido una muy buena actuación. Los futbolistas estuvieron fantásticos".
"No miramos a los demás, nos miramos a nosotros mismos. Old Trafford ha sido uno de los partidos más complicados que hemos tenido hasta ahora. Después de 9 jornadas somos líderes a cuatro puntos de distancia con el segundo, habiendo visitado a Manchester United y Manchester City".

martes, 23 de septiembre de 2014

Old Trafford y la libreta de van Gaal

La derrota del Manchester United frente al Leicester City ha disparado las alarmas. Es cierto que el arranque de Louis van Gaal en Old Trafford ha sido, en líneas generales, muy negativo, pero también lo es que esas primeras derrotas se produjeron con algunos de los fichajes estrella sin haber aterrizado, y con un plan colectivo aún por definir. El técnico holandés llegó a Manchester después de un excelente rendimiento en el mundial de Brasil al mando de su selección, y desde el primer momento trató de seguir las bases del esquema que llevó a los Países Bajos a alcanzar la medalla de bronce. 


En los cuatro primeros partidos oficiales se mantuvo esa base. La idea parecía clara: juntar a Rooney, van Persie y Mata, y que los tres pudieran jugar en sus mejores roles. Este era el pilar que justificaba la decisión, aunque sobre la práctica vimos que en ningún momento la idea del 5-3-2 cuajó. 

En la primera jornada, frente al Swansea, las sensaciones positivas fueron a parar del lado de la presión inicial. El equipo se situaba sin balón bastante junto a buena altura, y durante el primer tiempo el conjunto galés salió sin demasiada continuidad a campo rival, porque no conseguía que Sigurdsson, su mediapunta, recogiese el cuero en la espalda de Fletcher y Ander Herrera. Pero más allá de eso -cuestión que se rompió a partir del 0-1-, el equipo ofreció poco. Los hombres de banda -Lingaard/Januzaj y Young- quedaban demasiado alejados de los centrocampistas, y los diablos rojos no conseguían juntar gente para progresar en bloque hasta la meta rival. 

En la segunda jornada, contra el Sunderland, ese problema se acrecentó, porque Ander Herrera, el futbolista que mejor entendió el día inaugural como acercar la pelota a Mata y a Rooney, era baja. Fletcher y Cleverley naufragaron en esa función, y en los costados, esta vez, se evidenció un problema que dado el tipo de defensa -un 4-5-1 compacto- que hacía el rival, embotelló al Manchester United: Valencia y Young apenas hacían movimientos verticales, y eso sumado a los continuos movimientos de apoyo de Mata y Rooney, provocó que la sensación de profundidad fuese nula. 

En el partido de Capital One Cup frente al MK Dons, a pesar de que fuesen muchos los suplentes alineados, quedó claro uno de los principales problemas que ha tenido el equipo en este inicio de curso: las pérdidas en la salida de pelota. Van Gaal ha querido iniciar el juego en corto, y la plantilla tiene un déficit importante para que esta propuesta sea efectiva. Tres de los cuatro goles del MK Dons fueron fallos directos en este aspecto.

En la tercera jornada, frente al Burnley, hubo un cambio importante, y fue la entrada en el once de Ángel Di María. Eso varió la estructura en medio campo, que pasó de ser de 2+1 (dos pivotes y Mata por delante) a 1+2 (un pivote -Fletcher- y dos interiores -Mata y Di María-). El Manchester United mantuvo los problemas en la salida de pelota, y lo más positivo del choque fue la energía de Di María, que se fue apagando con el paso de los minutos.


