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lunes, 2 de marzo de 2015

Análisis de partidos: Chelsea 2-0 Tottenham

1. Contexto y datos del partido

Final de la Capital One Cup: Chelsea 2 (Terry, Walker -pp-) - Tottenham 0

Datos del partido (Fuente: Mis Marcadores)

No afrontaba el Chelsea esta final en el momento de mayor fluidez de la temporada. El conjunto de Jose Mourinho solo había sido capaz de marcar tres goles en los últimos tres partidos, aunque lo más significativo es que dos de sus últimos choques oficiales se habían saldado con empate: el primero en París, frente a un PSG que fue bastante superior en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, y el otro en casa y frente al Burnley, en la Premier League. El Tottenham, por su parte, llegaba después de no haber sido capaz de ganar ninguno de sus últimos cuatro partidos oficiales. La última derrota sucedió el jueves en Florencia, donde la Fiorentina eliminó al conjunto de Mauricio Pochettino de la Europa League.

2. Planteamientos

Jose Mourinho posicionó a su equipo con un bloque bajo, modificando el esquema más habitual en el Chelsea, para jugar en un 4-1-4-1 más rígido. Los blues salieron con Cech bajo palos, defensa compuesta por Ivanovic en el lateral derecho, Azpilicueta en el izquierdo, y pareja de centrales formada por Cahill y Terry. En medio campo, el puesto de pivote defensiva fue ocupado por Kurt Zouma, mientras que por delante de él, como pareja de interiores, jugaron Ramires -en el perfil izquierdo- y Fàbregas -en el derecho-. Las bandas fueron para Willian, que jugó por derecha, y Hazard, que partió de la izquierda. El once lo completó Diego Costa, como delantero centro. 

Por su parte, Mauricio Pochettino no introdujo modificaciones importantes, y el Tottenham salió con su 4-2-3-1 habitual. Los Spurs formaron con Lloris en portería, línea defensiva formada por Walker -derecha- y Rose -izquierda- en los laterales, y pareja de centrales compuesta por DIer y Vertonghen. En medio campo, el doble pivote que se ha asentado en el equipo, con Mason y Bentaleb. Por delante, la línea de mediapuntas la formaron Townsend, en la banda derecha, Chadli, en la izquierda, y Eriksen, en zonas interiores. El papel de 9 fue para Harry Kane.


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Quedó claro, desde el primer minuto de partido, que la intención de Jose Mourinho era que el partido se desarrollase en un escenario de pocas transiciones, y tuvo la fijación, en todo momento, de limitar el juego entre líneas del Tottenham. De ahí que cubriese la baja de Nemanja Matic adelantando a Zouma, que jugó por delante de la defensa, y de que colocase todo el bloque a baja altura. Además, obligó a Willian a un retorno constante, mientras que los únicos dos futbolistas que tenían libertad para quedar descolgados eran Diego Costa -principalmente- y Eden Hazard. La idea maniató a los dos principales focos de producción en el conjunto de Pochettino; Eriksen y Harry Kane. La buena labor de Zouma y de ambos centrales hizo que ambos no tuviesen espacio para actuar, y a partir de ahí, el Chelsea cimentó su victoria. Además, Ramires y Fàbregas no tenían instrucción de apretar con agresividad a Bentaleb y Mason. El doble pivote de los Spurs tuvo bastante espacio para tocar, pero como los posibles receptores de 3/4 estaban bien protegidos, sus toques fueron inútiles durante muchísimos minutos. El Chelsea quería controlar la situación, y se aferraba al gol gracias a la calidad de Hazard, la hiperactividad de Costa, o el balón parado.

Precisamente en una jugada de estrategia llegó el 1-0, obra de John Terry, aunque el tanto no cambió para nada el guión de partido que estábamos viendo. El Tottenham intentaba sin acierto encontrar algún resquicio para que sus hombres de mayor calidad tuvieran alguna situación de ventaja, pero el Chelsea seguía dominando la final a partir del control de los espacios en campo propio: la pelota era Spur, pero el dominio del partido, blue. En uno de esos constantes movimientos de Diego Costa, el Chelsea cazó el 2-0, con un balón al área que el hispanobrasileño mandó sobre la pierna de Walker, quien anotó en su propia portería. Hubo un atisbo de mejoría del Tottenham en los últimos 10 minutos de partido, con la entrada de Dembele, pero sobre todo, con la convicción global de ir a por un gol, fruto de la necesidad. Encontró el Tottenham entonces alguna posición de remate, que estuvo bien gestionada por la calidad de Cahill, Terry y Cech haciendo una defensa posicional constante con el equipo cerca de su área. En resumen, no arriesgó en ningún momento el Chelsea, que aprovechó dos acciones puntuales para ganar una final en la que controló en todo momento los principales focos de peligro de su rival. 

4. Reacciones de los protagonistas

Jose Mourinho (Fuente: Web oficial del club): "El fantástico trabajo de Pochettino en el Tottenham nos hizo pensar en la final de una manera humilde, pensar en el juego de manera estragégica. Jugamos para ganar, pero ellos tienen sus características y teníamos que trazar una estrategia. Estuvimos muy cómodos y encontramos una buena solución para mantener la estabilidad después de la baja de Matic. Estoy contento porque un equipo con muchos jugadores jóvenes, se adaptó bien al cambio. Cambiamos la posición del triángulo del medio campo, y el partido que jugamos fue el de un equipo maduro".
(Sobre Zouma) "Es muy difícil para un defensa central jugar en medio campo, donde hay que pensar más rápido, tomar decisiones más rápido, pero nuestro Marcel Desailly ha trabajado muy duro durante la semana, y el chico ha hecho un trabajo fantástico. Con solo Fàbregas y Ramires con un equipo como el Tottenham, hubiéramos tenido problemas porque se mueven muy bien con balón. No les dejamos jugar el partido que esperaban". 
"El trabajo de Zouma fue importante para darle la posibilidad a Cesc de tener trascendencia cerca del área rival. Sin Zouma, hubiese necesitado a Ramires y Cesc para mantener el equilibrio del equipo, y no habrían llegado arriba".

Mauricio Pochettino (Fuente: Web oficial del club): "Todos estamos muy decepcionados por el resultado, pero al mismo tiempo, me siento orgulloso de nuestros jugadores. Luchamos y dejamos el corazón en el campo. Siempre intentamos ir hacia delante, y se vio el carácter real del equipo. En el fútbol siempre hay que tener suerte. Estuvimos mucho mejor que el Chelsea en la primera parte, pero hemos encajado gol en el último minuto. En el segundo, teníamos que asumir un riesgo, y cuando se juega contra uno de los mejores equipos del mundo, es peligroso. Además ellos están muy cómodos jugando al contraataque".

lunes, 2 de febrero de 2015

Cuadrado, el nuevo Di María de Jose Mourinho



La llegada de Juan Guillermo Cuadrado al fútbol italiano fue fruto de la extensísima política de fichajes del Udinese Calcio. La familia Pozzo se hizo cargo del club en 1986, y con la llegada de Gino -en 1993-, hizo de Giampolo, el club friuliano comenzó a sentar las bases del funcionamiento que tiene Udinese hoy día: una red de ojeadores muy amplia, una política de constante inversión a bajo coste y posterior venta, ya haya sido con rendimiento deportivo en el primer equipo, o incluso sin que los futbolistas contratados hubieran tenido experiencia con la zamarra bianconera en la élite.  La llegada de Cuadrado estuvo en esa línea, cuando con 21 años llegó procedente de Independiente Medellín. 