En la jornada 5, contra el QPR, llegó el oasis de la temporada. Van Gaal cambió el sistema, pasó a jugar un 4-4-2 en rombo, e hizo debutar en el once a Rojo, Blind y Rafael. Es cierto que el QPR está siendo uno de los conjuntos más caóticos de la Premier League hasta el momento, pero también lo es que el equipo, en ese partido, dio su mayor sensación de armonía. Daley Blind dio un rendimiento soberbio como pivote, Ander Herrera, ofreciendo apoyos, movimientos más cortos y toques más sencillos, y Di María, abriéndose, conduciendo la pelota y desequilibrando las líneas rivales, se mostraron como una pareja de interiores compatible, mientras que Mata y Rooney funcionaron bien, ya dentro de un partido que se movió en la línea del control a través de posesiones más largas y pausadas.

Pero en la jornada 5, frente al Leicester City, llegó la gran debacle del curso. Fue la derrota más dura porque el equipo llegaba con la sensación de estar encauzando su camino. El único cambio en el once con respecto al partido frente al QPR fue la entrada de Falcao por Mata, que hizo a Rooney retrasar su posición. El comienzo de choque fue, en el plano ofensivo, soberbio. Di María y Falcao dejaron claro que son estrellas a nivel internacional, y la productividad del equipo en base al talento de ambos fue suficiente para que mediada la segunda parte el marcador fuese de 1-3. Sin embargo, el desequilibrio colectivo y la falta de calidad en la línea defensiva acabaron poniendo el durísimo 5-3 final. Por un lado, Pearson calcó el diamante de van Gaal, situando a Nugent encima de Blind, y utilizó a dos puntas -Ulloa y Vardy- en lugar de los extremos habituales. Vardy se coló como cuchillo en mantequilla en el sector de Rojo y Blackett, y lo que debería de haber sido un día para refrendar sensaciones, acabó volviéndose un mar de dudas. 

Valoraciones generales

El principal tema de debate está en la línea defensiva. En primer lugar, el gran problema que evidenció el equipo en ese tramo inicial -es decir, hasta el cambio de esquema-, fue una salida de pelota deficiente. Evans, Jones, Smalling y Blackett no han demostrado ser un recurso para que ese inicio en corto aporte más soluciones que problemas. Sin embargo, esta carencia se ha visto en parte resuelta a partir del paso al 4-4-2 -y eso que aún falta Shaw, un lateral que sumará en este sentido-. Es cierto que la pareja de centrales sigue siendo Evans-Blackett, pero la figura de Blind -sobre todo lo vimos frente al QPR- aclara el panorama. Puede acercarse y ser protagonista del primer pase, quedando en ocasiones detrás de los dos centrales, y el futbolista holandés sí tiene sentido y un buen primer toque para ser productivo ahí. El otro activo que ha sumado en este sentido es Rafael. Su capacidad técnica ayuda a no perderla en la fase de salida. Sin embargo, la calidad individual de la defensa es lo que está, con toda lógica, en entredicho. Rojo fue excesivamente permisivo contra el Leicester City, y eso, si no tienes a un corrector de primer nivel, puede acabar en desastre. Blackett no solo no lo fue, si no que además midió mal su posición y sus acciones. El Manchester United no tiene el suficiente equilibrio con balón como para poder permitirse exponer con tanta frecuencia a su línea defensiva. 

Ese equilibrio con balón abre el siguiente punto de debate: la suplencia de Mata. El burgalés salió del Chelsea debido a un papel secundario -justificado por el tipo de juego que propone Jose Mourinho, más vertical y reactivo- y buscó acomodo en un indefinido Manchester United de David Moyes. Si bien es cierto que esa salida de Londres tenía concordancia con las prestaciones del futbolista, no parece demasiado lógico que Mata no tenga un rol más importante en este proyecto de van Gaal. Siendo uno de los interiores Ángel Di María -que es, sin duda, brillante para crear desequilibrio en el rival-, su presencia supone inevitablemente un riesgo, porque su tipo de juego -regates, conducciones, dinamismo, nula pausa- hace que exista más posibilidad de perder la pelota. Si van Gaal decide terminar de armar el equipo con Rooney-van Persie-Falcao, quienes, por mucho que el inglés sea un genio yendo a los apoyos, son delanteros, esa electricidad y movimientos verticales para acabar finalizando jugadas lo más cerca del área rival se van a acrecentar.  La figura de Mata podría anestesiar los ataques, dar algo más de control y encajar perfectamente con las otras dos líneas de pase menos arriesgados que ya están asentadas: la que ofrece Blind en una altura, y Ander Herrera en una posterior. Desde luego, no debe de ser fácil para van Gaal otorgar a van Persie un rol secundario, pero quizá sea lo que más encaje con la situación actual. 

Estos son, quizá, los dos grandes temas de debate en este momento. La falta de calidad defensiva individual es algo que a día de hoy no se puede resolver, y veremos si con minutos, Smalling y Phil Jones, dos futbolistas fichados en su día por Alex Ferguson para completar plantilla y preparar el futuro, acaban dando el paso adelante necesario. Si no, la opción será acudir al mercado invernal, pero mientras sucede una cosa u otra, la gran prueba para van Gaal será lograr un equilibrio que permita atacar igual de bien que las dos últimas jornadas, sin exponer tanto a su débil línea defensiva. 

martes, 25 de marzo de 2014

Análisis de partidos: Manchester United 0-3 Manchester City

1. Contexto y datos del partido

Partido de la 31ª jornada de la Premier League: Manchester United 0 - Manchester City 3 (Dzeko x2, Yaya Toure)

Datos del partido (Fuente: squawka)

A nivel general, no es necesario contextualizar demasiado el momento del Manchester United. La marcha de Alex Ferguson ha significado un vacío demasiado grande, y el equipo de Moyes tiene a 11 puntos los puestos de Liga Campeones. Sin embargo, llueve un poco menos para el escocés, después de -a pesar del mal juego- remontar la eliminatoria de Champions League frente a Olympiakos, y de obtener los 3 puntos en Upton Park el pasado fin de semana, aunque era inevitable que en el ambiente flotase la decepción por el 0-3 que el Liverpool se llevó de Old Trafford hace 9 días. El Manchester City, por su parte, afrontaba el clásico con un plus de motivación, después de que el Chelsea se dejase 3 puntos en Villa Park y pasasen a quedar a 6 del liderato, con tras partidos menos. Olvidada ya la eliminación frente al Barcelona, los de Pellegrini levantaron un complicado choque frente al Hull tras expulsión tempranera de Kompamy, y arrasaron el pasado sábado, por 5-0, al Fulham, colista de la categoría. 

2. Planteamientos

El partido estuvo condicionado por el gol a los 40 segundos que consiguió el Manchester City, pero, de partida, dio la sensación de que David Moyes pretendía organizar a su Manchester United en un 4-1-4-1. Sin poder contar con Vidic ni Smalling, la defensa fue la formada por De Gea; Rafael-Jones-Ferdinand-Evra. En medio campo, en un principio, Carrick actuó como pivote, con Cleverley interior derecho y Fellaini izquierdo. En los costados, Mata partía desde la derecha, Welbeck desde la izquierda, mientras que Rooney era el delantero centro. La sensación era que, con Carrick detrás de dos futbolistas, se podrían controlar mejor las recepciones interiores de Silva, Nasri y Yaya Toure, aunque esta estructura se vio solamente en los instantes iniciales del partido. 

El Manchester City, por su parte, salió con su defensa casi titular: Hart en la portería, con Zabaleta y Clichy -en lugar de Kolarov- en los laterales, y Kompany-Demichelis como pareja de centrales. Pellegrini no optó por Javi García para liberar a Toure y Fernandinho, así que mantuvo el doble pivote habitual, pero sí introdujo a Jesús Navas en lugar de un delantero -Agüero estaba lesionado-, lo que permitió a Silva tener total libertad. El canario actuó como mediapunta, totalmente liberado a la hora de hacer retorno defensivo por algún constado. Sí tuvo que hacerlo Samir Nasri, que ocupó la zona izquierda, mientras que Dzeko fue quien jugó como delantero centro, con Álvaro Negredo en el banquillo.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