Fue en la temporada 2009/2010, con Pasquale Marino en el banquillo. Era un Udinese que venía de hacer un séptimo puesto la temporada anterior, y que contaba con bastantes jugadores de buen nivel para cubrir las necesidades que podría aportar Cuadrado. Por un lado, en el lateral derecho estaban Mauricio Isla o Dusan Basta, mientras que en el caso de que se hubiese pensado utilizarle más adelantado -algo que no parecía, por entonces, estar en la cabeza de sus entrenadores- tendría la competencia de Simone Pepe o Alexis Sánchez. La consecuencia fueron dos años prácticamente en blanco, que claramente limitaron la progresión del futbolista durante sus primeros pasos en la Serie A. La situación cambió cuando el club friuliano, en la temporada  2011/2012, decidió mandarle cedido al Lecce.  

Los primeros pasos de Cuadrado en Italia, con Udinese, habían sido como lateral derecho en el 4-3-3 de Pasquale Marino. A su llegada a Lecce, con Eusebio Di Francesco en el banquillo, la principal sorpresa fue ver al colombiano como extremo derecho, generalmente en un sistema 4-2-3-1. Los resultados fueron muy negativos a nivel colectivo, y Di Francesco acabó siendo destituido. Su lugar lo ocupó Serse Cosmi, y podemos considerarle el principal punto de inflexión en el juego del futbolista colombiano. Con Cosmi, Cuadrado comenzó a jugar de carrilero derecho, ocupando toda la banda en un sistema con defensa de tres centrales, con lo que empezó a verse comprometido a lo largo de los partidos en muchas situaciones -ofensivas y defensivas- de distinta naturaleza. Comenzó a tener continuidad y una mayor responsabilidad. En el plano personal, su llegada a Lecce coincidió con la también cesión de su compatriota Luis Muriel, factor que pudo resultar importante en su adaptación, también a nivel extra deportivo. 

Cuadrado y Muriel en el Lecce (Temporada 2011/2012)

El Lecce no consiguió salvar la categoría, pero los dos colombianos se habían hecho con un nombre en la Serie A. La Fiorentina, que arrancaba un nuevo proyecto con la llegada de Vincenzo Montella al banquillo viola, incorporó a Cuadrado entre la larga lista de novedades del conjunto toscano para la nueva temporada. El técnico napolitano le mantuvo en el mismo rol en el que había destacado el curso pasado; como carrilero derecho, aunque fue a mitad de temporada cuando el sistema evolucionó, y con él, Cuadrado dio un evidente paso adelante en su juego. Y es que los mejores partidos de esa Fiorentina 2012/2013 vinieron con el tridente Jovetic-Cuadrado-Ljajic, en el que la rotación entre los tres era constante. Cuadrado pasó de ser un hombre de banda, donde aprovechaba su agilidad y desborde para salir hacia fuera y centrar, a ser un atacante que empezaba a dominar muchos más registros: salidas interiores, recepciones entre líneas, paredes en zonas más pobladas. Esa temporada fue sin duda la de mayor enriquecimiento en su juego, y coincidió, además, con la preparación de la selección Colombia para el Mundial de Brasil. 

José Pekerman diseñó un sistema 4-2-2-2, en el que esa línea de 3/4 estaba repartida para él y James Rodríguez, con Falcao y Teo Gutiérrez en la punta. Es decir, sus tres compañeros de vanguardia tenían un enorme arsenal de recursos en el último tercio de campo, y aunque Cuadrado seguía siendo el jugador eléctrico, que desbordaba y que más se pegaba a la línea de cal, estaba obligado a participar en circulaciones y trazar también muchos movimientos de apoyo. Podemos decir que entre 2012 y 2014, Juan Guillermo Cuadrado había evolucionado de manera radical en su manera de jugar al fútbol.

Su fichaje por el Chelsea

El verano de 2014 fue un enorme cóctel de rumores que llegaban desde todos lados. Si situamos esa coincidencia con Muriel en Lecce como un posible empujón anímico en su adaptación al fútbol italiano, el hecho de que ninguna de las operaciones que sonaron antes, durante y después del Mundial de Brasil se concretase, pudo ser causa de un colapso mental para él en los primeros compases de esta temporada 2014/2015: Cuadrado no ha jugado bien en los últimos cuatro meses, salvo alguna aportación muy puntual gracias a su enorme calidad. Su llegada a Inglaterra puede paliar este problema, y desde luego supondrá una explosión en términos de ilusión para el futbolista.

¿Qué ficha el Chelsea?

Un regateador y un velocista. El regate es la principal cualidad de Cuadrado. En términos de elasticidad, tiene una complexión muy parecida a la de Neymar: liviana, muy ágil, capaz de soportar muchos golpes y de escabullirse también de estos. Cuadrado es, por otra parte, rapidísimo, tanto con la pelota conducida, como haciendo desmarques al espacio, como a la hora de recuperar la posición para hacer ayudas defensivas en un momento determinado. 

¿Qué puede aportar al juego del Chelsea?

La llegada de Cesc Fabregas supuso un paso adelante en uno de los principales problemas que el conjunto londinense había tenido la temporada pasada: el ataque posicional. La estructura actual del conjunto de Jose Mourinho es mucho más competitiva en este aspecto, y el fichaje de Cuadrado va a enriquecer aún más esta fase del juego. El colombiano puede tener un papel similar al Ángel Di María que el técnico portugués fichó procedente del Benfica para el Real Madrid. Para empezar, su regate en espacios reducidos genera ventajas de forma constante contra defensas cerradas, y este puede ser un recurso básico, tanto en días exigentes -la eliminatoria del Atlético de Madrid de la temporada pasada es un buen ejemplo-, como frente a rivales bien replegados en competición liguera. 

Lo positivo con Cuadrado es que es adaptable a diferentes escenarios, y este Chelsea, además de manejarse bien con el balón, sigue siendo igual de dañino -o incluso más, tras la incorporación de Diego Costa- cuando sale al contragolpe. Ahí, la incorporación del colombiano es incluso más relevante, dada su tremenda velocidad. Cuando el Chelsea pretenda colocar su bloque a baja altura, y dañar corriendo, Cuadrado será un recurso devastador. Es destacable, hablando de este punto, que en la Fiorentina, Vincenzo Montella le utilice como hombre más adelantado en el balón parado defensivo, y en el más retrasado en el balón parado ofensivo. 

Por último, en el plano positivo, su polivalencia es, sin duda, otro factor a tener en cuenta, ya que en los últimos años, ha jugado de lateral, carrilero, extremo, mediapunta o delantero, y lo ha hecho siempre con bastante naturalidad. 

¿Qué dudas puede haber con él?

En primer lugar, el hecho de que venga de sus peores meses en los últimos dos años y medio, aunque esto pueda achacarse al hecho de que se mantuvo en Florencia después del verano en contra de su voluntad. En segundo, si tenemos en cuenta de que llega para ser el sustituto de Schürrle, hablamos de un jugador para generar, no para terminar. El alemán tenía más tacto para llegar a zona de remate, y más allá de que las cifras goleadoras de Cuadrado fuesen realmente buenas en la temporada pasada, no hablamos de un futbolista que deba sumar un alto número de goles para el equipo. En tercer lugar, el siempre problemático cambio de rol: de ser indiscutible en la Fiorentina, a tener que colgarse de forma constante la etiqueta de revulsivo en su nuevo club. 

sábado, 31 de enero de 2015

Análisis de partidos: Chelsea 1-1 Manchester City

1. Contexto y datos del partido


Jornada 23 de la Premier League: Chelsea 1 (Remy) - Manchester City 1 (Silva)

Datos del partido (Fuente: Squawka)

El Chelsea llegaba a un partido clave por el título después de haber eliminado entre semana al Liverpool en las semifinales de la Capital One Cup. El partido se decidió en la prórroga, por lo que el conjunto londinense podía llegar con un plus de desgaste con respecto a su rival. Antes de ese partido, el Chelsea fue eliminado de la FA Cup por el Bradford City (2-4) en la que fue una de las sorpresas de la temporada. El Manchester City también había protagonizado un resultado sorprendente en su último partido oficial, después de que el Middlesbrough le eliminase de la FA Cup en el Etihad Stadium. Antes del choque la diferencia en la tabla era de cinco puntos a favor del Chelsea.