El Manchester City inició el partido con una actitud muy agresiva. Tanto, que en 40 segundos ya había tenido tres ocasiones y se había puesto 0-1. A partir de ahí, vino un tramo inicial en el que el equipo de Pellegrini sometió territorialmente, con mucha facilidad, al de David Moyes. Hubo dos variantes, absolutamente diferentes, para meterse en campo rival, y en el inicio, ambas fueron completamente efectivas. Por un lado, David Silva. El canario consiguió obtener recepciones entre líneas de manera continuada, y su acierto técnico y agilidad actual le permitieron sacar ventajas para su equipo una y otra vez. Esa era la opción "elaborada", es decir, la forma en la que el City se metía en campo rival con un pase raso a su mediapunta. La otra, Dzeko y el juego directo (captura). La posición de partida de los tres centrocampistas del Manchester United era bastante retrasada, y el doble pivote del City tenía sitio para ganar el rechazo o la dejada del bosnio, y jugar de cara. El tramo inicial de partido de los visitantes fue un avasallamiento, aunque las cosas, en el primer acto, se fueron equilibrando, ya que el City volvió a mostrar una carencia que viene siendo habitual a lo largo de la temporada.

Fernandinho y Yaya Toure concedían demasiado espacio a su espalda, y no siempre Kompany podía anticipar para evitar los contragolpes. David Moyes sacó a Mata de la banda -aunque quizá fuese algo pactado para cuando el equipo recuperase la pelota-, Cleverley se fue a proteger la derecha, mientras que Welbeck se mantuvo en izquierda. Era un espacio en el que el burgalés podría obtener recepciones para lanzar contragolpes, aunque esto no sucedió de manera continuada. Sin embargo, sí apareció Rooney -el mejor hombre de su equipo en el primer tiempo- y también alguna ruptura de Welbeck desde fuera hacia posiciones interiores. Esto bastó para que el equipo de Moyes pudiera desplegarse varias veces antes del descanso. El primer tiempo dejó la sensación de un buen Manchester City en el tramo inicial, pero que sin embargo, mostró ciertas carencias que podían ser aprovechadas por un equipo del potencial del United en el segundo acto. 

Sin embargo, en la segunda parte el Manchester United dejó de tener esas opciones de transición. Moyes introdujo a Kagawa por Cleverley, pero el japonés no activó ese espacio que existía en la primera parte. Probablemente porque Pellegrini corrigió bien tras el descanso: Yaya Toure cuidó un poco más sus despliegues, pero sobre todo ofreció algunos buenos robos en ambos perfiles, el principal punto de apoyo en el que el Manchester United daba el pase a su espalda (captura anterior). El técnico chileno cerró el partido con el cambio de Javi García por Jesús Navas. El Manchester City tenía, definitivamente, un mediocentro que no iba a permitir al rival correr hacia portería de Hart, y además esto implicó que Yaya Toure pasó a ser un argumento ofensivo, que acabaría poniendo el 0-3 definitivo en el marcador. En resumen, el Manchester City fue muy superior en líneas generales, y los únicos tramos de ciertas dudas fueron resueltos de manera eficaz gracias a una buena dirección de campo de Manuel Pellegrini. Victoria clave, no solo por lo grandioso del resultado, si no porque además el Manchester City ha resuelto el partido más complicado de los que tenía que recuperar con respecto al Chelsea. 

4. Reacciones de los protagonistas

Manuel Pellegrini (Fuente: Web oficial del club): "Hemos marcado tres goles, tuvimos tres o cuatro oportunidades claras, y además no recuerdo ninguna opción del Manchester United para marcar. Fuimos muy compactos y fuimos a por los tres puntos desde el principio". 
"Estoy muy contento con nuestra defensa. Solo hemos encajado 6 goles en lasegunda mitad de la temporada". 