2. Planteamientos

Jose Mourinho contaba con algunas bajas bastante significativas, principalmente las de Cesc Fàbregas y Diego Costa. El Chelsea mantuvo el 4-2-3-1 que está siendo habitual a lo largo de la temporada para recibir al segundo clasificado. Con Courtois en portería, defensa compuesta por Ivanovic en el lateral derecho y Azpilicueta en el izquierdo, con Zouma -Cahill se quedó en el banquillo- y Terry como pareja de centrales. En medio campo, Matic y Ramires formaron el doble pivote, con la línea de tres mediapuntas habitual por delante, compuesta por Willian, Oscar y Hazard. La posición de delantero centro fue para Loïc Remy. 

Manuel Pellegrini, por su parte, tenía la principal baja de Yaya Toure, que está disputando con Costa de Marfil la Copa de África. El Manchester City salió también con un 4-2-3-1, con Joe Hart en la portería, defensa formada por Sagna como lateral derecho, Clichy como lateral izquierdo, y pareja de centrales compuesta por Kompany y Demichelis. En medio campo, el doble pivote fue para Fernando y Fernandinho, con Silva unos metros por delante haciendo de mediapunta. La banda derecha del centro del campo fue para Jesús Navas, y la izquierda, para James Milner. Completó el once, como delantero centro, Sergio Agüero. 

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Desde un primer momento se vio que a ninguno de los dos equipos les disgustaba la idea de un empate. Por un lado, el Chelsea mantenía la ventaja de cinco puntos, mientras que por otro, el Manchester City no veía como se abría una brecha de ocho, quizá una distancia insalvable teniendo en cuenta a qué altura estamos de la competición. Esa actitud se vio, sobre todo, en la gente que se incorporaba en los ataques organizados de ambos equipos. Vimos muy poca influencia de los laterales en el juego ofensivo, mientras que ambos pivotes también mantenían de manera evidente la posición. En pocas palabras, ninguno decidió asumir riesgos. Así se fue consumiendo casi toda la primera parte, hasta que el Chelsea consiguió desequilibrar el marcador gracias a una fantástica asistencia de Eden Hazard que fue rematada por Remy. Pocos minutos después, una acción entre Agüero y Silva -con la negativa colaboración de Courtois- llevaría el 1-1 al marcador. 

Hasta, aproximadamente, el minuto 75, las intenciones estaban claras, y durante toda esa larga fase de partido es mucho más destacable el rendimiento defensivo de algunos futbolistas. En primer lugar, Nemanja Matic, que volvió a dejar una de esas actuaciones repletas de despliegue, evitando que el rival pudiera conducir en todo el ancho de la línea de tres cuartos. En segundo lugar, dejó muy buen sabor de boca el partido de Kurt Zouma, defendiendo espacios más largos de los que suele proteger Tim Cahill, algo decisivo teniendo en cuenta que el 9 rival era Sergio Agüero. El Manchester City se vio menos exigido -hay que tener en cuenta que las bajas de Costa y Fabregas limitaron muchísimo el potencial ofensivo del conjunto blue- pero la implicación colectiva fue muy positiva, y es destacable el esfuerzo de Jesús Navas para regresar y ayudar a Sagna a la difícil tarea de defender a Hazard. El belga estuvo bastante apagado durante todo el encuentro. En el último tramo de partido sí vimos algunas intenciones -ofensivas en el City y defensivas en el Chelsea-. 


Pellegrini decidió introducir a Lampard y a Dzeko en ese tramo final, con el objetivo de meter gente en el área capaz de resolver con acierto algún centro lateral. Mourinho respondió blindándose con Cahill -que entró para jugar al lado de Matic, aunque fue, en los minutos que estuvo, un tercer central-, y el internacional inglés se sumó al poderío defensivo en área propia que el Chelsea tenía con Courtois, Ivanovic, Zouma o Terry. El técnico portugués no quiso dejar cabos sueltos en los últimos instantes de partido. En resumen, partido con poco ritmo y muy espeso en algunos momentos, en el que durante muchos minutos ambos equipos estuvieron con el freno de mano echado. Se vio algo de intención de meter más gente en el área al Manchester City en el tramo final, pero el Chelsea respondió bien al cambio. 

4. Reacciones de los protagonistas

Jose Mourinho: El técnico portugués rechazó hablar con los medios de comunicación, en la semana en que The Football Asocciation decidiera sancionar con tres partidos a Diego Costa.

Manuel Pellegrini: (Fuente: Web oficial del club) "Tenemos que disputar 45 puntos más. Era importante para nosotros tratar de cerrar esta jornada quedando a dos puntos, pero no fue posible, a pesar de que hicimos todo lo que pudimos: personalidad, intención, fútbol, posesión. "Creo que este partido va a ser importante para nosotros, porque vamos a recuperar nuestro nivel habitual de juego. Agüero y Kompany han mejorado mucho, Dzeko se ha recuperado de su lesión y Nasri está regresando. Por esto nos puede dar mucha confianza venir contra los líderes y jugar a este nivel, creo que fuimos mejor equipo que el Chelsea hoy".
"No estoy contento por el punto, pero estoy contento con la forma en la que jutó el equipo. Tuvimos tres ocasiones claras en el primer tiempo, mientras que ellos marcaron en la única oportunidad que tuvieron en 90 minutos. Creo que solo hubo un equipo que desde el principio quiso ganar".

domingo, 26 de octubre de 2014

Análisis de partidos: Manchester United 1-1 Chelsea

1. Contexto y datos del partido


Jornada 9 de la Premier League. Manchester United 1 (Van Persie) - Chelsea 1 (Drogba)

Datos del partidos (Fuente: Squawka)

El proyecto de Louis van Gaal en Manchester no terminaba de arrancar, justo antes de recibir al líder de la competición. Los 7 puntos de los últimos 9 eran la mejor noticia posible, sobre todo el sacado en la última jornada frente al West Bromwich Albion en los últimos instantes (2-2), en un partido en el que los red devils fueron bastante superados por su rival. El Chelsea, por su parte, sumaba 22 puntos de 24 posibles, y visitaba Old Trafford con el reconocimiento unánime de ser el gran candidato al título. Su último partido liguero fue una cómoda victoria, a pesar de lo corto del resultado (1-2) en campo del Crystal Palace, mientras que su último partido oficial fue un 6-0 frente al Maribor, entre semana, en choque por la Liga de Campeones.

2. Planteamientos

Louis van Gaal repitió el sistema que utilizó la pasada semana en The Hawthorns, aunque hay que matizar que había algunas bajas muy importantes, sobre todo en punta, con Falcao lesionado y Rooney sancionado. Así, el Manchester United jugó un 4-3-3, con De Gea en portería, Rafael lateral derecho y Shaw lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Smalling y Rojo. En medio campo, Blind jugó como pivote, con Mata como interior derecho, con más libertad para ocupar la mediapunta, y Fellaini como interior izquierdo, algo más cerca de Daley Blind. Completaron la alineación Di María como extremo derecho, Januzaj como extremo izquierdo, y Robin van Persie como delantero centro. 

Por su parte, Jose Mourinho tenía las bajas, principalmente, de Azpilicueta y Diego Costa (Remy tampoco pudo viajar), y al margen de ello pudo formar su once titular. El Chelsea jugó en su 4-2-3-1, con Ivanovic -derecha- y Filipe Luis -izquierda- como laterales, y Cahill-Terry como pareja de centrales. En medio campo, el doble pivote habitual compuesto por Matic y Fabregas, con la línea de tres también habitual por delante, donde Willian -derecha- y Hazard -izquierda- se ocupaban de cerrar los costados, y con Oscar actuando como mediapunta por detrás de Didier Drogba.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Habíamos visto que durante la temporada pasada, las visitas del Chelsea a los campos de equipos grandes solían significar un bloque bajo, aprovechando su gran calidad para defender cerca de su propia área, y transiciones veloces a la hora de atacar. Sin embargo, no fue esto lo que vimos en Old Trafford. El Chelsea comenzó el partido con el bloque bastante arriba, tratando de ensuciar la salida rival, y buscó comenzar sus ataques con el equipo ya instalado cerca del área rival. Esto pudo deberse a dos factores, uno propio y otro ajeno. En primer lugar, las ausencias de Diego Costa y Remy limitaban la opción de activar espacios grandes a la espalda de la defensa del Manchester United. La titularidad de Drogba hacía más productivo jugar más tiempo en campo contrario, y utilizarle lejos de la portería de De Gea únicamente para ganar juego directo y dar tiempo a la línea de mediapuntas. Por otro lado, el Manchester United había evidenciado hasta el momento un problema claro a la hora de iniciar el juego desde atrás, y ser agresivo para potenciar ese defecto tenía todo el sentido del mundo. En el tramo inicial de partido el Chelsea logró robar algunas veces en base a esta idea, y provocó algunas acciones de peligro. Sin embargo, el Manchester United fue capaz de encontrar soluciones al problema. Blind-Smalling-Rojo hacían 3 contra 2 (Drogba-Oscar), y aprovecharon en algunos momentos esa superioridad, y si no estaba la opción de buscar a Fellaini en largo. Como toda la primera parte, ahí hubo igualdad. Respuestas y soluciones en uno y otro bando.

El otro detalle importante llegó cuando era el Chelsea quien iniciaba el juego. El Manchester United tomó una actitud aún más agresiva que la de su rival, y van Gaal dispuso un sistema de marcas individuales por zonas. Los tres centrocampistas locales perseguían a los posibles receptores, y el Chelsea nunca pudo progresar con solvencia, de forma que se veía obligado a buscar a Drogba en juego directo, o de tratar que Oscar u Hazard recibieran de espaldas, aunque estos también eran perseguidos por los centrales o los laterales del Manchester United.



El único que pudo responder a este problema fue Eden Hazard. El belga es un genio absoluto, y el pase directo sobre él, aunque tuviese un rival muy encima y él estuviera de espaldas, podía tener salida. El motivo es su tremenda capacidad técnica en el primer toque, y su facilidad para girar y arrancar. Fue el único futbolista del Chelsea que en el primer tiempo fue capaz de crear ventajas desde la fase de salida. Así se llegó al descanso, con una igualdad tremenda y con la sensación de que solo pequeños detalles iban a desequilibrar el marcador.

Y así sucedió en el arranque del segundo acto, fruto de la principal desventaja del partido, que ya venía viéndose en el primer tiempo: el balón parado ofensivo del Chelsea. Es posible que la alineación de Fellaini fuese enfocada a debilitar el tremendo poderío en esa faceta del equipo blue, pero el emparejamiento de Rafael con Drogba en estas acciones acabó siendo una losa para el Manchester United. Quizá motivado por esto Mourinho mandase buscar en el intermedio al costamarfileño en el primer palo, donde ganó con facilidad al lateral brasileño y puso el 0-1. A partir de entonces, el Manchester United empezó a acumular más pérdidas en la salida de balón, aunque en ese tramo de incertidumbre el Chelsea no fue capaz de matar el partido. El empuje de los locales por empatar el partido no obtuvo respuesta ofensiva de los de Mourinho, que confiaron en su soberbia defensa posicional para aguantar el resultado, pero que no buscaron un plan de despliegue -Schürrle entró en el minuto 88- para atacar esos espacios en campo del Manchester United, que cada vez eran más amplios. Al final, una acción a balón parado, con toque de Fellaini y remate de van Persie, acabó significando el 1-1 final. En resumen, partido igualadísimo, en el que ni Manchester United ni Chelsea pudieron atacar de forma constante explotando sus mejores recursos ofensivos, y en el que ambos goles llegaron en dos acciones a balón parado.

4. Reacciones de los protagonistas

Louis van Gaal (Fuente: BBC): "Hemos tenido muchas ocasiones, pero no hemos acertado y el Chelsea se ha puesto por delante. A partir de ese momento ha sido más complicado, ya que el Chelsea ha comenzado a guardar mejor la pelota, haciendo grande el campo, y hemos tenido que correr y correr". 
"Mantuvimos el trabajo juntos y creo que merecíamos el empate. Le he dicho a los jugadores que podríamos haber ganado, y no haberlo hecho ha sido culpa nuestra. No estoy satisfecho porque tengo la sensación de que podíamos haber ganado, pero cuando eres capaz de hacer eso contra el mejor equipo de la liga es una buena señal".
"Ellos marcaron en la segunda parte y tuvimos que luchar hasta el último minuto. Esto es importante, creer que podemos hacer gol a pesar de tener un resultado negativo. Fue fantástico como a pesar del 0-1 los jugadores se esforzaron al máximo para tratar de empatar o ganar". 

Jose Mourinho (Fuente: BBC): "Mejoramos mucho en la segunda parte, donde desde el principio demostramos que queríamos ganar. No les dimos las oportunidades que buscaban. El resultado no era el que buscábamos, pero aún así hemos tenido una muy buena actuación. Los futbolistas estuvieron fantásticos".
"No miramos a los demás, nos miramos a nosotros mismos. Old Trafford ha sido uno de los partidos más complicados que hemos tenido hasta ahora. Después de 9 jornadas somos líderes a cuatro puntos de distancia con el segundo, habiendo visitado a Manchester United y Manchester City".

domingo, 5 de octubre de 2014

Análisis de partidos: Chelsea 2-0 Arsenal

1. Contexto y datos del partido


Jornada 7 de la Premier League: Chelsea 2 (Hazard -p-, Diego Costa) - Arsenal 0

Datos del partido (Fuente: squawka)

El Chelsea afrontaba el derby liderando la tabla de la Premier League. El equipo de Jose Mourinho llegaba tras haber ganado todos sus partidos oficiales del curso, a excepción de dos empates (contra el Schalke 04 en y el Manchester City). Su último choque liguero fue una solvente victoria contra el Aston Villa, mientras que en su último duelo, por la Champions venció a domicilio, entre semana, al Sporting de Portugal. El Arsenal, por su parte, vivía la semana más plácida de la temporada. En la última jornada liguera no pudo pasar del empate frente al Tottenham, pero en el choque de entre semana frente al Galatasaray en Champions League, los de Wenger lograron un contundente 4-1, dejando las mejores sensaciones en lo que llevábamos de temporada. 

2. Planteamientos

Jose Mourinho no hizo modificaciones especiales, a pesar de que el partido era frente a uno de los rivales directos dentro del campeonato. El Chelsea mantuvo su 4-2-3-1, con la defensa titular, formada por Courtois en portería, Ivanovic en el lateral derecho, Azpilicueta en el lateral izquierdo, y la pareja de centrales habitual: Cahill y Terry. En medio campo, el técnico portugués mantuvo su doble pivote; Matic y Fabregas, con el serbio más fijo y Cesc con mayor movilidad. Por delante, Oscar hizo el rol de mediapunta, con Schürrle partiendo de banda derecha, Hazard haciéndolo desde el perfil izquierdo, y Diego Costa en su papel habitual de delantero centro. 