David Moyes (Fuente: BBC): "Hemos jugado contra un muy buen equipo. Este es el nivel al que tenemos que aspirar". 
"Nos hizo daño el gol tan temprano, pero hasta que hicieron el 0-2 estuvimos peleando por empatar"

domingo, 16 de marzo de 2014

Análisis de partidos: Manchester United 0-3 Liverpool

1. Contexto y datos del partido


Partido de la 30ª jornada de la Premier League: Manchester United 0 - Liverpool (Gerrard x2, Luis Suárez) 3.

Datos del partido (Fuente: squawka.com)

El Manchester United llegaba al choque con el inevitable aroma de estar haciendo una pobre temporada, aunque los dos últimos partidos de liga se saldaron con dos buenas victorias a domicilio (0-2 vs Crystal Palace y 0-3 vs West Bromwich Albion). Sin embargo, la derrota por 2-0 en UCL frente a Olympiakos -el partido de vuelta, además, se jugará el próximo miércoles- era un argumento negativo reciente. El Liverpool, por su parte, afrontaba el clásico con una sensación global radicalmente opuesta. Los de Rodgers se ven, por primera vez en mucho tiempo, con opciones reales de alcanzar plaza de UCL, y a esa sensación se unía un momento de forma brillante: 4 victorias consecutivas en Premier League.

2. Planteamientos


Había especial interés por ver el planteamiento del Manchester United hoy, tras los dos triunfos consecutivos del equipo de Moyes en Premier League. Con este precedente, el técnico escocés repitió la estructura, en ese 4-2-3-1 en el que Carrick y Fellaini forman doble pivote. Por delante, Mata partiendo desde la derecha, aunque con una clara tendencia interior, y Januzaj, en principio, en banda izquierda, aunque por momentos obtuvo recepciones en derecha. Lo que quedaba claro es que él era el encargado de recoger el cuero pegado a la cal. Arriba, Rooney actuaba por detrás del 9, Robin van Persie. Hay un matiz importante con respecto a la defensa, y es que Moyes utilizó en los laterales a sus dos hombres más ofensivos, Rafael y Evra.

En cuanto al Liverpool, Rodgers siguió haciendo variaciones en función de las necesidades, aunque en cuanto a la estructura, repitió el 4-4-2 en rombo estrecho que pudimos ver frente al Southampton en el último choque liguero. Flanagan y Johnson fueron los laterales, con Skrtel y Agger en la pareja de centrales. En medio campo, Steven Gerrard mantuvo su rol de mediocentro, donde está jugando de manera habitual en este tramo de temporada. En los interiores siguieron Henderson y Allen, y la principal novedad fue en la posición de mediapunta, donde Coutinho le dejó su puesto a Raheem Sterling. Un cambio probablemente motivado porque el Liverpool esperaba un partido donde habría más transiciones que fases de posesión, quedando en punta Suárez y Sturridge.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

El Manchester United había funcionado de maravilla frente a Crystal Palace y Fulham con esta estructura. En esos partidos tuvieron una salida de pelota relativamente cómoda, y se había jugado a un ritmo más lento, en el que el equipo de Moyes se había encontrado bastante cómodo. Sin embargo, frente al Liverpool no pudieron desarrollar este plan. Los de Rodgers salieron a morder en la zona de inicio del juego del Manchester United, y esto les permitió robar a bastante altura, porque las recepciones de Fellaini -que se vio muy superado- exigían una agilidad con el cuero que el belga no pudo ofrecer. El plan del Liverpool funcionaba, con Sterling, un futbolista más vertical que Coutinho, como enlace de esas transiciones, que tenían, principalmente, a Luis Suárez y Sturridge como protagonistas. Los dos delanteros del equipo visitante se encontraban, por lo tanto, con un escenario que casa perfectamente con sus características. 