Arsène Wenger, por su parte, sí se adaptó a la visita a Stamford Bridge. Lo hizo después de que el equipo ofreciese un gran rendimiento en el partido contra el Galatasaray, donde vimos el 4-2-3-1 más marcado en lo que llevábamos de temporada. El Arsenal formó con un 4-1-4-1, con Szczesny en portería, Chambers -derecha- y Gibbs -izquierda- como laterales, y  Mertesacker-Koscielny como pareja de centrales. Por delante, Flamini actuó como único pivote, con Cazorla interior derecho y Wilshere interior izquierdo. El once lo completaron Özil, que partía de banda derecha, Alexis, que lo hacía de izquierda, y Welbeck, que fue el 9 del equipo.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Viendo la alineación del Arsenal, podían surgir varias dudas con respecto a su nivel competitivo para este partido, sobre todo teniendo en cuenta que enfrente estaba el equipo más eficaz de la competición en lo que llevamos de torneo. La primera duda era cómo, si conseguía acumular largas fases de posesión, iba a poder anular a los lanzadores del Chelsea, teniendo en cuenta que Diego Costa sería el 9 rival. El otro escenario de partido, el que podía dibujar un Chelsea -perfectamente capacitado- con más posesión de balón, ofrecía las dudas de ver cómo iban a rendir Wilshere y Cazorla, jugadores creativos, en una defensa posicional más constante. El choque dibujó un panorama más similar a la segunda opción, con un Chelsea que salió apretando arriba desde el primer momento, y tratando de jugar en campo contrario, y la buena noticia para los de Wenger fue que su equipo no sufrió de manera constante. El Arsenal estuvo bien organizado, e incluso tuvo alguna salida peligrosa, con Cazorla bastante participativo en esa primera mitad. Sin embargo, una fantástica jugada del mejor hombre del partido, Eden Hazard, deshizo ese equilibrio. El belga eliminó a tres rivales y acabó siendo zancallideado por Koscielny dentro del área, transformando él mismo el penalti con gran sobriedad. 



En el segundo tiempo, Wenger soltó a Özil a posiciones interiores. El alemán no pesó demasiado, e incluso llegó a suponer un problema en términos defensivos, porque, a pesar de que él no sea un futbolista implicado en esa tarea, al menos ocupaba un espacio en el primer tiempo que incomodaba las recepciones de Hazard, le obligaba a moverse más para tocar el balón. Esa figura en el inicio del segundo tiempo no existió, y fue un tramo de partido en el que el belga dominó el choque. Recibió, se giró, desbordó rivales, creó ocasiones y todo ello implicó que el Arsenal no pudo reducir el tiempo entre sus ataques. Wenger acabó modificando, dando entrada a Oxlade-Chamberlain para hacer más simétrico al equipo -con los cuatro hombres de ataque que jugaron frente al Galatasaray-, y la reacción también llegó del lado de Mourinho, que dio entrada a Mikel por Schürrle. A partir de entonces el Chelsea estuvo más tiempo replegado, y su calidad defensiva hizo que los acercamientos del Arsenal a la corona del área fuesen bien solventados. En los instantes finales, la conexión Fabregas - Costa apareció para finiquitar el partido, tras el noveno gol del hispano-brasileño en esta Premier League. En resumen, vimos a un Arsenal que compitió bien, pero que se encontró a un rival durísimo, que optimizó su rendimiento en escenarios diferentes, tanto en sus fases de posesión, como en los tramos en los que no la tuvo.

4. Reacciones de los protagonistas

Jose Mourinho (Fuente: Web oficial del club): "Estoy encantado con la victoria porque enfrente hubo un buen Arsenal. Ellos jugaron bien, provocaron un partido complicado, y lo resolvimos sin dificultades, lo cual es fantástico". 
"A ellos les gusta tener el balón, y nosotros estuvimos muy compactos entre líneas. Controlamos bien a Alexis y a Özil. Defensivamente estuvimos muy, muy bien. Cuando nos pusimos 1-0, el partido estaba prácticamente en el bolsillo. A partir de ahí controlamos, fuimos peligrosos en el contraataque, y merecimos la victoria". 
"Tenemos un equipo que sabe adaptarse a los diferentes momentos del juego. Somos buenos cuando tenemos la pelota, pero también contragolpeando, y nos sentimos cómodos cuando tenemos que defender. Tácticamente estamos madurando y sabemos adaptarnos bien a cada rival". 
"Me gustó mucho la actuación de Hazard. En estos partidos se necesitamos que nuestros mejores jugadores saquen conejos de su chistera, y Hazard lo hizo cuando el partido estaba apretado, cuando iba 0-0. Además, su trabajo defensivo fue muy bueno, manteniendo el balón cuando lo necesitábamos". 

Arsène Wenger (Fuente: Web oficial del club): "Fue un partido muy intenso y muy apretado. Tratamos de no cometer ningún error que provocase que recibiésemos el primer gol fuera de casa, e incluso yendo 1-0 abajo tuvimos ocasiones. Cometimos el error de conceder el segundo, y eso nos mató definitivamente".
"Creo que estuvimos bien organizados. Ellos son un rival físicamente fuerte y con individualidades de gran calidad. El partido podía decidirse por pequeños detalles. Estuvo igualado, dejamos una gran actuación, con una mentalidad fuerte, pero las cosas salieron bien para ellos que, no se puede negar, son un buen equipo".

domingo, 21 de septiembre de 2014

Análisis de partidos: Manchester City 1-1 Chelsea

1. Contexto y datos del partido

Jornada 5 de la Premier League: Manchester City 1 (Lampard) - Chelsea 1 (Schürrle)

Datos del partido (Fuente: www.squawka.com)

El Manchester City llegaba al partido tras perder en su visita al Bayern München en la primera jornada de la Champions League, y las sensaciones generales tampoco venían siendo muy positivas, puesto que los últimos dos choques ligueros se saldaron con derrota (frente al Stoke City) y empate (frente al Arsenal). El Chelsea, por su parte, afrontaba el choque habiendo hecho pleno de puntos en la Premier League, aunque en el primer partido de la Champions League concedió un empate frente a un Schalke 04 que visitó Stamford Bridge con bastantes bajas. 

2. Planteamientos

Manuel Pellegrini eligió el 4-4-2 para este partido, lo que es noticia relevante puesto que en los choques frente a rivales más fuertes habíamos visto con relativa frecuencia, sobre todo en el tramo final del curso pasado, a David Silva por detrás de un punta. De esta forma, el Manchester City formó con Hart en portería, Zabaleta lateral derecho y Kolarov lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Kompany y Mangala -este último debutaba-. En medio campo, doble pivote para Fernandinho-Yaya Toure (Fernando era baja), con Milner ocupando el carril derecho y Silva partiendo del izquierdo. El once lo completaron, como pareja de puntas, Dzeko y Agüero. 

Jose Mourinho salió en un 4-4-1-1, también realizando algún ajuste con respecto a lo que se esperaba en las previas. El Chelsea salió con Courtois en portería, defensa completamente asentada compuesta por Ivanovic como lateral derecho, Azpilicueta como lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Cahill y Terry. En medio campo, el técnico portugués salió con doble pivote, Matic como elemento más posicional, y Fabregas a su lado. La banda derecha fue para Ramires y la izquierda para Eden Hazard. Willian fue titular para jugar como enganche, con Diego Costa en su papel habitual de delantero centro. 


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

Jose Mourinho diseñó una alineación para, presumiblemente, tratar de transitar con velocidad a partir de la posición centrada de Willian a espaldas del doble pivote rival, además de, por supuesto, las posibles conducciones de Eden Hazard. De ahí se puede leer la posición de Fabregas en el doble pivote -para tratar de, con su capacidad de pase, encontrar al futbolista brasileño entre líneas-, y a partir de ahí lograr un último pase que permitiera a Diego Costa correr en uno contra uno frente a Hart. Al Chelsea no le importó replegar, como ya hemos visto en la etapa Mourinho frente a equipos grandes, para tratar de correr después, aunque frente al Manchester City esto no pudo ocurrir con frencuencia. El acierto de la pareja de centrales del conjunto local en ese primer tiempo, principalmente de Mangala, resultó decisivo.

Datos del partido de Mangala y Kompany (Fuente: www.fourfourtwo.com) - Click para agrandar

La altura a la que achicaban los centrales resultó clave para que el Chelsea no pudiera encontrar recepciones entre líneas, y de esta forma lanzar a sus hombres de arriba -principalmente a Diego Costa, aunque la posición de Ramires en derecha, además de para vigilar a Silva, ofrecía también la opción de encontrarle al espacio-. Solo hay que ver las acciones defensivas de Mangala en la captura mostrada: no solo estuvo acertado en su campo sobre el sector izquierdo, también en campo rival en todo el eje horizontal. Su agresividad resultó decisiva para evitar que Diego Costa estuviese cómodo tras una recepción de espaldas, y ayudó a evitar que la zona de 3/4 del Chelsea quedase activada. La defensa del Manchester City lució en base a esta defensa agresiva, pero la del Chelsea también fue muy efectiva viviendo más cerca de su área. Lo cierto es que el partido, hasta la expulsión de Zabaleta, se movió en la línea habitual que solemos ver en la Champions League cuando llegamos a su etapa final: dos equipos con un altísimo acierto defensivo, negando espacios y corrigiendo acciones con una calidad tremenda. 

La expulsión de Zabaleta, sin embargo, desequilibró el sistema del Manchester City, y en esa fase de desajuste el Chelsea cazó un contragolpe de libro para poner el 0-1. Mourinho había dado entrada a Schürrle y Obi Mikel por Ramires y Willian, adelantando a Fabregas a la mediapunta, y ganando con el alemán en banda una opción de más calidad para finalizar jugada, como se vio en la acción del 0-1. El Chelsea había encontrado un gol que, viendo el nivel que estaba mostrando en defensa hasta el momento, y sumado el hecho de jugar con un hombre más, parecía destinado a darle la victoria. Sin embargo, Pellegrini se movió bien, optimizando los 10 futbolistas que tenía en el terreno.



El chileno mandó a Milner a ocupar todo el carril izquierdo, pero a su vez fijó a Jesús Navas en la derecha, y a Silva lo ubicó de falso extremo izquierdo. La atracción que el canario hizo sobre Ivanovic permitió a Milner tener situación de uno contra uno frente a Schürrle, un futbolista de peores conceptos defensivos que Ramires. Eso, sumado a la entrada de Lampard, un jugador de enorme lectura para pisar área, acabó significando el 1-1 final. En resumen, choque de altísimo nivel físico, táctico y técnico, que acabó desequilibrándose por una expulsión, y que acabó en empate gracias a una buena lectura en la dirección de campo de Manuel Pellegrini.

4. Reacciones de los protagonistas

Jose Mourinho (Fuente: Web oficial del club): "Fue un punto ganado porque llegamos aquí a dos puntos del segundo clasificado y nos vamos tres por encima. Miro a la tabla y somos líderes". 
"Fue una muy buena actuación. Diego Costa dio un palo con 0-1, y cuando no matas los partidos estás en peligro, especialmente contra los buenos equipos. Nosotros tuvimos una reacción táctica para tratar de ganar el partido, ellos tuvieron una reacción emocional para tratar de no perderlo". 

Manuel Pellegrini (Fuente: Web oficial del club): "Estoy satisfecho por la actuación, pero no por el resultado. Creo que intentamos ganar en todo momento frente a un equipo que se comportó como un equipo pequeño, y que intentó defenderse poniendo 10 jugadores delante de su portería. El equipo que intentó ganar tuvo dos o tres ocasiones muy buenas para marcar, sobre todo en la segunda parte. Incluso después de quedarnos con 10 hombres seguimos intentando ganar. Para mi ha sido muy importante ver que el equipo jugó con 10 igual a como lo estaba haciendo con 11".

sábado, 30 de agosto de 2014

Análisis de partidos: Everton 3-6 Chelsea

1. Contexto y datos del partido

Jornada 3 de la Premier League: Everton 3 (Mirallas, Naismith, Eto'o) - Chelsea 6 (Diego Costa x2, Coleman -pp-, Ivanovic, Matic, Ramires)

Datos del partido (Fuente: squawka)

El Everton afrontaba la tercera jornada de competición después de haber empatado los dos primeros partidos, a pesar de que en ambos encuentros se puso 2-0 arriba, aunque terminó concediendo el empate en los instantes finales. El Chelsea, por su parte, llegaba después de dejar muy buenas sensaciones en su debut frente al Burnley, y en la segunda parte del choque ante el Leicester, llegando a Goodison Park tras sumar 6 puntos de 6 posibles. 

2. Planteamientos

Roberto Martínez no pudo contar con Pienaar, que venía siendo titular, y entró en el once McGeady. Por lo demás, la estructura habitual; 4-2-3-1 para el Everton, con alguna variación con respecto al partido frente al Arsenal. Los toffees salieron con Howard en portería, línea defensiva habitual compuesta por Coleman como lateral derecho, Baines como lateral izquierdo, y pareja de centrales formada por Jagielka y Distin. En medio campo, doble pivote para McCarthy y Barry, mientras que en la línea de tres cuartos jugaron Naismith en posiciones interiores, McGeady partiendo del costado derecho y Mirallas del izquierdo, y Lukaku en la posición de 9. 

Jose Mourinho, por su parte, introdujo dos variaciones con respecto a lo que habíamos visto en las dos primeras jornadas: Ramires y Willian fueron titulares en detrimento de Oscar -lesionado- y Schürrle. El Chelsea formó en 4-2-3-1, con Courtois en portería, defensa titular, con Ivanovic lateral derecho, Azpilicueta lateral izquierdo, y Cahill-Terry como pareja de centrales. En medio campo, Ramires-Matic formaron el doble pivote, adelantando la posición de Cesc Fabregas, que jugó como mediapunta. En las bandas, Willian ocupó el perfil derecho, Hazard el izquierdo, mientras que la posición de delantero centro fue para Diego Costa. 


3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

El partido arrancó como Mourinho hubiera soñado, dada la propuesta. Ya vimos durante el curso pasado al conjunto londinense enfrentarse a los equipos del Top-7, en líneas generales, buscando planteamientos reactivos, concediendo metros para tratar de salir tras contragolpes veloces, en transiciones de pocos toques. Así se puso por delante el Chelsea, que antes de que se llegase al primer minuto de juego ya había marcado gracias a la conexión de sus dos hombres más ofensivos. Cesc Fabregas adelantó su posición con respecto a lo que habíamos visto en las dos primeras jornadas, con el objetivo de, ante un Everton que suele alzar a sus laterales y trata de ser dominante a través de la pelota, ejercer de lanzador para un Diego Costa que era el encargado de buscar esos espacios. El 0-1 llegó tras pase de Fabregas y definición de Costa. Dos minutos después, la incorporación del que quizá está siendo el lateral más destacado en el fútbol europeo en estos primeros compases de competición, Branislav Ivanovic, significó el 0-2. Con el marcador a favor terminó de definirse el escenario de partido, con ese Everton instalado en campo rival, y el Chelsea formando con dos líneas de cuatro, más Fabregas-Costa descolgados para salir en contragolpe. El Everton, eso sí, no terminaba de dar toques que encontrasen profundidad, y tuvo que ser Coleman -su futbolista más destacado-, el que la destapase. Hazard-Willian eran los encargados de controlar las subidas de los dos laterales toffees, y en una acción en la que el belga concedió espacio a Coleman, el irlandés centró para que Mirallas pusiera el 1-2. 