Gerrard en el partido. (Fuente: FourFourTwo / Click para ampliar)
A la buena presión en campo rival, que hacía que Mata, Rooney y Van Persie produjeran bastante poco (Januzaj apareció más, porque el pase más cómodo estaba hacia el exterior, lugar de sus recepciones), se unió el fantástico trabajo de Steven Gerrard en su posición de pivote. Desde allí, el capitán consiguió evitar que los escasos pases que salían hacia zona de tres cuartos del Manchester United encontrasen destinatario. Por si fuera poco, hizo dos goles (aunque tiró tres penaltis en el partido), pero al margen de ello, dio la sensación de haberse adaptado de maravilla a su nuevo rol de pivote. Desde el punto de vista del Manchester United, además de, por supuesto, el varapalo por las connotaciones históricas que tiene la derrota, hubo dos asuntos bastante decepcionantes. El primero de ellos, que Moyes parecía haber encontrado una alineación en la que sus futbolistas de más calidad podían funcionar y hacer crecer un proyecto dotándolo de un estilo concreto, pero este golpe hace que, precisamente, sea tiempo lo que falte para desarrollarlo. Y por otro, y como algo más puntual, el inmovilismo que mostró el técnico escocés, que introdujo a Cleverley y Welbeck en el tramo final, pero sin dar la sensación de poder reaccionar a tiempo. En resumen, el Liverpool puso en liza un plan de agresividad sin pelota, robo y transición, y no solo lo ejecutaron de forma brillante, si no que además vieron como ese plan no tuvo oposición, y pudieron mantenerlo de manera constante a lo largo de los 90 minutos.

4. Reacciones de los protagonistas

David Moyes (Fuente: Sky Sports): "El Liverpool jugó mejor que nosotros". 
"El penalti fue un punto de inflexión en el primer tiempo. Tras el descanso, el gol tempranero fue el otro". 

Brendan Rodgers (Fuente: BBC): "Somos un equipo muy agresivo. Esta agresividad significa estar en predisposición para atacar, anticiparnos. También a consecuencia de esto es más probable forzar, como hoy, penaltis",
"Ha sido un resultado maravilloso. Si somos capaces de jugar con esta intensidad, seguiremos ganando partidos".
"Jugué con Sterling de mediapunta para aprovechar el espacio entre centrales del Manchester United"

miércoles, 26 de febrero de 2014

Análisis de partidos: Olympiakos 2-0 Manchester United

1. Contexto y datos del partido

Partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones: Olympiakos 2 (Domínguez, Campbell) - Manchester United 0

Datos del partido (Fuente: squawka.com)

El Olympiakos llegaba, no solo al partido, si no a la eliminatoria de octavos de final como rival, a priori, más asequible para cualquiera de los primeros clasificados en la fase de grupos. No obstante, su trayectoria en la liga griega es absolutamente intachable, donde a falta de 8 jornadas está a 20 puntos del PAOK, segundo clasificado. El equipo de Míchel solo había perdido dos partidos en todo el curso, ambos frente al PSG en UCL. El Manchester United había visto un poco de luz después de su partido frente al Crystal Palace, en el que el conjunto de Moyes había encadenado algunas de las mejores fases de juego de la temporada, y se presentaba a este choque, si bien no por sensaciones, sí por comparativa individual, como gran favorito. 

2. Planteamientos

El Olympiakos varió ligeramente la propuesta que había venido siendo habitual. La inclusión final de N'Dinga en el once inicial en detrimento de Samaris tuvo mucho que ver. El centrocampista congoleño deshizo el habitual doble pivote para ubicarse como mediocentro más posicional, mandando a Maniatis al interior derecho -un interior defensivo- y al Chori Domínguez al izquierdo -un interior con más vuelo y producción entre las líneas rivales-. Numéricamente, podemos decir que Míchel propuso un 4-1-4-1, con el matiz de que la pareja de interiores eran de naturaleza radicalmente opuesta. Por lo demás, el once esperado, siendo finalmente Olaitan el 9 del equipo ante la baja de Saviola, el hecho de que Valdez no estuviera físicamente al 100%, y que Scepovic no está inscrito para la competición.