En el arranque del segundo tiempo se mantuvo esta dinámica, con el Chelsea controlando bien el juego interior del Everton en campo rival -Matic estuvo muy bien leyendo un gran número de acciones en este aspecto-. Pero el choque en el tramo final terminó por romperse. Ramires en doble pivote era un activo muy válido para un Chelsea que se viera en obligación de transitar con frecuencia, pero el 1-3 no demandaba eso, y la posición, por momentos, más abierta del brasileño, permitió alguna conducción peligrosa, como la que puso el 2-3 en el marcador. A partir de ahí el partido entró en un intercambio de golpes, con un Eto'o que entró en el tramo final para ser bastante productivo cerca del área, un Matic que comenzó a soltarse con excesiva frecuencia -aunque estuvo acertadísimo para definir esas incorporaciones- hacia portería de Howard, y por supuesto un Diego Costa que no dejó en ningún momento de ser un dolor de cabeza para los de Martínez, dada su movilidad en el último tercio. En resumen, un partido que el Chelsea supo controlar bien durante casi una hora, pero que finalmente terminó por quebrarse debido a que el Everton tiene unos cuantos futbolistas con capacidad para desequilibrar, siendo el conjunto de Mourinho el que más rédito sacó en ese intercambio de golpes. 

4. Reacciones de los protagonistas

Roberto Martínez (Fuente: web oficial del club): "Aunque empezamos perdiendo 0-2, el equipo reaccionó bien. En ataque produjimos un número alto de ocasiones, no creo que muchos equipos marquen tres goles contra el Chelsea esta temporada".
"Sin embargo, es la actuación en las dos áreas la que dicta sentencia en el marcador, y estuvimos demasiado blandos en la nuestra. Cada vez que la pelota estaba cerca de nuestra portería tenía la sensación de que el balón podía acabar en nuestra red. Tenemos que mejorar defensivamente para proteger a Howard mejor". 

Jose Mourinho (Fuente: BBC): "Fue maravilloso para la gente que fue al estadio, y para todo el mundo que lo viese por televisión, pero no para mi. No podemos conceder tantos errores defensivos, tenemos que mejorar como equipo, manteniendo nuestra fortaleza defensiva. Al equipo le gusta tener la pelota, estamos mejorando en ese área, pero debemos mantener el equilibrio defensivo y no cometer errores. El miércoles por la tarde pasamos hora y media practicando córners y faltas laterales, así que no puedo estar contento con la forma, ridícula, en que concedimos goles".

jueves, 12 de junio de 2014

Cesc Fábregas con Jose Mourinho


Salió de la Masía, pero el paso por Inglaterra cambió su registro. Probablemente, de haber crecido en el Fútbol Club Barcelona, su evolución hubiese sido diferente. Sus movimientos habrían sido más cortos, y el alma de "centrocampista de posesión" culé se hubiese grabado a fuego en su libreto. Pero la historia dijo otra cosa. Con 16 años puso rumbo a Londres para trabajar a las órdenes de Arsène Wenger, y allí consiguió precisamente lo que fue a buscar: continuidad en un club élite. Los primeros pasos de Cesc en el primer equipo del Arsenal eran los de un centrocampista de recepciones a baja altura, un organizador. El sello del Barcelona estaba claro: Cesc era capaz de abrir líneas de pase en la base de la jugada, y darle continuidad a las acciones con mucha soltura. Fue un impacto para un Arsenal al que le gustaba transitar con cierta premura, y que se armaba en un doble pivote formado por Gilberto Silva y Vieira. 

Cesc ofreció ese nuevo registro, pero, por otro lado, tuvo que adaptarse a las circunstancias. Al fin y al cabo en la Premier no había partidos en los que pudiera vivir a bajas revoluciones de manera constante, y su juego comenzó a añadir registros. Con Gilberto Silva a su lado, comenzó a situar sus recepciones a más altura. El contexto de la liga, además, hacía que pudiera tocar el balón más adelantado sin tanta oposición como hubiese existido de haber dado sus primeros pasos en el fútbol de élite en España o Italia, y esa nueva forma de moverse en el campo significó el reconocimiento de la crítica y el público porque, como es lógico, sumaba números a sus estadísticas. El pico más alto fue la temporada 2009/2010, donde llegó a los 15 goles ligueros. En el Arsenal había encontrado su sitio, porque se manejaba bien dentro de la esencia del Arsenal de "los invencibles", es decir, aportando trazos verticales de mucha calidad, y además era el faro en las fases asociativas que Wenger había encontrado con Nasri, Rosicky o Ramsey. De hecho, ya en su última etapa en el Arsenal, entre Denilson, Song y Diaby, hicieron que directamente Fábregas iniciase su fútbol más cerca del área contraria. 

Aquello fue lo que fichó el Barcelona, pero el componente emocional que existía quizá pesó demasiado en la decisión. El Fábregas que regresaba al Barça en 2011 ya no era el chico imberbe que debutó de la mano de Wenger, que le pedía la pelota a los centrales y la distribuía rápido, que se movía horizontalmente preocupado de que su equipo mantuviese la pelota en su poder. Sus primeros toques y su lectura de los espacios seguía ahí, pero su manera de moverse era distinta. Se movía a la inglesa. Quizá por eso Cesc, como centrocampista, nunca ha encontrado acomodo en el Barcelona. El prototipo de interior culé es Xavi e Iniesta. Son jugadores, en primer lugar, que guardan el balón -Cesc no tiene ese giro que atrae rivales y deja espacios libres por el mero hecho de tener el balón en los pies-, y en segundo, viven para ofrecer apoyos, bien directamente al receptor, o bien alejándose de la circulación para recibir posteriormente como hombres libres. Ellos sí crecieron en el Barça. La solución, por tanto, quizá pasaba por aprovechar su capacidad para ofrecer ayudas a la circulación del equipo cerca del área rival, y sobre todo para potenciar ese movimiento vertical, que además es finísimo aunque no haya demasiados metros entre la espalda de la defensa contraria y su portero. Tito Vilanova lo intentó. Su primera idea fue que jugase a la misma altura que Messi, en aquel peculiar 4-2-2-2, para que Leo siguiera obteniendo recepciones en zona de medios, y que Cesc aprovechase su tremenda calidad para el último pase. De aquella asociación surgieron bastantes goles, pero al fin y al cabo, el Barça eliminaba un centrocampista de la circulación, y no terminaba de dominar como antes. Lo cierto es que el acomodo de Cesc en el Barça nunca ha sido cómodo, y ni siquiera un Martino que ha creído en su estilo ha podido potenciarle. 