El Manchester United de David Moyes sigue caminando por la indeterminación. Si bien es cierto que Juan Mata no puede disputar la UEFA Champions League, también lo es que en el fin de semana frente al Crystal Palace vimos un equipo dominante y ajustado en base a una idea que casaba con la naturaleza de sus mejores futbolistas. Baja de Mata -muy relevante- al margen, Moyes dejó sin convocar a Januzaj y mandó al banquillo a Fellaini. La idea del fútbol-control quedó aparcada, y el técnico escocés regresó a un 4-4-2 plano, con Valencia-Young en los extremos, Van Persie como delantero centro y Rooney -el único que variaba la linealidad- como segundo punta.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

El Manchester United dio la sensación, desde un primer momento, de ser un equipo mal agrupado, demasiado abierto, concediendo una infinidad de espacio tras las pérdidas y que no sacaba partido de tener a sus jugadores ensanchando tanto el terreno de juego. El gran trabajo de Olympiakos -que fue sublime durante todo el duelo-, hizo que las recepciones interiores de Rooney fuesen dispersas y nunca con ventaja, y los únicos toques del equipo inglés que tenían cierto espacio eran los que llegaban pegados a la cal. El problema para el equipo de Moyes es que esas pelotas les llegaban a Valencia y Young, que fueron incapaces, quizá por falta de talento, de sacar ventaja por sí mismos. El problema fue que cada vez que el Manchester United conseguía llevar la pelota e medio campo -algo que ocurría con poca limpieza, porque los de Moyes tuvieron un problema evidente en salida de pelota-, la pérdida permitía conducciones muy cómodas y con mucho espacio a Campbell y Pérez, y le daba la posibilidad a Domínguez de ejecutar con mucho tiempo. 

La solución, o el intento, de David Moyes para tal desaguisado, fue algo bastante repetido a lo largo del curso: Rooney debía iniciar la jugada. De este modo, el Manchester United pasó a jugar un 4-1-4-1, con Carrick como mediocentro y Rooney-Kagawa como pareja de interiores. Sin embargo, la solución no terminó de surtir efecto. La pelota seguía sin salir limpia desde atrás, Kagawa apenas intervino, y la única solución ofensiva fue algún centro lateral de Young -que pasó a la derecha- para buscar a Welbeck en el perfil opuesto -extremo izquierda-. El peligro de Rooney más atrás era que el Manchester United podía empezar a pasar más tiempo en campo rival, y Míchel reaccionó metiendo a un hombre de refresco -y más centrocampista- por Domínguez. Machado pasó a incomodar las recepciones del genio inglés, y así se llegó hasta el final del choque, con un único susto para los griegos tras un control brillante de Van Persie, que sin embargo acabó con la pelota en la grada. El resumen es que Olympiakos hizo un trabajo colectivo soberbio, enfocando su planteamiento en detener a Rooney -primero en zona de último pase y después en la base de la jugada-, y que a ese planteamiento adaptado a un rival superior, Míchel supo terminar de darle forma con despliegues peligrosos y dañinos.

4. Reacciones de los protagonistas

Míchel (Fuente: web oficial del club): "La grandeza del rival puede hacernos pensar que es el mejor partido que ha jugado Olympiakos esta temporada". 
"Nuestro equipo se está haciendo cada vez más fuerte, llevábamos mucho tiempo preparándonos en silencio para este partido". 
Pregunta: ¿Qué opina del partido de N'Dinga?: "Ha estado excelente. Pero sería injusto nombrarle solo a él. Todos los jugadores han estado excelentes, han hecho muchas más cosas de las que les hemos pedido".

David Moyes (Fuente: web oficial del club): "Es el peor partido que hemos jugado en Europa esta temporada, eso seguro. No nos hemos merecido nada esta noche".