Jose Mourinho ha pescado en río revuelto, y lo cierto es que, particularmente, me parece una de las combinaciones más estimulantes que va a haber en la temporada 2014/2015, y eso que aún quedan tres meses de mercado. El técnico portugués ya pensó en él como complemento de Xabi Alonso el Real Madrid, y la realidad es que tenía todas las condiciones para que cuajase. Cesc es muy bueno en los primeros toques y en los movimientos de apoyo, pero esa naturaleza Premier League le hace, además, tener un tacto brutal a la hora de hacer movimientos verticales más largos. Y eso es un regalo para Mourinho. Parece complicado encontrarle a la salida de Lampard un sustituto más propicio. Con Cesc, el Chelsea añadirá un recurso de calidad a uno de los problemas de la pasada temporada; los ataques posicionales ante rivales muy replegados. En primer lugar, hay un factor emocional que me parece importante: Fábregas será el centrocampista al que haya que pasársela (no habrá que dársela antes a Xavi o a Iniesta), y eso le llevará a tener un peso y un protagonismo superior. No tengo duda de que Cesc responderá ante esa exigencia, porque tiene claridad y talento para encontrar soluciones ante equipos que planteen este tipo de problema. En segundo lugar, el Cesc frente a equipos más fuertes, que exijan el plan de robo y transición, también será productivo, porque añadirá llegada y gol. Lo cierto es que se hace complicado encontrarle defectos grandes al matrimonio Cesc - Chelsea, y a la espera de que la plantilla se cierre, la sensación es que podemos volver a un Fábregas dominante. Mourinho ya tiene a uno de sus favoritos.

domingo, 27 de abril de 2014

Análisis de partidos: Liverpool 0-2 Chelsea

1. Contexto y datos del partido

Partido de la 36ª jornada de la Premier League: Liverpool 0 - Chelsea (Demba Ba, Willian) 2

Datos del partido (Fuente: squawka)

Los aledaños de Anfield estaban a reventar para recibir al equipo. Con 7 puntos más el Liverpool será campeón de la Premier League, y la afición afrontaba el choque desde este contexto de ilusión máxima. El equipo, además, llegaba en un momento de forma brutal, puesto que sumaba nada menos que 11 triunfos consecutivos en la competición liguera. El Chelsea, por su parte, visitaba al líder con un punto menos de exigencia de lo esperado, puesto que en la derrota frente al Sunderland de la semana pasada se escaparon casi todas las opciones de pelear el título. Además, el partido frente al Liverpool se encontraba en mitad del decisivo doble enfrentamiento frente al Atlético de Madrid de semifinales de la Liga de Campeones. 

2. Planteamientos

Brendan Rodgers volvió a variar ligeramente en cuanto al sistema, dejando de lado el 4-4-2 en rombo estrecho que venía utilizando últimamente, al cambiar la posición de Sterling. El Liverpool se organizó en un 4-3-3. En defensa, la que viene siendo habitual, con Mignolet en portería, Johnson y Flanagan en los laterales, y Skrtel y Sakho como pareja de centrales. La configuración en medio campo fue la que vimos el pasado fin de semana frente al Norwich, como consecuencia de la sanción de Henderson, y de que Sturridge llegaba tras lesión: Gerrard pivote, con Leiva y Allen como pareja de interiores. Coutinho en izquierda, y Sterling en derecha, ocuparon de partida posiciones exteriores, siendo esta la principal novedad. La posición de 9 fue para Luis Suárez.

Jose Mourinho, por su parte, ubicó al Chelsea en un 4-4-1-1, introduciendo algunas variantes de cara al partido del miércoles frente al Atlético de Madrid, pero presentando un once competitivo y bien adaptado al rival. Schwarzer en portería por el lesionado Cech, con Azpilicueta e Ivanovic en los laterales e Ivanovic y Kalas -que entró para dar descanso a Cahill- como pareja de centrales. El doble pivote fue para Matic y Mikel, con el objetivo de limitar la verticalidad del Liverpool cuando robaba. En banda derecha jugó Salah, en izquierda Schürrle, mientras que Lampard se colocó por delante del doble pivote, y por detrás de Demba Ba.

3. Desarrollo, posibles claves y dirección de campo

La intención evidente del Chelsea era que el Liverpool no pudiese activar el arma con el que ha estado destrozando en Premier League fin de semana tras fin de semana. Hablamos de una competición en la que el ida y vuelta es la tónica habitual, y en partidos donde este es el guión constante, Sterling, Coutinho o Sturridge se encuentran en su salsa. El técnico portugués enfocó su planteamiento en evitar que los mejores jugadores del Liverpool se encontrasen en circunstancias como estas con continuidad. 


En primer lugar, el doble pivote Mikel-Matic -captura de la izquierda- garantizaba dos futbolistas que no iban a perder la posición, capaces de proteger al equipo de las conducciones verticales de Sterling y Coutinho. Dos futbolistas, además, de buena técnica defensiva en duelos individuales. Mourinho invirtió el triángulo con respecto al partido del Vicente Calderón frente al Atlético de Madrid, y en lugar de jugar con 1+2, jugó con 2 (Matic-Mikel) + 1 (Lampard) -captura de la derecha-. De esta forma, el Chelsea tenía vigilancia sobre Gerrard, que solo jugaba con cierta comodidad -y no de forma constante-, cuando el equipo salía desde atrás, y no fue de forma constante porque, como vimos en la jugada del 0-1, Demba Ba estaba pendiente de él en esa fase. Brendan Rodgers esperaba algo así, porque desde el primer momento mandó a Sterling y a Coutinho a las bandas. Lo lógico es creer que el técnico norirlandés esperaba de ellos desborde en una posición en la que les sería más cómodo recibir, pero en ningún momento lo hicieron con la suficiente altura como para producir opciones ventajosas para su equipo. El Chelsea consiguió desnaturalizar al Liverpool, y tenía en Demba Ba la opción para intentar salir. Al margen del gol, que es fruto de una acción de mala suerte para Gerrard, el senegalés fue importante controlando envíos largos y permitiendo al Chelsea salir de su propio campo. Si bien es cierto que hasta el 0-1, el repliegue visitante no fue tan descarado como en el segundo acto.

En el segundo tiempo el Chelsea se agrupó en campo propio, cerca de la portería de Schwarzer, escenario en el que es muy complicado meterle mano. Rodgers trató de solucionarlo metiendo a Sturridge por Lucas Leiva y retrasando a Coutinho, además de que Gerrard adelantó su posición como consecuencia del espacio que existía. Los movimientos de Rodgers no terminaron de darle agilidad al ataque red. Las combinaciones interiores carecían de la precisión necesaria para superar a defensas de primerísimo nivel, y las recepciones exteriores -las que acababan en centro, porque, por ejemplo, Azpilicueta estuvo muy poco concesivo-, eran rechazados por los centrales y el doble pivote blue. En el tramo final de partido Mourinho metió a Cahill por Schürrle, defendiendo ya con línea de cinco defensas y el equipo muy atrás -captura-. Con el Liverpool ya volcado, el Chelsea recuperó una pelota que acabó en pies de Fernando Torres, mano a mano con Mignolet, y el 9 le regaló el 0-2 a Willian. En resumen, el planteamiento de Jose Mourinho provocó que el Liverpool no pudiera explotar sus mejores virtudes en ningún momento. Un error local fue aprovechado por Demba Ba para poner el 0-1, y a partir de ahí el Chelsea acentuó su conservadurismo. La gran calidad defensiva con la que cuentan les permitió resistir ante un Liverpool que puso más corazón que argumentos de nivel para solucionar un problema como el presentado por los londinenses. 

4. Reacciones de los protagonistas

Brendan Rodgers (Fuente: Web oficial del club): "Circulamos bien el balón, pero nos faltó algo de precisión cerca del área. Felicidades al Chelsea, probablemente vinieron a buscar el empate y nosotros simplemente no hicimos lo suficiente para romperlo".
"Intentamos tener la pelota y fuimos el equipo que quiso ganar el partido, pero fue muy difícil. Ellos jugaron prácticamente desde el principio con una defensa de 6. Los cuatro de atrás más sus dos extremos, que regresaban a campo propio, además de tener tres centrocampistas por dentro. Siempre tenían diez jugadores detrás de la pelota".

Jose Mourinho (Fuente: Web oficial del club): "Ganó el mejor equipo. El equipo que mereció más ganó, esa es mi opinión". 
"Jugamos de manera brillante. No hubo ningún error en la defensa zonal, algo que es más difícil que con marcas al hombre. Cubrimos el espacio y a nuestros rivales de forma brillante". 
"¿Planteamiento defensivo? Estoy un poco confundido con lo que los medios piensan de un planteamiento defensivo. Cuando un equipo defiende bien lo llamáis planteamiento defensivo, cuando un equipo defiende mal y concede dos o tres goles, entonces no mencionáis el planteamiento defensivo".